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Tarjetas gráficas de AMD: cómo diferenciar e identificar cada modelo y gama

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Hace un par de semanas publicados una guía dedicada a tarjetas gráficas NVIDIA, centrada en diferenciar e identificar cada modelo concreto, y como prometimos hoy vamos a hacer lo mismo con las tarjetas gráficas de AMD.

La compañía de Sunnyvale realizó en su momento un cambio de nomenclatura en su serie de tarjetas gráficas de consumo general que complicó un poco la correcta identificación de sus diferentes series y gamas, y con la llegada de la serie Vega hemos visto un nuevo cambio que de nuevo ha puesto las cosas un poco más difíciles. No os preocupéis, con esta guía tendréis a vuestro alcance todo lo que necesitáis para identificar y diferenciar correctamente todos los modelos que forman el catálogo pasado y presente de tarjetas gráficas de AMD.

Vamos a seguir las bases de la guía anterior, ya que creemos que la estructura ha funcionado a la perfección y nos permite establecer de forma clara y perfectamente diferenciada todas las pautas y claves que necesitamos para asimilar el contenido del artículo.

También nos vamos a limitar a la identificación de aquellas tarjetas gráficas de AMD que podemos considerar como relativamente recientes, es decir, aquellas que todavía pueden tener sentido en configuraciones actuales tanto por rendimiento como por soporte de APIs.

Antes de empezar os recordamos que podéis dejar cualquier duda en los comentarios. Poneos cómodos, que arrancamos.

Tarjetas gráficas de AMD: líneas de producto

AMD también tiene diferentes gamas de tarjetas gráficas con las que cubre tanto el sector de consumo como el sector profesional, siguiendo una división similar a la que vemos en sus homónimas de NVIDIA, aunque la firma de Sunnyvale mantiene una estrategia muy distinta.

Como vimos en su momento NVIDIA limita el rendimiento en FP64 (doble precisión) en sus tarjetas gráficas de consumo general. Solo la gama Tesla ofrece el máximo potencial en este sentido, algo que sin embargo no ocurre con las tarjetas gráficas Radeon de AMD.

Podemos entenderlo mejor con un ejemplo, una Radeon RX Vega 64 alcanza los 611 GFLOPs en FP64 en la prueba Sandra 2017: Scientific Analysis (GEMM), mientras que una GTX 1080 TI apenas llega a los 332 GFLOPs. En esa misma prueba trabajando en FP32 ambas logran el mismo resultado: 6 TFLOPs.

Esto significa que a efectos de utilizar una tarjeta gráfica para jugar y para trabajar las Radeon de AMD ofrecen un valor más equilibrado por no tener limitado el rendimiento en FP64. Dicho esto pasamos ver las tres grandes gamas de productos que comercializa actualmente la firma de Sunnyvale:

  • Radeon HD-RX: esta es la nomenclatura con la que se identifican las tarjetas gráficas de AMD que están dirigidas al mercado de consumo general.
  • Radeon Pro-Fire Pro: están dirigidas al mercado profesional, especialmente a entornos de CAD, renderizado, creación de contenidos, fotografía y vídeo. Podemos considerar esta gama como rival de las Quadro de NVIDIA.
  • Radeon Instinct: son soluciones pensadas para inteligencia artificial, inferencia y aprendizaje profundo. En general se dirigen al sector profesional y científico, y compiten con las Tesla de NVIDIA.

Aunque las tres gamas tienen muchos puntos en común, sobre todo gracias a lo que hemos comentado de que AMD no limita el rendimiento en FP64 en su gama de consumo general como lo hace NVIDIA, lo cierto es que hay diferencias importantes que debemos tener en cuenta. Estas son las más relevantes:

  1. Las Radeon Pro y Radeon Instinct tienen, en la mayoría de los casos, más memoria gráfica para soportar cargas de trabajo más intensas.
  2. Tanto la serie Radeon Pro como la serie Radeon Instinct utilizan memoria con tecnología ECC (corrección de errores), lo que las hace viables para trabajar con simulaciones repetidas que generen una gran carga en el equipo.
  3. Las Radeon Pro tienen controladores optimizados para trabajar con aplicaciones profesionales concretas, y lo mismo ocurre con las Radeon Instinct.
  4. La serie Radeon Instinct está pensada para acelerar vía GPU redes neurales y sistemas de inteligencia artificial, aprendizaje profundo e inferencia, por lo que vienen sin conectores de imagen.
  5. La gama Radeon HD-RX prioriza el rendimiento en juegos, lo que significa que sus controladores se centran en dicho ámbito y que no tienen porque ofrecer la misma experiencia que una Radeon Pro equivalente (por especificaciones) en aplicaciones profesionales.

Tarjetas gráficas de AMD: generaciones

Ahora que tenemos claras las gamas de producto podemos empezar el proceso de identificación de cada tarjeta gráfica Radeon de AMD dentro del sector de consumo general. Empezamos con las generaciones, un apartado clave ya que es el que determina si una tarjeta gráfica es actual, antigua u obsoleta.

En el caso de las tarjetas gráficas de AMD encontramos nomenclaturas diferentes que como dijimos complican el proceso de identificación, así que vamos a dejaros un resumen de las diferentes versiones que ha utilizado la compañía durante los últimos años para que os sirva como guión:

Etapa Radeon HD

En este apartado entran todas las tarjetas gráficas lanzadas hasta el debut de la arquitectura GCN, utilizada en las GPUs que montan PS4 y Xbox One. El primer número se refiere a la generación, y así es como se dividen:

  • Radeon HD 4000: basadas en la arquitectura TeraScale 1 y fabricadas en su mayoría en proceso de 55 nm. Compatibles con DirectX 10.1, están obsoletas.
  • Radeon HD 5000: están basadas en la arquitectura TeraScale 2 y fabricadas en proceso de 40 nm. Compatibles con DirectX 11, los modelos más potentes todavía pueden mover juegos actuales.
  • Radeon HD 6000: fue un renombre parcial. La serie 6800 e inferiores utiliza la arquitectura TeraScale 2, y los superiores la arquitectura TeraScale 3. Fabricadas en proceso de 40 nm y compatibles con DirectX 11, todavía pueden mover juegos actuales de forma aceptable, sobre todo los modelos superiores.
  • Radeon HD 7000: marcó un punto de inflexión importante. Introducen la arquitectura GCN, utilizada en las consolas de nueva generación. Fabricadas en proceso de 28 nm y compatibles con DirectX 12. Los modelos más potentes ofrecen un rendimiento bueno en juegos actuales.
  • Radeon HD 8000: fue un renombre total de las Radeon HD 7000 que solo estuvo disponible para OEMs.

Etapa Radeon RX X00-Vega

Es la etapa en la que todavía nos encontramos, aunque se han producido algunos cambios en la nomenclatura que pueden ser confusos y que vamos a aclarar a continuación.

  • Radeon RX 200: el número subrayado indica la generación, que inicia en la serie 200, sucesora de las Radeon HD 7000-8000. Son compatibles con DirectX 12, están basadas en la arquitectura GCN de primera, segunda y tercera generación, fabricadas en proceso de 28 nm y ofrecen un buen rendimiento en juegos actuales.
  • Radeon RX 300: hay una gran variedad de modelos con arquitecturas diferentes (GCN de primera, segunda y tercera generación), lo que significa que encontramos mayoritariamente renombres de generaciones anteriores, como la Radeon R7 370, que es una Radeon HD 7850 revisada con mejoras mínimas. Las Radeon R9 Fury, Radeon R9 Nano y Radeon R9 Fury X se ubican en esta generación, aunque no vienen con el número “300”. Soportan DirectX 12, están fabricadas en 28 nm y ofrecen un gran rendimiento en juegos, sobre todo los modelos superiores.
  • Radeon RX 400: es una generación que marca un auténtico salto frente a la anterior, ya que se introduce la arquitectura GCN de cuarta generación, conocida popularmente como Polaris. Son modelos que podemos considerar como actuales, soportan DirectX 12, están fabricados en proceso de 14 nm y pueden con juegos actuales sin problemas.
  • Radeon RX 500: un renombre de la generación anterior con cambios mínimos. Solo la Radeon RX 590 presenta un cambio interesante, la reducción a 12 nm. Es una generación actual que soporta DirectX 12 y ofrece un buen rendimiento en juegos. Las Radeon RX Vega 56 y Radeon RX Vega 64 se encuadran en esta generación. Mantienen el proceso de 14 nm, pero utilizan la arquitectura GCN de quinta generación.

Las diferentes generaciones que ha lanzado AMD han experimentado cambios menos acentuados desde la llegada de la Radeon HD 7000, y debemos tener cautela ya que hay muchos modelos que son renombres de los anteriores y que presentan modificaciones menores.

En el paso de las HD 7000 a las Radeon RX 200 solo las soluciones de gama alta, R9 290 y R9 290X, fueron tarjetas gráficas realmente nuevas. La serie Radeon RX 300 estuvo compuesta en su mayoría por renombres de la serie RX 200, salvo las Radeon R9 Nano, Radeon R9 Fury y Radeon R9 Fury X, que fueron soluciones gráficas totalmente nuevas.

Por último tenemos las Radeon RX 400, una generación totalmente nueva que fue renombrada en la serie RX 500. Las Radeon RX Vega fueron tarjetas gráficas nuevas.

Tarjetas gráficas de AMD: gamas

Ahora que sabemos cómo identificar la generación en la que se encuadra una tarjeta gráfica Radeon nos toca ver cómo podemos diferenciar la gama. Por lo general se mantiene el esquema clásico de los números, aunque con la llegada de la serie Fury y Vega AMD cambió el esquema, así que debemos tenerlo en cuenta.

Para entender mejor esto vamos a explicarlo con dos ejemplos: Radeon R9 290 y Radeon R9 270. El número “9” indica alto rendimiento, el número “2” indica la generación y el siguiente número, “9” y “7”, la gama. El primero significa gama alta y el segundo gama media. Los números “5” y “3” se utilizan en gamas bajas, que normalmente son renombres de generaciones anteriores.

Dicho esto podemos establecer la división que os dejamos justo debajo. Tened en cuenta que cada clasificación se refiere a su generación, es decir, una R9 290 fue gama alta, pero hoy ha quedado superara por varias generaciones y cuadra como gama media.

  • R9: gama de alto rendimiento, subdividida en nivel de gran potencia (290, 280, 380 y 390) y nivel de potencia media (270).
  • R7: gama media, subdividida también en diferentes niveles según la generación (260, 265, 365 y 370).
  • R5: gama baja, en la mayoría de los casos son renombres de generaciones anteriores.
  • R3: no están preparadas para mover juegos de forma fluida, ni siquiera en bajas resoluciones, salvo casos muy concretos.

Con la llegada de las series RX 400 y RX 500 todo esto se simplificó en gran medida. El primer número se refiere a la generación y el segundo a la gama:

  • Números 9, 8 y 7: gama alta, capaces de ofrecer un buen rendimiento. Por ejemplo, la RX 580 y la RX 570.
  • Número 6: se refiere a la gama media. Buen rendimiento bajando ajustes gráficos en juegos actuales. Por ejemplo, las RX 460 y RX 560.
  • Número 5: gama baja: Rendimiento aceptable en resoluciones bajas. Por ejemplo, la RX 550.
  • Números 3 y 2: modelos muy básicos, renombres de generaciones anteriores.

Os recordamos que las Radeon R9 Fury, Nano y Fury X son los topes de gama anteriores a las Radeon RX Vega 56 y Vega 64. En éstas últimas el “56” y el “64” se refiere al total de unidades de computación activas, lo que significa que “mayor es mejor”, ya que indica más shaders y más potencia bruta.

Tarjetas gráficas de AMD: otras cosas a tener en cuenta

Los cambios de nomenclatura nos dejan un catálogo complicado, aunque esperamos que todo lo que os hemos explicado os sirva para situaros un poco mejor y tener más claras las diferencias entre generaciones y gamas.

Sin embargo, y por si todo lo anterior fuera poco, también hay que tener en cuenta otras cosas a la hora de identificar tarjetas gráficas de AMD. La compañía de Sunnyvale ha utilizado en ocasiones la letra “X” para diferenciar a sus modelos tope de gama. Por ejemplo la Radeon R9 290 está por debajo de la Radeon R9 290X.

También comercializa actualmente versiones con diferentes configuraciones de memoria. Así, podemos encontrar la RX 580 con 4 GB de GDDR5 y la RX 580 con 8 GB de GDDR5, y también las RX 560 con 2 GB y 4 GB. En la primera las diferencias no se limitan a la cantidad de memoria, sino también a la frecuencia de la misma, ya que el modelo de 8 GB funciona a 8 GHz en lugar de a 7 GHz.

Los modelos inferiores de generaciones anteriores también pueden montar memoria gráfica DDR3 en lugar de GDDR5. Debemos evitarlo siempre, es mucho mejor 1 GB de GDDR5 que 2 o 4 GB de DDR3 o DDR4 cuando hablamos de memoria gráfica.

Notas finales

Con todo lo que hemos explicado deberíais poder identificar sin problemas cualquier tarjeta gráfica de AMD lanzada al mercado durante los últimos diez años, aunque como dijimos al inicio si tenéis cualquier duda podéis exponerla en los comentarios y os la resolveremos.

Ya lo hemos dicho en ocasiones anteriores, pero lo repetimos una vez más. A la hora de elegir una tarjeta gráfica no es necesario buscar lo último ni lo más caro. Si queremos jugar en 1080p una tarjeta gráfica como la RX 560 de 4 GB puede ser más que suficiente si nos conformamos con calidades medias-altas y menos de 60 FPS en la mayoría de los casos.

Antes de terminar os dejamos un guión que os ayudará a tener claro el rendimiento en juegos que podéis esperar de cada gama:

  • Tarjetas gráficas de gama alta: las Radeon RX Vega 56 y 64 permiten jugar hasta en 4K con garantías.
  • Tarjetas gráficas de gama media tarjetas gráficas como las Radeon R9 290 y 390 permiten jugar hasta en 2K con garantías.
  • Tarjetas gráficas de gama media-baja: modelos como las Radeon R9 270 y RX 460-560 permiten jugar en 1080p con garantías.
  • Tarjetas gráficas de gama baja: tarjetas gráficas como las Radeon HD 7770 y RX 550 nos permiten jugar en resoluciones inferiores a 1080p con garantías.

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