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Análisis

Razer BlackWidow Lite, para ponerse serios

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Antes de que las pantallas táctiles poblaran nuestros bolsillos y nos obligaran a proezas acrobáticas con los pulgares para no perder el hilo de encendidos debates en WhatsApp, nosotros nos comunicábamos con la tecnología y en concreto los ordenadores de formas más tradicionales y hasta cierto punto románticas. Tras un breve paréntesis en el que unas tristes tarjetas perforadas eran la única forma de introducir datos en un ordenador, los teclados heredados directamente de las máquinas de escribir, fueron los encargados de transmitir a los ordenadores lo que queríamos que hicieran y los contenidos que queríamos que mostraran.

Y aunque en 1984 aproximadamente el ratón se posuló como pareja de hecho del teclado éste ha permanecido prácticamente igual que en sus orígenes, con el mismo aspecto y la misma disposición de teclas. Sin embargo en todos estos años sí que ha habido una evolución tecnológica que ha visto cómo los teclados mecánicos en los que las teclas funcionaban gracias a muelles e interruptores daban paso a los teclados de membrana para lograr diseños más compactos y ergonómicos a la vez que se lograba un mayor silencio a la hora de teclear, cosa que han agradecido los entornos de trabajo…

Sin embargo y a pesar de que la tecnología de membrana para los teclados ha evolucionado mucho, el mundo de las teclas ha sufrido un potente revival que ha visto la vuelta de las configuraciones mecánicas para estos dispositivos. Una de las razones es la llegada de toda una generación de gamers que precisaban unos tiempos de respuesta inmediatos para sus dispositivos y por el otro toda una corriente de profesionales de la escritura nostálgicos del tacto que ofrecían los antiguos teclados emparentados más estrechamente con las máquinas de escribir que además proporcionaban un mayor ritmo a la hora de escribir.

Entre otras ventajas los teclados mecánicos tienen una respuesta táctil mejor (gracias al retorno que realizan los muelles sabemos siempre si hemos accionado una tecla), las teclas pueden desmontarse para su mantenimiento y como hemos apuntado ofrecen tiempos de respuesta mucho mejores que un teclado de membrana. Los teclados mecánicos modernos han evolucionado, por otro lado, con respecto a sus antepasados con interruptores más sensibles y diseños más sofisticados del sistema de muelles con toda una gama de sensibilidades y distintos niveles de ruido.

Como hemos mencionado, los gamers y los profesionales de la escritura son los que más están demandando el retorno de esta tecnología pero al estar viviendo actualmente un boom de todo lo relacionado con el gaming son los primeros los que encuentran habitualmente productos diseñados para sus necesidades que incluso estéticamente se distinguen de otro tipo de teclados. En el caso que nos ocupa la empresa Razer, especializada en productos de gaming, nos ha proporcionado para probar un versión de un teclado originalmente pensado para gaming pero que se adapta a usos más serios.

El BlackWidow Lite es un teclado reducido en el que se ha eliminado la parte reservada al teclado numérico, es bastante ligero y transportable a pesar de que puede resultar más alto que un teclado estándar de membrana ya que las teclas «levitan» sobre la superficie de apoyo de las mismas a cierta altura. Otro detalle que le hace ideal como teclado para llevarlo con nosotros es que el cable de conexión, de muy buena calidad y aprueba de enredos, puede desconectarse y guardarse separado del propio teclado.

El teclado dispone de unas patas para poder elevarlo en la parte trasera y lograr así una postura de escritura más ergonómica, no se levanta tanto como otros teclados «de oficina» (solamente unos 6 grados) pero en nuestra experiencia con manos de distintos tamaños y distintos estilos de escritura la elevación es suficiente y no provoca incomodidades ni mayor cansancio.

Hay que decir que si estamos acostumbrados a un teclado de membrana este BlackWidow apenas requiere adaptación ya que su funcionamiento es bastante cómodo y no precisa que hagamos demasiada presión con los dedos, como ocurría con teclados más antiguos. La elevación de las teclas sí que requiere cierta adaptación, aunque lo cierto es que menos de lo que nos esperábamos ya que en poco tiempo todos los sujetos que realizaron la prueba encontraron cómoda la postura de escritura y alcanzaron la «velocidad de crucero» de tecleado sin mayores problemas.

El sistema mecánico utilizado por este teclado es el Razer Orange, algo más silencioso que el Razer Green utilizado por otros modelos de la marca con el objetivo de que se adapte mejor a entornos de trabajo. Aún así hay que señalar que el teclado está lejos de ser totalmente silencioso, pero podemos disminuir el ruido de las teclas utilizando unos anillos que podemos colocar desmontanto las teclas entre las mismas y el interruptor. Esto amortiguará el ruido y eminuirá el recorrido de la tecla, pero personalmente prefiero el tacto del teclado original, tal y como viene de fábrica.

Tal y como pasa en los teclados para gamers que fabrica la propia compañía, el teclado dispone de iluminación por debajo de las teclas, pero en este caso en vez de poder personalizarla para que sea decorativa y se adapte a lo que estamos jugando, la luz es blanca y tenue con  el único objetivo que podamos teclear a oscuras. En condiciones de luz normales solamente notaremos una iluminación tenue, pero si estamos a oscuras resulta muy útil para poder seguir trabajando sin necesidad de luces adicionales.

Razer proporciona además un software llamado Synapse 3 que permite configurar varios parámetros del teclado como asignar macros o ciertas funciones a combinaciones de teclas. Está más bien orientado a la personalidad gamer del teclado pero puede resultar útil para determinadas aplicaciones de productividad de la que queramos crear algunos atajos.

Hay que señalar, para los que no se hayan dado ya cuenta por las fotos, que la versión del teclado que hemos probado tiene la disposición de teclas de Estados Unidos por lo que no encontraremos ciertas teclas. Se espera que en algún momento la versión con disposición de teclas española esté disponible, aunque hay que decir que para cualquier persona acostumbrada a escribir con soltura en el teclado no resulta demasiado inconveniente a menos que necesitemos caracteres poco utilizados. Basta configurar el teclado como teclado español y no fijarnos en lo que aparece en las teclas.

Una vez hechas las pruebas por parte de distintas personas pasamos a la prueba de uso más prolongada. Tras unas horas de funcionamiento sí que hemos notado una mejora con respecto a un teclado de membrana externo o como los incorporados a los portátiles. El funcionamiento del retorno de las teclas y la sensibilidad de los interruptores es excelente y ayuda mucho a conseguir una buena velocidad de escritura. Aunque intuitivamente pueda parecer que es más cansado al tratarse de un proceso mecánico, lo cierto es que la experiencia es la contraria. Una vez adoptada la postura correcta no hemos notado ninguna molestia.

Además de la comodidad y velocidad de escritura, hay otras ventajas que ofrece este tipo de teclado que no son desdeñables como la facilidad de mantenimiento (pueden sustituirse las teclas individualmente) o de limpieza, las teclas sobresalen por encima de una placa horizontal por la que podemos pasar un paño con toda facilidad y no encontramos inconvenientes de que se meta suciedad entre las teclas como en otro tipo de teclados.

Es decir, además de cómodo… higiénico.  Tampoco hay que olvidar que el origen de este teclado son los juegos, por lo que cuando llegue nuestro momento de ocio nos encontraremos con un periférico que nos ofrecerá ventajas a la hora de controlar la acción con respecto a un teclado tradicional.

En resumen se trata de un teclado con prestaciones sobresalientes que además tiene un diseño entre discreto y elegante con ese diseño en color negro con la luz trasera de color blanco. Puede ser un buen punto de mejora para aquellas personas que pasen muchas horas frente al teclado y tengan que escribir gran cantidad de textos (no así números porque carece de teclado numérico) y que se adapta también muy bien al trabajo en movilidad gracias a su tamño y facilidad de transporte tal y como hemos apuntado.

Más información del Razer BlackWidow.

Puede adquirirse por 99 libras (unos 113 euros aproximadamente) en la tienda Razer de UK.

Razer BlackWidow Lite
7.6 NOTA
NOS GUSTA
Diseño sobrio y elegante
Fácil de transportar (cable desmontable)
Tacto agradable y cómodo
A MEJORAR
Disposición de teclado USA
No absolutamente silencioso
Inclinación escasa
RESUMEN
Un teclado a caballo entre el gaming y la productividad muy cómodo de usar y fácilmente transportable
Calidad de construcción8.5
Experiencia de uso y software8
Iluminación LED6
Instalación y configuración8.5
Calidad/Precio7

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