Windows 7: listo en 15 segundos

La velocidad de carga y arranque del sistema operativo ha sido desde hace tiempo una asignatura pendiente en los sistemas de Microsoft. Para su siguiente Windows el objetivo es que arranque en 15 segundos. En el blog oficial de Windows 7 se reconocen problemas con Vista en este sentido y que existe un equipo de programadores para solucionarlo para la siguiente versión del sistema operativo.

 

Una de las preocupaciones más importantes de los usuarios de un sistema operativo es las prestaciones que ofrezca, la rapidez con la que ejecuta las tareas más importantes. Microsoft es muy consciente de ello y el equipo de desarrollo de WIndows 7 está trabajando para optimizar al máximo el nuevo sistema operativo y ofrecer unas prestaciones mejores que las que ofrece la versión actual de Windows. En el blog oficial de Windows 7 es posible leer una interesante entrada en la que Steven Sinofsky plantea la estrategia de los ingenieros de desarrollo de la compañía en lo que a oprimizar las prestaciones del sistema se refiere. Se trata de un artículo que responde a los correos electrónicos y comentarios que recibe Microsoft en el propio blog, lo que da muestra de que la empresa de Redmond está cada vez más pendiente del retorno que puede recibir de los usuarios de su sistema.

 

Las prestaciones de un sistema, según Sinofsky, dependen de distintos factores: El uso de memoria, de CPU, entrada y salida de datos del disco, sistema básico, espacio en disco y velocidad de arranque y apagado del sistema. En el desarrollo de las distintas versiones de Windows 7 se establecen ciertos criterios y ciertas pruebas de rendimiento teniendo en cuenta los factores señalados. Si el sistema operativo no alcanza un mínimo de prestaciones en cada fase no se lanzará la versión definitiva. Se trata de un control de calidad que se realiza con distintas configuraciones para reproducir en lo posible situaciones reales. Además de las pruebas en laboratorio, Microsoft dispone de un programa para mejorar la experiencia del consumidor que recibe millones de informes de funcionamiento de ordenadores con Windows que permiten recabar datos estadísticos sobre los sistemas con Windows.

 

En lo que respecta al arranque del sistema, en otra entrada del blog, el ingeniero Michael Fortin muestra una serie de datos interesantes recabados del programa para la mejora de la experiencia del consumidor. Según las cifras de este programa sólo el 35% de los sistemas consiguen arrancar en menos de 30 segundos con Vista SP1, la cifra que el autor del artículo considera como aceptable. Para Windows 7 el objetivo es el de conseguir un “muy buen tiempo de arranquecuantificado en 15 segundos según las pruebas de laboratorio que realiza la empresa. Para conseguirlo se ha puesto a trabajar a todo un equipo cuyo trabajo abarca no solo la propia programación del sistema sino la relación con los fabricantes de hardware y software y otros productos de Microsoft.

En el artículo se enumeran los procesos que debe realizar el sistema al arrancar y se exponen las posibles estrategias para aumentar la velocidad. Uno de los problemas mayores que apunta es el de la gran variedad de configuraciones hardware y programas instalados. Como ejemplo pone el de un sistema OEM preconfigurado en el que el arranque tardaba 45 segundos y que al realizar una instalación limpia del sistema el tiempo se reducía a los 23 segundos. En cuaquier caso Fortin recomienda la suspensión del sistema para obtener mejores tiempos de arranque. La recuperación de un sistema suspendido o hibernado es de alrededor de los 2 segundos.

 

Uno de los principales esfuerzos en los que se está trabajando es en los servicios del sistema. “Nuestra perspectiva sobre esto es simple” escribe Fortin “si un servicio no es absolutamente necesario no debería ponerse en marcha“. En cualquier caso también se tienen que tener en cuenta los casos en los que un servicio es absolutamente necesario pero solo en contadas ocasiones. En ese caso el arranque debería ser lo suficientemente selectivo como para prescindir de ciertos servicios sólo si no son necesarios. También se está trabajando en la carga en memoria de controladores en paralelo.

 

Otro apunte interesante es el estudio que se está realizando de la técnica de precarga o “Prefetching” con respecto a los discos de estado sólido. Se están realizando pruebas para saber si este sistema es útil en el caso de los SSD o si incluso ralentiza el proceso de arranque en ciertas circunstancias. También se están desarrollando nuevas herramientas de diagnóstico para analizar y resolver posibles problemas que ralenticen el arranque del sistema como un número demasiado elevado de programas que cargan en el inicio.

 

En el artículo se mencionan herramientas de prueba con las que se trabaja conjuntamente con los partners de Microsoft y que están a disposición del público como parte del Windows Performance Toolkit. Finalmente Fortin comenta la gran cantidad de mitos que existen sobre el aumento de prestaciones de Windows mediante modificaciones del registro y que incluso dan pie a hacer negocio por parte de algunas empresas.

  

 

 

 

 

 

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