Sony Bravia KDL-40WE5

Sony Bravia KDL-40WE5
12 de enero, 2010

Analizamos una propuesta diferente de Sony: un televisor LCD respetuoso con el medio ambiente y dotado de tecnología de última generación capaz de ahorrar hasta un 50% más de energía. El primer televisor ecológico de Sony ofrece un panel de alta definición, incorpora la última generación de Bravia Engine y, gracias a MotionFlow 100 Hz, promete deportes y escenas de acción dotadas de la máxima suavidad de imagen. Probamos el Sony Bravia KDL-40WE5.

El televisor luce un diseño estilizado en color blanco.

El televisor que revisamos destaca, en primer lugar, por su bajo consumo energético. Según las mediciones que ofrece el fabricante el Sony Bravia KDL-40WE5 consume hasta un 50% menos que un Sony Bravia Z4500 (que ya analizamos en nuestro laboratorio) y en torno a un 25% menos que la media de modelos que la firma presentó el año pasado.

La Sony Bravia KDL-40WE5 sólo necesita 88 W para funcionar, una cifra espectacular comparada con sus rivales en prestaciones e inferior incluso a la mayoría de televisores LCD de 32 pulgadas y algunos de 26 pulgadas. La firma japonesa consigue estos números haciendo uso de una nueva tecnología para retroiluminar el panel y con un sensor de presencia integrado en la carcasa junto a unos ajustes predefinidos que equilibran la calidad de imagen con el ahorro de energía. Veamos más detenidamente cómo funcionan.

La nueva propuesta de Sony incorpora un sistema de retroiluminación fluorescente de cátodo caliente (HCFL), mejorando la eficiencia energética de un componente clave en sistemas LCD sin comprometer la calidad de imagen.

El sensor de presencia por su parte es capaz de detectar cuando no estamos delante del televisor y apagar la pantalla automáticamente manteniendo el sonido por si queremos oír nuestro programa favorito mientras hacemos otra actividad. Lo hemos probado a conciencia con excelentes resultados incluso cuando la estancia no está bien iluminada, un aspecto clave para que pase de ser una mera curiosidad publicitaria a un añadido útil y práctico.

El sensor de presencia funciona con una eficacia sorprendente.

Otros aspectos destacables son el modo de imagen de ahorro energético (establecido por defecto), el sensor de luminosidad, la posibilidad de pasar a inactividad si no se detecta señal de forma automática en unos segundos o un práctico interruptor lateral que permite apagar el televisor y lograr un consumo 0 vatios pudiendo volver al estado anterior con sólo pulsar un botón. En otro guiño a la conservación de la naturaleza el televisor no incluye manual en papel sino que está disponible de forma interactiva en la memoria interna del dispositivo y es accesible en cualquier momento desde el mando a distancia.

El interruptor negro permite apagar totalmente el televisor y lograr consumo 0.

Nuestra unidad lucía un elegante color blanco brillante, con la parte trasera y el sistema de altavoces frontal en gris tenue. Las líneas son similares a las que hemos visto en otros modelos de Bravia y, como suele ocurrir con los productos de la casa, se apuesta más por la sobriedad y robustez que por concesiones estéticas. La calidad de materiales es excelente aunque quizás por el tono "verde" que ha querido dar la marca al producto no nos acaba de convencer el tacto rudo de los plásticos y algún detalle de ensamblaje que sí vimos impecablemente resueltos en otras series de Bravia.

Sony no ha descuidado la conectividad de este televisor y encontraremos 4 puertos HDMI (2 traseros y dos laterales), 2 euroconectores, entrada por componentes, toma de antena, conector VGA, USB, y entrada de video compuesto. El puerto para Ethernet permite conectar el aparato a la red doméstica y acceder a contenidos web gracias a los widgets disponibles vía AppliCast.

Como ocurre con otras propuestas de la marca, se ha optado por Xross Sony Media Bar OSD, una interfaz que resultará muy familiar a los poseedores de otros productos de la casa como la PlayStation 3 o la PSP. La distribución sigue un orden lógico por uso y la disposición de las opciones en horizontal y vertical permite acceder a cualquier función en pocos pasos y de forma intuitiva, sin lugar a dudas el resultado de un excelente estudio de usabilidad.

Sobre el papel las especificaciones de la Sony Bravia KDL-40WE5 son excelentes: un panel de resolución 1.920 x 1.080 píxeles con tecnología de retroiluminacion HCFL, un contraste dinámico de 100.000:1, la incorporación de Bravia Engine 3 y MotionFlow a 100 Hz son algunas de las credenciales que sitúan a este aparato como uno de los mejores LCD no LED del mercado.

Como siempre probamos el televisor en un entorno real durante varios días y conectado a todo tipo de fuentes; TDT, DVD, DivX, Blu-ray y videojuegos. El menú de imagen ofrece un modo estándar sorprendentemente bien calibrado de fábrica, modo de imagen viva (poco aconsejable si queremos conservar cierta fidelidad de color) y varios modo de escenario: deportes, música y cine.

Desde el mismo menú tambien es posible controlar la luz de fondo, la nitidez, la activación de MotionFlow y la temperatura del color entre otros valores. Los únicos cambios que consideramos necesarios son eliminar el algoritmo de nitidez (valor 0) cuando usamos fuentes de alta definición para evitar el ruido, aunque aconsejamos mantenerlo en 2 para el resto y seleccionar la temperatura de color en cálido 2.

El procesado de movimientos es sobresaliente, y la electrónica consigue mostrar imágenes suaves en escenas complejas, deportes y trancisiones de color bruscas con total solvencia. El tratamiento de imágenes SD está por debajo de alternativas similares en precio y presenta problemas menores de artefactos en el procesado dependiendo de la señal, aunque es justo destacar su excelente comportamiento detectando y compensando las cadencias del cine común proporcionando la suavidad justa sin caer en el temido "efecto telenovela".

También nos gustaría destacar la calidad del sintonizador TDT incorporado, de lo mejor del mercado y con un sistema de ordenación de canales y gestión de favoritos referencia. Los resultados con DVD también fueron excelentes aunque en este caso es el reproductor el que procesaba la imagen, sin que intervenga la electrónica del televisor, por lo que no entramos a valorarlo.

El nivel de negros también ha resultado ser una agradable sorpresa. Aunque evidentemente no puede equipararse a lo que ofrecen los plasma de última generación sí es de lo mejor que hemos visto en LCD y afortunadamente los problemas de iluminación poco uniforme y arrastre de estelas parecen ser cosa del pasado.

Reproduciendo vídeo en alta definición desde un reproductor de Blu-ray es como mejor se aprecia la excelente calidad de imagen que alcanza la propuesta de Sony: colores fieles, un movimiento espectacular (aconsejamos configurar el modo cine en Auto 2) y fidelidad absoluta en la cadencia. El apartado sonoro no pasa de discreto (norma habitual en casi todos los paneles del mercado), por lo que recomendamos adquirir un sistema auxiliar de calidad para aprovechar las bondades de la alta definición.

Los amantes de los videojuegos encontraran el la Sony Bravia KDL-40WE5 un compañero fantástico para su consola de última generación. Con el modo juego activado (que destactiva MotionFlow y la reducción de ruido) no detectamos problemas de retraso evidentes ni estelas, pudiendo disfrutar de los últimos títulos del mercado en las mejores condiciones.

Este televisor comparte con el resto de la gama Bravia características adicionales que aportan valor al producto. Gracias a la conectividad de red es posible acceder a fotos, música y películas almacenadas en un PC o en un servidor, podemos reproducir contenidos multimedia desde el puerto USB (aunque con una compatibilidad de formatos algo limitada), y si tenemos otros productos Bravia sólo necesitaremos un mando gracias a la función Bravia Sync.

También es posible acceder a widgets en pantalla como un lector RSS, reloj, calendario, bolsa,… gracias a la tecnología AppliCast y una conexión a Internet. Aunque su funcionamiento es impecable de momento estamos ante una característica más curiosa que práctica. Esperábamos más evolución de este servicio desde su presentación (lo mismo podríamos decir del resto de marcas que incorporan alternativas similares) y de momento no pensamos que sea un factor diferencial relevante de una marca respecto a otras. La llegada de un estándar haría ganar muchos enteros a este tipo de soluciones.

Conclusiones

El Sony Bravia KDL-40WE5 es un magnífico televisor LCD con interesantes características de ahorro energético y respetuoso con el medio ambiente. En este caso el adjetivo ecológico sólo suma, y este televisor no tiene nada que envidiar a cualquier similar de la gama Bravia o de sus rivales más cercanos.

Merece la pena destacar su bajo consumo, el sensor de presencia, y la calidad del panel (negros precisos y fidelidad de color). En el lado negativo un precio elevado teniendo en cuenta la oferta actual del mercado. Si estamos dispuestos a pagar un algo más por el valor añadido que ofrece no cabe duda que estamos ante una gran alternativa.

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