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Análisis

Audi Q7, concretar

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Y hallóme, por sombra de su estrella Doña Ángela, la Dama Duende (Calderón de la Barca, 1636)

Me encontré a mi mismo tras un contenedor de basura cubriendo con mis manos la cabeza de una desconocida mientras estaba de rodillas mirando hacia el suelo. Noté que ella temblaba, pero no se resistía. Era como ese temblor que uno siente cuando al haber mucho frío se refugia debajo de una manta gruesa y cálida. Un escalofrío de familiaridad, de haber encontrado refugio. Todo esto lo interpretaba yo mientras a nuestro alrededor se iba arremolinando el caos en las calles salpicado de gritos y carreras, sombras de personas apresurándose sin una meta, cayendo al suelo presas del pánico, abriendo la irracionalidad al pavor. Mientras nosotros al abrigo y olor del contenedor del callejón permanecimos inmóviles. Ni siquiera recordaba claramente si habíamos corrido juntos a refugiarnos o me la había encontrado ya en aquel rincón. Solamente destellos de consciencia comprometidos por impulsos instintivos.

Tras unos minutos me decidí a romper el silencio: «¿Has oído los disparos?» Sin decir palabra apartó con dulzura mis brazos que aún cubrían su cabeza para asomarse por un lado del contenedor. Al hacerlo su pelo rubio rozó mi mano derecha y ahí fui yo el que no pude evitar un escalofrío del que creo que no llegó a darse cuenta. Observó durante unos segundos y sólo entonces me contestó: «No, no han sido disparos, eran explosiones…» su voz y la forma de corregirme me sonaron a complicidad y confianza. Como si un vínculo paradójico se hubiera formado en los pocos minutos que habíamos estado refugiados. Como si la ruptura de la racionalidad cotidiana nos hubiera empujado a una intimidad imposible. Sonreí de forma tranquilizadora y se deslizó en mi voz un tono condescendiente que no pude evitar «Créeme, tengo experiencia. Eso eran disparos.» Ella se giró y me miró con una fiereza inesperada. «Créeme tú a mi. Han sido explosiones.» Y no recuerdo nada más…

Aunque actualmente los SUV son una categorñía de automóviles asentada y tremedamente popular, lo cierto es que hace no demasiado el formato de vehículo todoterreno quedaba limitado a vehículos más espartanos destinados a tareas profesionales o para la conducción fuera del asfalto exclusivamente. Uno de los pioneros en lanzar un vehículo con carrocería SUV fue Audi, que en 2006 lanzó su modelo Q7 inspirándose en el estudio Audi Pikes Peak Quattro, un prototipop que había sido propuesto por la marca alemana en 2003 y aunque el concepto aún conservaba algo de espíritu todoterreno se trataba de un modelo principalmente destinado al asfalto.

Modelo analizado Audi Q7
Motor y acabado 60 TFSIe quattro S line
Potencia 462 CV
Velocidad máxima 240 Kmh
Aceleración o-100 5,4 s
Largo/ancho/alto 5063/1970/1739 mm
Potencia máxima RPM 462 CV (340 CV Gasolina 136 eléctrico)
Par máximo Nm/RPM 700 Nm
Caja de cambios Automático 8 marchas (convertidor de par)
Web https://www.audi.es/
Precio 93.150 euros

Se trata de un SUV de gran tamaño, por encima de los cinco metros, que permite hasta siete plazas y que compite con los modelos más grandes del mercado. En esencia ha sufrido relativamente pocas evoluciones desde su lanzamiento, con dos restylings en 2009 y en 2015 hasta la renovación actual que a su vez es una puesta al día del restyling del 2020. Comparte plataforma MLB Evo con los modelos SUV más grandes y lujosos del grupo como el Volkswagen Touareg o el Porsche Cayenne y berlinas también de prestigio y talla considerable como  el Audi A8 o el mismísimo Bentley Bentayga.

Q7 híbrido enchufable

En nuestro caso hemos probado un modelo de Q7 con mecánica híbrida enchufable, una motorización interesante para un coche de este tamaño que nos permite contener los altos consumos que un coche de ese tamaño y peso producen de forma inevitable además de aportar silencio y un sistema de propulsión menos contaminante. Tampoco hay que desdeñar las múltiples ventajas que siguen teniendo los vehículos con etiqueta cero de la DGT tanto en lo que respecta a los impuestos como a las facilidades de circulación y aparcamiento que ofrecen algunas grandes ciudades a estos modelos.

Habiendo probado anteriores generaciones del Q7 sorprende que externamente el coche parezca más pequeño de lo que uno espera y esto no obedece tanto a las medidas reales que siguen siendo importantes sino a que el diseño hace que todas las cotas sean proporcionadas y el perfil más aerodinámico con lo que el aspecto es menos macizo y más dinámico que la impresión que me dieron los primeros modelos. El último restyling que ha sufrido este Q7 ha actualizado algunos aspectos del diseño aunque hay que tener en cuenta que el modelo que hemos probado aún no había recibido los ultimísimos retoques de 2024.

Frontal agresivo

En el frontal de este Audi Q7 destaca sin duda la imponente parrilla «Singleframe» con forma octogonal con elementos en color negro de forma rectangular (cambian de forma en la próxima actualización) que luce en el centro los míticos aros de la marca alemana también en el mismo color. La parrilla ocupa prácticamente toda la parte delantera hasta casi llegar abajo al faldón inferior. En los laterales en la parte de arriba encontramos los faros que se extienden hasta los laterales y son de tipo LED. En la parte de abajo dos tomas de aire con su rejilla en color negro rematan el aspecto agresivo de este SUV.

En el lateral del Q7 destacan las espectaculares llantas de 290 pulgadas del acabado S line (las hay incluso mayores como opción) que contribuyen al mencionado refinamiento de la línea del coche. El diseño de cinco aspas estilizadas que dejan a la vista las pinzas de freno de color rojo son una importante pincelada deportiva que marca el carácter del coche. A pesar de la gran altura del coche, que supera los 1,7 metros, la línea del techo marca un perfil aerodinámico, gracias también a que del diseño de las superficies acristaladas, tintadas en la parte trasera, se encoge sutilmente hacia la parte de artás.

La parte trasera del Q7 es quizás más sobria y con menos concesiones estéticas. El gran portón está dominado en la parte superior por la luna que ocupa casi todo el ancho del mismo, está realizada en cristal tintado y por encima se coloca un discreto spoiler donde se coloca también la luz de freno central. también en este caso en el centro se colocan los aros de Audi y en los laterales unos grupos ópticos de gran tamaño. El paragolpes tiene también una talla generosa y queda rematado en la parte inferior por un faldón también bastante discreto.

Un interior con clase

El interior de este modelo de Audi habla bien a las claras del tipo de segmento al que pertenece. Todos los materiales y acabados son de gran calidad con una exquisita atención al detalle. No son tampoco de esos interiores que llegan a empalagar con inserciones de materiales de lujo y elementos decorativos excesivos, en este caso en la impresión de gran elegancia que transmite también juega un papel muy importante la sobriedad y también la funcionalidad de los controles y pantallas táctiles que se encuentran colocados para que puedan ser accionados de forma cómoda.

En cuanto a comodidad merecen capítulo aparte los asientos que combinan materiales de mucha calidad como cuero sintético con un diseño deportivo envolvente propio del acabado S-line. La tapicería está cosida en el asiento y respaldo con costuras en forma de rombo que ofrecen un tacto excelente. El soporte lumbar es un elemento estratégico en este tipo de asientos y el de este Q7 está diseñado con cuatro vías para que el ajuste, que se realiza mediante un mecanismo eléctrico con memoria, que junto con el resto de ajustes habituales permite la búsqueda de la postura perfecta al conducir.

Los asientos son calefactables y refrigerables con varios niveles. Después de una semana de prueba me atrevo a decir que son los más cómodos que hemos podido probar y que son ideales tanto para grandes viajes así como eficaces cuando queremos realizar una conducción deportiva, dentro de las limitaciones del tamaño y el peso del coche. A pesar de ser un coche grande es posible lograr una buena postura de conducción para casi cualquier talla aunque es cierto que estaremos más a gusto a partir de cierta estatura, sobre todo en lo que respecta a la visibilidad delantera.

Música de alto nivel

Otro elemento sobresaliente es el equipo de música del que dispone este coche. Un sistema que se beneficia especialmente de las características de esta motorización híbrida enchufable que permite rodar prácticamente en silencio por ejemplo en ciudad. Se trata de un equipo de la marca Bang & Olufsen, de reconocido prestigio, llamado 3D Advanced y que equipa la friolera de 23 altavoces con una potencia total de salida de 1920 vatios. Como curiosidad los tweeters que se encuentran junto al pilar A en la parte delantera están motorizados y solamente asoman cuando encendemos el coche.

Aunque pueda parecer un alarde innecesario lo cierto es que gracias a que se elevan los altavoces de agudos logran estar más a la altura de los oídos de los ocupantes de las plazas delanteras. El resto de altavoces están ajustados para conseguir un sonido envolvente en 3D. En cualquier caso y desde el sistema de información y entretenimiento es posible configurar el sistema con distinas modalidades de sonido adaptando la respuesta del equipo a las características de la música o a nuestras preferencias de funcionamiento.

Para cuando el coche no circule en modo eléctrico o el ruido aerodinámico del coche también se filtre en el habitáculo, que por otro lado está magníficamente aislado, Bang & Olufsen ha incorporado al equipo un sistema de reducción de sonido para vehículos o VNC que compensa de forma dinámica las posibles interferencias sonoras. Además ofrece procesamiento de sonido con matriz Trueimage y procesamiento de señal mediante DSP además de permitir la reproducción de sonido envolvente codificado hasta en 5.1 canales (cinco canales más el subwoofer).

Seguimos de todas formas con la experiencia del interior del coche con las pantallas, que ocupan una generosa porción de la  superficie interior revelando lo avanzado de la tecnología que se ha querido aplicar al diseño y el funcionamiento del coche. El sistema de información y entretenimiento MMI touch dispone de una doble pantalla. La superior que se encuentra en el centro del salpicadero debajo de una extensa fila de salidas del sistema de ventilación es la que controla los sistemas habituales y la conectividad Android Auto / Apple Car Play.

Muchas pantallas…

La pantalla inverior permite controlar de forma cómoda y de solo un vistazo todas las funciones del sistema de climatización, incluida la calefacción o refrigeración de los asientos. De esta forma no tendremos que navegar por los menús del sistema principal para acceder a estas funciones. Las pantallas son de muy alta calidad y no presentan apenas reflejos. La respuesta al funcionamiento táctil es muy rápida y el diseño de los menús claro y moderno. Como en muchos coches de la actualidad, los indicadores tras el volante han sidos sustituidos por una pantalla LCD, en este caso de 12,1 pulgadas.

Como suele ser habitual en coches del tamaño del Audi Q7, la habitabilidad trasera es sobresaliente. La segunda fila de asientos ofrece un espacio generoso tanto para las piernas como para la cabeza y para introducir los pies tras los asientos delanteros, salvo la plaza central donde se encuentra la consola. Los asientos de esta segunda fila son reclinables y pueden deslizarse hacia adelante y hacia atrás, permitiendo a los pasajeros ajustar el espacio según sus preferencias. Se repite la alta calidad de los materiales del tapizado y se pone a disposición dos salidas de ventilación y conectores de carga.

En lo que respecta al maletero, esta versión pierde algo de capacidad con respecto a los modelos que no disponen de una mecánica híbrida enchufable. En el caso del modelo probado la capacidad declarada por el fabricante es de 650 litros y 1.835 litros si se abate la segunda fila de asientos. En otros modelos en los que la batería del sistema de propulsión no ocupa espacio en el maletero las cifras de capacidad alcanzan los 865 y 2.050 litros respectivamente. En cualquier caso es un maletero grande capaz de admitir equipaje para viajes largos sin ningún problema.

Al volante del Q7

Pasando a la prueba dinámica lo primero en lo que nos fijamos es en las características técnicas sobre el papel. Estamos frente a un propulsor TFSI que combina un motor de gasolina de seis cilindros en V y 3 litros que genera 340 caballos con un motor eléctrico que genera 136 caballos. La combinación de ambos hace que el sistema de propulsión híbrido sea capaz de ofrecer una potencia combinada de 462 caballos y una cifra de par de 700 Nm. El cambio automático está a la altura de estas cifras ya que se ha escogido un sistema de conversión de par con ocho marchas.

Cuando probamos coches de este tamaño con motorizaciones híbridas enchufables siempre nos queda la duda que un motor relativamente pequeño con una potencia que supera apenas el centenar de caballos pueda mover con agilidad una masa que en el caso de este modelo supera las dos toneladas y media. En cambio el Q7 en modo eléctrico no tiene problemas y aunque no puede presumir de la agilidad y respuesta de cuando activamos los modos híbridos de propulsión, se desencuelve dignamente. Así en ciudad es factible moverse en modo eléctrico sin problemas aunque la autonomía es bastante limitada: 55 kilómetros sobre el papel que se quedan en poco más de 30 en la realidad…

También como es habitual en este tipo de modelos, el Q7 dispone de distintos modos de conducción que permiten configurar el funcionamiento del sistema de propulsión con distinta intervención de los dos motores y otros parámetros de funcionamiento. Esta selección se realiza mediante el sistema Drive Select y comprende distintos modos de funcionamiento, pero también es posible seleccionar la modalidad del modo e-tron para definir cómo debe funcionar la propulsión: totalmente eléctrica, híbrida automática, battery hold para mantener el nivel de batería haciendo funcionar el motor de combustión si es necesario y battery charge para cargar la batería lo máximo posible con el motor de combustión siempre activado.

Pesado pero habilidoso

En lo que respecta a la prueba dinámica hay que tener presente que a pesar de su potencia y como ya hemos señalado se trata de un coche pesado y es todo un desafío para elementos como el chasis, los frenos o las suspensiones que un coche de ese tonelaje pueda manejarse en carretera de forma ágil. Para buscarle las cosquillas y descubrir realmente la personalidad de este Q7 enseguida le pusimos a prueba en carreteras viradas donde como apuntamos su tamaño y juegan en contra de una conducción más dinámica.

La verdad es que la experiencia supuso toda una sorpresa. El funcionamiento inteligente tanto de la tracción total Quattro de Audi como la suspensión adaptativa hacen que este Q7 entre con agilidad inusitada en las curvas y puede salir de ellas con mucha compostura. También es cierto que el centro de gravedad algo más bajo por la presencia de la batería puede ayudar, pero la verdad es que no pensábamos que un coche tan grande y pesado pudiera transmitir tanta confianza en las curvas. Hay que deci que no consigue un comportamiento realmente deportivo, pero sí permite mantener medias de velocidad altas con mucha seguridad en este tipo de terrenos.

El que parece el territorio ideal del Q7 es la autopista, con ese motor de seis cilindros propio de un Gran Turismo rodando con parsimonia cuando no se le necesita y dispuesto a saltar en cualquier momento a la hora de adelantar o de acelerar ayudado por el motor eléctrico ofrece un confort de rodaje y acústico sobresalientes. Si se le suman lo ya apuntado sobre la comodidad de los asientos, la gran habitabilidad  y el excelente sistema de música los viajes largos con este Q7 están en otra categoría.

Conclusiones

Este Audi Q7 es uno de los SUV de gran tamaño más prestigiosos y exclusivos, entre los mejores sin duda en cuanto a calidad de acabados y de rodadura. La incoproración de una mecánica híbrida enchufable es un giño a la practicidad proporcionando un mejor desempeño urbano además de limitar las emisiones y mejorar los costes y consumos combinado con las ventajas de una etiqueca cero de la DGT. Nos ha dejado impresionados el equipo de música que contribuye junto a la comodidad, habitabilidad y prestaciones a que este modelo se convierta en uno de los vehículos más agradables para viajar que hemos podido probar.

Por otro lado se trata de un coche seguro, con tracción integral y un numeroso paquete de sistemas de ayuda a la conducción que de forma pasiva o activa aportan seguridad y comodidad al conductor. Los sistemas de ayuda a la conducción del Audi Q7 incluyen características como el control de crucero adaptativo, asistencia en atascos, y el asistente de eficiencia predictiva, que colaboran para hacer la experiencia de conducción más segura y relajada, especialmente en viajes largos o en condiciones de tráfico denso. Nos ha gustado también su desempeño en recorridos más «divertidos» con reacciones propias de un coche de una masa mucho menor, aunque las reacciones no puede pedirse que sean deportivas.

Valoración final
8.4 NOTA
NOS GUSTA
Excelente confort de marcha
Acabados de alto nivel
Equipo de sonido
A MEJORAR
Precio
RESUMEN
El Q7 es uno de los SUV más exclusivos y confortables del mercado. El precio es alto pero la versión híbrida enchufable es quizás la más racional sin alejarse de la filosofía con tintes deportivos del modelo.
Prestaciones9
Diseño8
Consumo6.5
Confort9.5
Sistema de infoentretenimiento9

 

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