Xiaomi Redmi 5 Plus, análisis

Xiaomi Redmi 5 Plus, análisis
12 de marzo, 2018
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  • Diseño/Construcción
  • Rendimiento
  • Cámara
  • Autonomía
  • Calidad/Precio

Xiaomi tiene claro que la batalla de la movilidad se libra en la gama media y es en el rango de los 200 euros donde la mayoría de usuarios buscan su próximo terminal. El protagonista de nuestro análisis, heredero natural del excelente Xiaomi Redmi Note 4, es un ejemplo perfecto de cómo la firma china es capaz de leer el mercado y responder con productos perfectamente equilibrados en términos de calidad-precio.

El Xiaomi Redmi 5 Plus ha recibido un buen lavado de cara respecto a su predecesor. Lo más notable es la diagonal de su pantalla, que ahora roza las 6 pulgadas y se presenta en un formato 18:9, cada vez más popular en el sector. Los botones táctiles del marco inferior desaparecen (ahora forman parte del software) y se reducen las dimensiones de los bordes, aunque siguen presentes y no vemos los ejercicios de miniaturización ya presentes en terminales de gama alta.

Construido en aluminio y plásticos de alta calidad, el Xiaomi Redmi 5 Plus ofrece unos acabados fantásticos y resulta sólido. El agarre no es tan bueno como el de otras opciones, pero la marca incluye en el kit una discreta funda de plástico que lo soluciona, ademas de proporcionar una capa de protección frente a caídas o arañazos.

El panel, con tecnología LCD y resolución FullHD+ (2.160 x 1.080 píxeles) es correcto, con una reproducción de color bastante fiel y un nivel de brillo máximo de 450 nits que, en la práctica, se traducen en que podemos usar el teléfono en exteriores sin mayores dificultades. En nuestras pruebas notamos algún problema con el sistema de brillo automático que, imaginamos, eran fruto del terminal de pruebas o se resolverán vía actualización de software. Nada grave en todo caso.

El secreto está en el chip

Para mantener los costes bajo control, Xiaomi ha “rescatado” al veterano Snapdragon 625 para este terminal junto con 4 Gbytes de RAM y la apuesta les ha salido bien. El terminal mueve Android 7.1.2 Nougat con total fluidez, mantiene un rendimiento muy correcto en escenarios multitarea y solo sufre con aplicaciones muy exigentes en lo gráfico, como juegos de última generación o software de benchmarking.

Es obvio que nos hubiera gustado ver un procesador de la serie 636 (que se reserva para la versión Pro del Note 5), pero lo cierto es que el público objetivo de este teléfono no le debería pedir más que lo que ofrece, teniendo en cuenta su precio, tampoco sería justo exigirle mucho más.

MIUI 9 es, probablemente, la mejor opción de personalización en términos de rendimiento. Personalmente prefiero un Android lo más puro posible pero, en su defecto, sin dudas la opción de Xiaomi está entre mis preferidas. En este sentido, incluso la colección de aplicaciones “preinstaladas” me parece adecuada para usuarios de nivel no avanzado.

Llegamos a este punto, conviene recordar que el teléfono no viene con la última revisión de Android. Xiaomi lo intenta compensar con software que incluye alguna de las novedades que trae la nueva iteración, pero nada sustituye a un sistema operativo nativo bien actualizado. Veremos qué sucede en los próximos meses en términos de actualización pero, obviamente, es un punto negativo.

Sin novedad en el frente, cámara

Si hay una actividad que valoran todos los usuarios de smartphone, sin importar la gama, es la cámara de fotos. Ya hace años que las compactas quedaron relegadas a un cajón y el teléfono es nuestra principal herramienta para guardar y compartir nuestros mejores momentos.

En este apartado, Xiaomi no corre riesgos y ofrece un sensor de 12 megapíxeles y una lente con apertura f/2.2, complementado con un flash LED de doble tono y un sistema de enfoque por detección de fase. La cámara para selfies se queda con un sensor de 5 megapíxeles y tiene un flash LED de relleno muy útil para mejorar los resultados cuando la luz no acompaña, aunque conviene no esperar milagros.

En términos de calidad no hay sorpresas respecto a cualquier otro terminal en este rango de precios. La cámara se comporta bien en exteriores y cuando la luz acompaña, pero sufre mucho en cualquier otro escenario. La ausencia de controles manuales (solo podemos ajustar la sensibilidad ISO y el balance de blancos) nos obliga a dejar todo en manos del modo automático que, como cabía esperar, no siempre acierta. Correcta, sin más.

¿Dónde dejé el cargador?

Una de las mejores noticias de este Xiaomi es su batería, de 4.000 mAh de capacidad. Esta características unida a un hardware poco “tragón” da como resultado que no tengamos que cargar el móvil cada día (sí, yo también tenía un Nokia que cargaba una vez a la semana). En nuestras pruebas hemos superado las 14-15 horas de uso real sin problemas, con más de seis horas de pantalla encendida.

En el lado negativo, echamos en falta un sistema de carga rápida que nos evite tener que dejar el móvil enchufado casi dos horas y media para alcanzar el 100% aunque, de nuevo, no podemos ser tan exigentes como con terminales que triplican su precio y duran menos.

Conclusiones

El Xiaomi Redmi 5 Plus es un producto fantástico y que destaca por su espectacular relación entre calidad, precio y prestaciones. No está exento de puntos débiles (¿qué producto lo está?), pero resulta de gran importancia teniendo en cuenta el target al que va orientado.

Este terminal ya está disponible en los principales distribuidores. Una buena opción de compra es la web oficial, donde está a 179 euros en el momento de escribir estas líneas y tiene 2 años de garantía en España.

Con este lanzamiento, Xiaomi demuestra un conocimiento de mercado preciso y hace focos allí donde los usuarios más interés ponen: diseño, batería y precio. Sin lugar a dudas, una de las mejores opciones por debajo de los 200 euros y un modelo fantástico para los que buscan una experiencia Android plena sin gastar demasiado.

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