La PS3, difícil de programar

La PS3, difícil de programar
2 de marzo, 2009

La programación para la consola PlayStation 3 de Sony siempre se ha considerado especialmente compleja, aunque muchos suponían que eso permitía ofrecer una calidad de juegos mucho mayor. Los responsables de Sony hablan sobre ese mito, y explican que precisamente la integración de los procesadores Cell y de una filosofía de desarrollo mucho más compleja trata de diferenciar su plataforma de la de Microsoft. 

 

Un estudio en la famosa publicación para desarrolladores Dr. Dobb’s Journal analizó el proceso de desarrollo de la PlayStation 3 y demostró que la consola de Sony es “extremadamente difícil de programar“. Los autores de dicho informe explican que “el software que saca provecho del potencial del Cell requiere un esfuerzo de desarrollo significativamente mayor que el del resto de plataformas tradicionales“.

 

 

En CNET se pusieron en contacto con Sony para comentar los resultados y Kaz Hirai, CEO de Sony Computer Entertainment comentó dichas alegaciones, afirmando sin demasiados problemas que simplemente Sony no quería ponérselo fácil a los programadores. “No ofrecemos la consola ‘fácil de programar’ que los desarrolladores querían porque esa ‘facilidad de programación’ quiere decir que cualquiera podría sacar partido de lo que el hardware podía hacer, así que la pregunta es, ¿a qué te dedicarías el resto de los 9 años y medio que le quedan de vida a la máquina?“.

 

Las declaraciones son sorprendentes, y parecen poner de manifiesto que Sony quería diferenciar su producto del resto de plataformas haciendo que para lograr sacar el máximo potencial de Cell y el resto de componentes de la consola los desarrolladores tuvieran que pasar un largo proceso de aprendizaje. Hirai continuó diciendo que “es una especie espada de doble filo – quizás no diría tanto- pero es complicado programarla, y un montón de gente ve la parte negativa de esto, pero si le das la vuelta a la tortilla comprobarás que el hardware tiene mucho más que ofrecer“.

 

Lo malo es que el catálogo de juegos de la PS3 y de su competidora, la Xbox 360 de Microsoft, no ha demostrado ninguna diferencia notable entre los títulos de máxima calidad para una y otra plataforma, de modo que ¿está esperando Sony a que por fin alguien saque el máximo partido de su PS3? Puede que sea así, pero no creemos que esto ayude a las ventas de consolas y juegos para la máquina de Sony, que debería bajar de precio –previsiblemente lo hará pronto– para poder competir con una Xbox 360 que está en alza.

 

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