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Análisis

Skoda Spaceback, al grano

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¿Le importa que me siente? Es que llevo mucho peso encima. Marge Guderson, Fargo 1996

Estoy más que harta de dar rodeos, de evitar ciertos temas así que hoy lo he decidido, le miraré a la cara y le diré lo que hay. La determinación no me abandona en la ducha y a la hora de vestirme y la refuerzo delante del espejo, me veo bien, me veo decidida. Hoy va a ser el día. Murmuro lo que voy a decirle poniéndome los zapatos, calzándomelos con el dedo índice. Antes de levantarme para coger el bolso y salir por la puerta cierro los ojos durante un momento y visualizo el momento, me imagino su cara, sus gestos. Sonrío, me gusta lo que ha pintado mi imaginación y con un suspiro salgo de casa.

El metro está lleno, como siempre, el metro apesta, como cada mañana, pero me acompaña mi decisión así que no me importa estar de pié, no me importa que me empujen en cada una de las doce paradas que tengo que recorrer para llegar a mi destino. Las escaleras mecánicas de la salida están estropeadas pero tampoco importa porque estoy cerca de lograr mi objetivo, romper el silencio que he estado aguantando durante meses. La cafetería está llena pero un guiño del destino me ofrece un taburete junto a la máquina de tabaco. Satisfecha por la pequeña conquista pido mi café con leche y Manolo asiente tras la barra, hace amago de irse hacia el otro lado. Es mi momento, ese que he estado anticipando desde que abrí los ojos esta mañana. Le agarro del brazo y le miro fijamente. “La leche tibia Manolo, ¡tibia! ¿Entiendes?”

Aunque levanten pasiones, aunque enciendan ciertos apetitos irracionales como el gusto por la velocidad o el diseño, los coches no dejan de ser herramientas de transporte cuyo objetivo es eminentemente práctico: llevar objetos y personas de un lado al otro. Los fabricantes de coches, salvo contadas excepciones cuyos clientes no suelen necesitar transportar bicicletas o colchones, plasman sobre sus gamas de vehículos distintas interpretaciones en las que el equilibrio entre la practicidad y los mencionados imponderables emocionales es fundamental.

Ficha técnica

Skoda ha sido tradicionalmente una marca en la que ha primado la practicidad, en la que a la hora de diseñar un coche ponen sobre la mesa primero las necesidades y luego los gustos. Esto ha hecho que muchas veces este fabricante haya sido tachado de aburrido y que la estética de sus modelos haya sido una de las menos apreciadas en un mercado muy competitivo. Pero eso ha cambiado, no la filosofía de la practicidad, de la que en esta prueba veremos un excelente exponente, sino en dotar a sus nuevos modelos de una estética adecuada y adaptada a los tiempos.

Ante todo racionalidad

En este caso hemos tenido la ocasión de probar el modelo Spaceback que desde su presentación en 2014 ha visto retocada su estética y su gama de motores para proseguir con una fórmula de éxito que se ha demostrado muy eficaz. El Spaceback es un claro representante de la filosofía práctica de Skoda: con un chásis relativamente pequeño la compañía checa consigue ofrecer un vehículo con una excelente habitabilidad y con un maletero con pocos rivales en su categoría.

La actualización estética ha sido eficaz y necesaria, ahora el morro del Spaceback comparte un aire de familia con un paragolpes más ancho, nuevos grupos ópticos que pueden vestir luces LED diurnas y xenon. La línea de la carrocería es la misma que en la generación anterior, algo anodina pero necesaria para mantener las cotas de habitabilidad y capacidad que le han hecho uno de los modelos más prácticos de la marca. En la parte posterior los cambios en los grupos ópticos son más acentuados, son más grandes y vistosos que en la generación anterior pero no ha afectado a la amplia superficie del portón.

Parte de la personalidad del Spaceback la da el cristal tintado que se extiende desde la parte superior del portón de la parte trasera, se interrumpe en el spoiler y sigue abarcando el techo solar (opcional). Una gran superficie acristalada que, de escoger la opción, nos ofrece una gran luminosidad en el interior y sensación de espacio poco común en coches de esta categoría y muy necesaria para contrastar con la imagen eminentemente práctica de este modelo.

Dentro del Spaceback

El interior del Spaceback es bastante sobrio pero los acabados son más que dignos con pocos plásticos blandos pero materiales bien acoplados. Un inserto de plástico pulido recorre el salpicadero de parte a parte y aunque el tacto no es de gran calidad da una buena impresión. En la parte del conductor los indicadores tras el volante han evolucionado con respecto a la versión anterior y están en línea con los nuevos modelos de la marca con cuentarrevoluciones y cuentakilómetros muy legibles y una pantalla LCD monocromo que da información bastante completa de datos de viaje.

En el centro del salpicadero en una colocación algo baja para nuestro gusto encontramos la pantalla del sistema multimedia y de información que dispone de características similares a las de otros modelos del grupo VolksWagen con capacidad de conexión Apple CarPlay y Android Auto, navegador y conectividad para conocer el estado del tráfico además del resto de las características propias del sistema SmartLink+ de Skoda. Destaca la sencillez del diseño de los controles y que disponemos de numerosos botones de acceso directo a las funciones más utilizadas de SmartLink.

Los asientos delanteros del Spaceback son cómodos y bastante envolventes, aunque algo duros en la banqueta podremos hacer muchos kilómetros sin incomodidades. Cómodo el reposabrazos central aunque no tiene espacio para almacenamiento y hay que utilizar los huecos disponibles. Las regulaciones de los asientos son suficientes aunque podrían ser algo mejores, sin embargo con la ayuda de la regulación del volante es fácil encontrar una posición de conducción cómoda.

Espacio detrás

La parte posterior sorprende, para ser un coche compacto hay mucho espacio tanto en altura como para las piernas. En anchura sin embargo es más para dos personas que para tres y en este caso usaremos más el reposabrazos central. En las plazas traseras además dispondremos de dos puertos de carga USB y un portavasos, todo un lujo para un coche de esta categoría y detalles que vuelven a subrayar el carácter práctico de este modelo.

El maletero es una de las joyas del Spaceback, el sacrificio de una línea algo aburrida queda compensada con una capacidad de 415 litros de capacidad. Además el portón es muy amplio y la altura de carga es muy baja lo que hace que colocar bultos en el interior sea extremadamente fácil. Los acabados del maletero son bastante buenos sin dejar de ser espartanos y encontramos varios huecos y facilidades para llevar carga de distintos tamaños. Los asientos traseros se pueden abatir de forma muy fácil para ampliar aún más la capacidad de carga.

Nuevos motores

Como hemos apuntado uno de los cambios en la nueva generación del SpaceBack es la de las motorizaciones. En nuestro caso tuvimos la ocasión de probar una versión de gasolina propulsada por el motor de 1.0 litros y 95 caballos en combinación con el excelente cambio automático DSG de Volkswagen. Aunque pueda parecer que 95 caballos, máxime en un motor de gasolina, pueden quedarse algo cortos la verdad es que en este caso sorprenden por su eficacia.

En primer lugar llama la atención lo silencioso del propulsor que apenas se deja notar incluso por debajo del ruido aerodinámico (no demasiado fuerte) cuando estamos en carretera. El voluntarioso propulsor de apenas un litro funciona con mucha suavidad en todo momento, ayudado desde luego por las siete marchas del cambio DSG y por una buena elección en la configuración de entrega de potencia.

Desde luego no es el coche más fulmíneo desde parado (tarda 11 segundos en alcanzar los 100 kilómetros por hora desde parado) pero en la mayoría de los casos no vamos a notar esa relativa falta de potencia incluso con el coche bastante cargado. El comportamiento en carretera es bastante bueno, aunque no es especialmente ágil en carreteras muy viradas no hemos notado ningún comportamiento extraño durante las pruebas.

No podemos pedir unas recuperaciones poderosas pero en carretera no hemos tenido problemas a menos que nos encontramos cuestas pronunciadas o en otras situaciones donde se requiere una potencia más dispuesta a las presiones del acelerador como adelantamientos comprometidos. A pesar de eso el confort de marcha es muy bueno para un coche de su tamaño con asientos cómodos y buen aislamiento del ruido exterior.

Con todo una de las bazas importantes de esta motorización del Spaceback es el consumo. La marca checa declara que este modelo es capaz de conformarse con 4,5 litros en ciclo extraurbano y 5,4 en ciudad. La verdad es que hemos conseguido cifras bastante similares en carretera manteniéndonos cerca de los cinco litros y medio mientras el consumo en ciudad ha rondado los seis litros, unas cifras excelentes para un coche que va a hacer muchos kilómetros en las calles.

Conclusiones

Cuando probamos modelos de Skoda siempre se nos queda grabada una palabra: racionalidad. Se nota un importante esfuerzo por parte de los equipos de diseño para buscar la forma de cubrir las necesidades de sus posibles compradores. En el caso de este Spaceback una vez más la combinación entre probadas mecánicas de Volkswagen y este espíritu de practicidad resulta muy interesante. Y aunque haya que hacer algún que otro sacrificio estético estos son cada vez menos y el Spaceback, con su peculiar superficie de cristales tintados, tiene su punto de personalidad.

La gran capacidad del maletero y una habitabilidad sobresaliente no suelen ser señas de identidad de coches de este tamaño pero con este modelo Skoda proporciona un vehículo con capacidad para desenvolverse por la ciudad gastando lo justo pero también credenciales suficentes para viajar con un considerable volumen de equipajes. Si a esto le unimos un precio también muy racional la conclusión es que el Spaceback debería estar en la lista de cualquier comprador con espíritu práctico…

Notas finales

7Nota

Prestaciones6

Diseño6

Consumo8

Confort7

Sistema de Infoentretenimiento7

Análisis

CORSAIR K70 RGB MK.2: mejorando lo que parecía inmejorable

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El teclado CORSAIR K70 RGB MK.2 fue lanzado oficialmente el pasado 12 de junio. Este modelo es el sucesor del CORSAIR K70 RGB, una versión que he estado utilizando durante bastante tiempo como teclado principal tanto para trabajo como para mis ratos de ocio al PC y que me ha dado grandes momentos.

Mi experiencia durante los dos últimos años con el CORSAIR K70 RGB ha sido excelente y  además el teclado se ha mantenido como el primer día: no ha presentado el más mínimo síntoma de desgaste, la pulsación de las teclas sigue siendo perfecta, la iluminación brilla como siempre y el soporte a nivel de software de CORSAIR y de la comunidad siguen siendo sobresalientes.

Con ese precedente entenderéis por qué tenía tantas ganas de poder probar el CORSAIR K70 RGB MK.2, un modelo que como os dije al inicio podemos considerar como el sucesor del CORSAIR K70 RGB y que tenía un desafío importante entre manos: superar a un teclado perfecto. ¿Es esto posible? Os lo contaremos en este análisis, pero antes de arrancar queremos dar las gracias a CORSAIR España por enviarnos una unidad de prueba y por dejarnos trabajar sin prisas y con total libertad. Sin más preámbulos empezamos.

Primer vistazo y especificaciones clave

El CORSAIR K70 RGB MK.2 tiene un diseño y una línea muy parecida a la que vimos en el CORSAIR STRAFE RGB MK.2, un teclado que analizamos hace un par de meses en este artículo y que estaba terminado en una combinación de aluminio anodizado y plástico.

Pues bien, esto quiere decir que el CORSAIR K70 RGB MK.2 mantiene el formato, el diseño y la distribución de teclas multimedia dedicadas, así como la rueda de volumen, el botón que permite silenciar el sistema y los tres botones especiales para regular aspectos como el perfil en uso, el bloqueo de la tecla de Windows y la intensidad de la iluminación. También utiliza el diseño de tecla flotante, todo un clásico en los teclados CORSAIR de gama alta que ayuda a destacar el efecto de la iluminación LED RGB y que además facilita el proceso de limpieza, ya que no hay zonas “hundidas” en las que se pueda acumular la suciedad.

La diferencia más importante entre el CORSAIR K70 RGB MK.2 y el CORSAIR STRAFE MK.2 la encontramos en la calidad de acabados. El primero está terminado totalmente en aluminio anodizado, un material que le confiere una calidad de construcción totalmente premium que se deja notar desde el primer momento.

El CORSAIR K70 RGB MK.2 tiene una calidad de construcción perfecta que se deja notar en todos los detalles: desde el aluminio que lo recubre hasta el conector mallado que protege el cableado, sin olvidarnos además del reposamuñecas, que está fabricado en plástico duro y presenta un tacto muy bueno. Una vez colocado queda perfectamente encajado y no se mueve lo más mínimo, ni aunque levantemos en peso el teclado para moverlo.

En cuanto a las teclas CORSAIR ha mantenido la serigrafía con láser, lo que significa que no se verán afectadas por el paso del tiempo ni por el uso, es decir, que no se desgastarán y seguirán luciendo como el primer día incluso después de varios años de uso intensivo.

El tacto de las teclas es muy bueno y suave, la iluminación LED RGB es de gran calidad y los interruptores Cherry MX Red ofrecen una experiencia de uso verdaderamente única. Como ya he dicho otras veces son mis favoritos porque ofrecen un rendimiento muy bueno tanto trabajando como jugando gracias a su recorrido lineal, sus 2 mm de activación y sus 45g de fuerza. No son especialmente ruidosos, pero nos permiten sentir cada pulsación.

Como no podía ser de otra forma el software iCUE de CORSAIR nos permite configurar todos los aspectos clave del teclado, incluyendo desde los efectos de iluminación hasta la asignación de las teclas y los macros.

Antes de pasar al siguiente punto vamos a repasar las características más importantes del CORSAIR K70 RGB MK.2:

  • Marco de aluminio anodizado para aviones.
  • Dispone de 8 MB para almacenar diferentes perfiles
  • Retroiluminación LED RGB por tecla dinámica multicolor.
  • Interruptores Cherry MX Red (disponible en versiones brown, silent, blue y speed) con una vida útil de 50 millones de pulsaciones.
  • Incluye un puerto USB Pass Through integrado al lado de la salida del cable.
  • Controles dedicados para volumen y multimedia.
  • Reposamuñecas en plástico de alta calidad.
  • Reduce al 100%  el efecto fantasma: no importa lo rápido que pulsemos las teclas ni cuántas activemos de golpe, cada pulsación se registra correctamente.
  • Software iCUE para personalizar a fondo el teclado.
  • Cable mallado de 1,8 metros.
  • Ultrapolling de 1.000 Hz.

Nuestra experiencia

Nada más sacarlo de la caja el CORSAIR K70 RGB MK.2 deja claro que es un teclado premium y de gran calidad. Su robustez está fuera de toda duda, el tacto de las teclas y del reposamuñecas es excelente y el aluminio anodizado remata un conjunto que en definitiva resulta sobresaliente.

La ergonomía del CORSAIR K70 RGB MK.2 es otro punto que destaca. Escribir con él durante varias horas es muy cómodo y además todo funciona a la perfección, ya que no registra errores de pulsación y marca correctamente cada tecla. Escribir con él durante las últimas semanas ha sido para mí un auténtico placer.

En juegos el CORSAIR K70 RGB MK.2 ha estado a la altura de lo esperado. Su respuesta ha sido fantástica en todo momento, no importa lo rápido que te muevas o las combinaciones de teclas que pulses, funcionará sin problemas y sin retrasos (1 ms de respuesta). He probado el teclado en DOOM 2016, Destiny 2 (tanto PvE como PVP) y League of Legends, juegos que requieren una gran velocidad de respuesta y en los que el teclado puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso, y ha cumplido por completo mis expectativas.

No importa si vas a trabajar o a jugar a títulos de acción en primera persona, a juegos MMO o a otros centrados en la estrategia en tiempo real, el CORSAIR K70 RGB MK.2 está preparado para ofrecer una experiencia perfecta y dar la talla en cualquier escenario.

En cuanto al software iCUE nada que objetar. Es fácil e intuitivo, ofrece una gran cantidad de opciones de personalización, permite utilizar perfiles prediseñados por la comunidad y con las últimas actualizaciones ha recibido ese lavado de cara que tanto pedía en análisis anteriores.

Conclusiones

Con el CORSAIR K70 RGB MK.2 la compañía estadounidense ha conseguido lo que parecía imposible: mejorar el CORSAIR K70 RGB. El nuevo diseño le da un aspecto mucho más atractivo, el reposamuñecas ha mejorado de forma notable frente al original y la calidad de construcción es excelente. Estamos sin duda ante uno de los mejores teclados de gama alta que existen actualmente.

Los interruptores Cherry MX Red ofrecen una experiencia de uso simplemente perfecta y tienen una vida útil de 50 millones de pulsaciones, un detalle que unido a la serigrafía láser y al cuidado que ha puesto CORSAIR en la construcción del CORSAIR K70 RGB MK.2 nos garantiza que tendremos teclado para muchos años.

El CORSAIR K70 RGB MK.2 tiene un precio recomendado de 170 euros, una cifra bastante buena teniendo en cuenta el valor que atesora y lo que ofrecen otros fabricantes por ese dinero. Muy recomendable.

Valoración final
9,5 NOTA
NOS GUSTA
Gran calidad de construcción y acabado premium.
Interruptores Cherry MX Red.
Iluminación LED RGB de alta calidad.
A MEJORAR
Es un teclado sobresaliente, pero el precio es alto.
RESUMEN
El CORSAIR K70 RGB MK.2 es uno de los mejores teclados de gama alta que podemos encontrar actualmente en el mercado. Su alta calidad de construcción y el aluminio anodizado le dan un acabado único, y los interruptores Cherry MX Red lo convierten en un modelo todoterreno capaz de ofrecer una buena experiencia de uso en cualquier situación.
Calidad de construcción10
Experiencia de uso y software10
Iluminación LED10
Instalación y configuración9
Calidad/Precio8.5

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Análisis

Análisis: Dead Cells (Nintendo Switch)

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Dead Cells

Por si no fuera poco el estrés al que muchos nos enfrentamos en nuestro día a día, cada vez son más los juegos que convierten nuestro momento de relajación y ocio frente a las consolas en una nueva fuente de frustración… y lo peor de todo, es que nos encanta.

Con esta premisa os quiero presentar Dead Cells, un nuevo rogue-like del estudio indie Motion Twins, con grandes influencias de los clásicos Castlevania y Dark Souls.

No se puede decir que el juego no cuente con una historia, “controlarás un experimento alquímico fallido e intentarás descubrir qué sucede en una isla, supuestamente maldita, en constante cambio y expansión”, pero la verdad es que no es uno de los puntos fuertes de este título.

Y es que además de ser poco original, como tal, el avance del juego no irá explicando nada de la historia, sino que contaremos con diversos detalles ocultos que nos ayudarán a crear nuestra propia concepción de lo ocurrido.

Progresión al estilo Rogue-Like

Como buen título de este género, no contaremos con ningún medidor de nivel fijo que nos ayude realmente a la hora hacer que la siguiente partida nos sea más sencilla, volviendo a perder el progreso acumulado cada vez que muramos.

Dead Cells Desbloqueables

Sin embargo, sí que iremos manteniendo un progreso, conservando algunas de las mejoras, habilidades o armas que vayamos desbloqueando, aunque estas continuarán desapareciendo y apareciendo de forma aleatoria para cada nuevo intento.

Sí es cierto que las mejoras permanentes están enfocadas para ayudarnos, como el hecho de poder mantener una parte del oro acumulado al morir, añadir nuevas opciones de armas al comienzo de cada partida, o creando y ampliando una poción de salud.

Para ello, deberemos ir reuniendo unas células que se consiguen principalmente al ir matando enemigos, o a través de depósitos que encontraremos dispersos por el mapa. Según completemos cada nivel, pasaremos a encontrarnos con el Coleccionista, uno de los personajes no agresivos que nos permitirá ir invirtiendo estas células.

Cabe decir que no dispondremos de acceso a todas las mejoras desde el comienzo del juego, las cuales deberemos ir recolectando a medida que avancemos y derrotemos a ciertos enemigos.

Dead Cells Cuerpo Profanado

Aquí entrar en juego un factor estratégico: hasta qué punto nos compensa tratar de conseguir más células arriesgándonos a perderlas todas. Y es que casi por norma general, hasta la peor de nuestras partidas nos ayudará a progresar.

Distintas armas, distintas formas de pelear

Dead Cells es difícil, pero justo. De igual manera que al jugar a Dark Souls, este juego nos remarca lo obvio cuando somos derrotados, por lo que pronto la frase “¡Cuerpo Profanado!” se convertirá en vuestra coletilla más odiada.

De igual manera, se trata del mejor impulso a la hora de mantenernos jugando, ya que a diferencia de los títulos Souls, donde muchas veces el propio juego nos “obliga” a morir frente a alguno de sus jefes para “hacernos aprender”, en Dead Cells los fracasos serán principalmente debido a errores humanos, aunque siempre podemos vernos sorprendidos por una trampa.

El sistema de combate es muy sencillo, contaremos con dos huecos para armas (de forma predeterminada asignados a los botones X e Y), dos espacios adicionales para artefactos como granadas, torretas o trampas (correspondientes a los botones junto a los gatillos), un botón para saltar, y una voltereta para esquivar. Si bien se trata de unos controles fáciles de entender, ya os voy avisando que os llevará algo más de tiempo dominarlos.

Sin embargo, donde realmente reside la complejidad del juego, es en el enorme catálogo de armas y habilidades especiales que tendremos a nuestra disposición, con más de 90 armas y hechizos entre los que encontraremos espadas, espadones, martillos, dagas, lanzas, arcos, ballestas, magias y más.

Y es que aparte de las diferencias obvias, como la posibilidad de atacar cuerpo a cuerpo o a distancia, además, cada arma contará con unas habilidades especiales aleatorias que pueden suponer tanto ventajas como desventajas para nuestro personaje. También podremos ir comprando “mutaciones” a modo de habilidades pasivas para nuestro personaje.

Dead Cells Habilidades

La impecable forma de poder combinar las habilidades y las armas es sin duda uno de los puntos que sacan el mayor provecho de este juego: si tienes un arco que deja rastros de aceite inflamable tras sus flechas, y a continuación usas un arma de fuego, tanto el escenario como los monstruos se verán envueltos en llamas.

Juégalo a tu manera

Al igual que cada partida de Dead Cells, cada jugador es diferente, y los desarrolladores de este título lo han tenido en cuenta. Durante todo el juego veremos un pequeño cronómetro que medirá el tiempo invertido en cada partida. Si bien este tiempo no supone nada a la hora de la jugabilidad, sí que se trata de un buen detalle para los “speedrunners”.

Dead Cells Puertas Tiempo

Y es que contaremos con varias salas repartidas en los distintos mapas que irán quedando bloqueadas con el paso del tiempo, y que normalmente no incluyen más que pequeñas ventajas como cápsulas de células, objetos y oro, o alguna mejora para nuestros atributos.

También se ha tenido en cuenta a aquellos a los que les gusta explorar y completar cada mapa. Además de salas y pasadizos ocultos, para todo aquél que posea una buena vista, podremos encontrar unas runas en algunas paredes del mapa, que nos desbloquearán nuevos caminos, oro, e incluso algún arma.

Ambientación y banda sonora

Basado en una estructura 2D de arte pixel, los escenarios de Dead Cells no podrían estar mejor elaborados, ofreciendo una calidad de escenografía impecable, cargada de numerosos y pequeños detalles que logran una inmersión total al jugar. Ocurre de igual manera con la banda sonora, creada por Yoann Laulan, que no podría estar mejor integrada con el juego.

Dead Cells Gráficos

También hay que destacar el impecable trabajo de traducción del juego, que al menos para la versión española (no puedo daros una opinión fiable para el turco o el japonés), hace un uso perfecto de palabras y expresiones, sin llegar a parecer ni notarse en ningún momento que se trate de una traducción y no de que esté desarrollado principalmente en este idioma.

Pequeñas sonrisas arrancadas

Uno de los aspectos más característicos del juego son las pequeñas referencias de humor, en algunos casos algo negro, que podremos ir encontrando a lo largo de Dead Cells.

Desde el menú de opciones, donde podremos elegir el tipo de comida que aparecerá durante la partida, con opciones como alimentación carnívora, vegetariana, estilo Castlevania o “Baguette”, consistiendo esta última en distintas barras de pan o surtidos de bollería como croissants (una burlona referencia al tópico sobre los franceses).

Dead Cells Baguette

También nos encontraremos con otras perlitas durante el juego, principalmente al interactuar con los elementos investigables del mapa, y algunos de los secretos que desvelan el trasfondo del juego.

Uno de los gags más ocurrentes que me he encontrado se produce en una de las transiciones entre fases, cuando observamos la piedra de pulir donde mejoramos todas nuestras armas, en la que el personaje me leyó la mente: “no se me ocurre cómo se puede ‘volver a forjar’ una granada o un arco con una herramienta así“.

Conclusiones: Dead Cells es un reto

Quizás algunos de vosotros ya habíais jugado a Dead Cells en su versión de acceso anticipado para PC, pero sin duda la versión final del juego merece la pena volver a ser re-jugada. Y es que además de pulir muchos bugs y mejorar enormemente su rendimiento, el juego ha implementado nuevos contenidos.

No obstante aún quedan algunos detalles mejorables, como algunas builds que resultan algo desequilibradas y dejan el juego demasiado fácil. Si hay un detalle negativo que destacaría, sería la sensación de repetición en muchas de las estructuras de los niveles, faltándome un mayor grado de aleatorización.

Dirigido a los fans del género rogue-like, a los amantes de los clásicos Castlevania, a los “masoquistas” de Dark Souls, o a cualquiera que busque un juego que le suponga un reto real. Dead Cells es un juego muy recomendable para cualquiera de sus plataformas, ya que, además de su versión de Switch que hemos analizado, se encuentra disponible para PC (compatible con Windows, Mac y Linex), Ps4 y Xbox One.

Dead Cells Signature Edition Switch

Actualmente su precio para Switch está en 24,99 euros para su versión digital a través de la Nintendo e-Shop, 29,99 euros para su versión física, y una anunciada edición especial por 45 euros (disponible a través algunos distribuidores del merch oficial del juego), que contendrá, además de una copia del juego completo, un libro de arte de tapa dura de unas 60 páginas, un pin metálico, una caja exclusiva con una portada diferente y en relieve, la banda sonora, y una tarjeta única y numerada con las firmas digitales de los desarrolladores.

Notas finales

8Nota

Generación de mapa6

Gráficos y Sonido9

Rejugabilidad9

Innovación7

Rendimiento9

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Análisis

Energy Tower 8 G2 Wood, análisis

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Energy Tower 8 G2 Wood

En Energy Sistem saben hacerlo bien en lo que a audio se refiere. De otra forma, no habrían vuelto a ser líderes en este sector según la consultora GFK.

En esta ocasión hemos tenido la posibilidad de probar la Energy Tower 8 G2, la “niña bonita” de la marca, que cumple con lo que promete por 150 euros.

Podría decirse que las torres de sonido acabaron con las minicadenas, estos dispositivos ya son un elemento obligado en cualquier casa en la que disfruten de la música. Su formato es muy similar en cada marca, pudiendo ser más altas o más anchas. En concreto, la Energy Tower 8 G2 Wood, es una edición en madera que puede integrarse con facilidad en cualquier decoración. Mide un metro, tiene una profundidad de 22 centímetros y pesa 9 kilos.

Nos encontramos ante una torre de sonido Hi-Fi está formada por dos altavoces de rango completo tipo bullet de 4 pulgadas y 30 W de potencia, así como de un altavoz de subgraves de 6,5 pulgadas y 50 W. Todo ello muy bien acompañado por un tweeter de cúpula de seda de 1,5 pulgadas y 10 W, que proporciona un sonido más claro, y una mayor estabilidad en el rango de agudos. En conjunto, vamos a disfrutar de 120 W de potencia y un procesador de audio digital, para experimentar la mejor calidad sonora, en cada rincón de la casa.

La Energy Tower 8 nos ofrece distintas maneras de controlar la música que escuchamos. Por un lado, cuenta con botones en su panel superior para cambiar el modo de reproducción, avanzar, retroceder de pista, subir o bajar el volumen. El botón de encendido también se encuentra en esta parte. Estos mismos botones los encontraremos en el pequeño mando que viene con la torre. De todas formas, si la vinculamos con nuestro móvil mediante Bluethoot, podremos controlarla por completo desde el mismo.

La mini pantalla LCD situada en el frontal superior nos dirá desde donde estamos escuchando música. Además de Bluetooth 4.1 tenemos bastante más conexiones físicas. Podemos reproducir nuestra música a través de una tarjeta microSD que se inserta directamente en el equipo, a través de USB (el USB no puede tener más de 64 Gb), por cable de 3.5mm (minijack, que viene incluido), y por cable óptico digital S/PDIF (no incluye el cable). Con el panel superior podremos navegar a través de las fuentes de señal y establecer la que queramos.

También cuenta con una entrada/salida RCA, que te permitirá conectar distintas unidades y ampliar tu red. Su entrada óptica servirá para potenciar el sonido de la televisión, videoconsola o dispositivo externo de audio, con la máxima calidad.

Por último, no se olvidan de la radio, el sonido más clásico. Aunque es de merecer que la incorpore lo cierto es que controlarla y escucharla es bastante difícil. En la minipantalla LCD podemos ver en que dial nos encontramos, pero no podremos guardar emisoras ni tampoco buscarlas de manera automática. Una pena, ya que para muchos, yo me incluyo, la radio es un compañero más de la casa.

Notas finales

8Nota

Sonido9

Tamaño8

Precio8

Conexiones10

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