Papyre 6.S Alex

Papyre 6.S Alex
2 de noviembre, 2010

Grammata, la primera empresa que introdujo el libro electrónico en España con su Papyre 6.1, acaba de poner a la venta su nuevo producto, el Papyre 6.S Alex, un dispositivo que combina una tradicional pantalla de tinta electrónica de seis pulgadas con otra LCD de 3,5” gobernada por el sistema operativo Android 1.6, con la cual podemos controlar todas las funciones del gadget que pasan entre otras cosas por poder navegar en Internet, consultar nuestro correo electrónico o ver vídeos.

A pesar de lo atractiva que pueda parecer esta idea en un principio, en cuanto sacamos de su caja el Papyre 6.S Alex, nos damos cuenta de que es uno de esos productos que parecen haber llegado demasiado tarde al mercado. Y es que Grammata que comercializa y distribuye el Papyre 6.S Alex (desarrollado por Spring Design) por 449 euros, va a tener que enfrentarse no sólo a uno, sino a dos mercados pujantes que pueden dejar a su dispositivo en tierra de nadie.

Por un lado, los “tradicionales” libros electrónicos ofrecen por poco más de 200 euros una experiencia de lectura completa y satisfactoria, siendo el Kindle de Amazon el máximo exponente en este nicho. Por otro, el precio de Alex se acerca peligrosamente a tablets como el iPad, que desde 488 euros proporcionan al usuario una experiencia que va más allá de la lectura de libros.

Finalmente, tampoco está de más el señalar que Alex no es el primer intento que se hace por comercializar un libro electrónico de “doble pantalla”. Barnes&Noble, la primera empresa que intentó plantarle cara seriamente a Amazon, lanzó en octubre de 2009 Nook, un dispositivo de lectura que combinaba una pantalla de tinta electrónica de seis pulgadas con una pequeña pantalla LCD en la que entre otras cosas se mostraban los libros que el usuario almacenaba en su biblioteca. El dispositivo no fue precisamente un éxito de ventas, y a pesar que se comercializaba por 259 dólares, no consiguió arañar el imperio de Amazon.

¿Más que un libro electrónico?

Sin embargo, sería injusto decir que Alex es simplemente un libro electrónico. Gracias a su pantalla LCD de 3,5” no sólo podemos controlar la configuración del dispositivo, sino que podemos visualizar nuestras fotografías o reproducir vídeo, y gracias a que tiene WiFi integrado, también nos permite consultar nuestro correo electrónico o incluso navegar por la web.

A este respecto, hay que tener en cuenta que la navegación que podemos hacer es bastante limitada, y es que aunque la pantalla tiene un tamaño similar a la de un smartphone, nuestra experiencia revela que resulta bastante incómodo desplazarnos entre las páginas o controlar el navegador de forma eficaz

Sin embargo, donde sí gana algunos enteros es en su capacidad para comunicarse con la pantalla de tinta electrónica. Así y de una forma práctica y sencilla, podemos revisar los títulos que tenemos en nuestra biblioteca, consultar nuestros marcadores o incluso realizar anotaciones, gracias al teclado virtual que despliega Android.

De hecho, contamos incluso con una calculadora y un acceso a Youtube, pero resulta una lástima que los desarrolladores de Alex hayan decidido cerrar las puertas a Android Market, por lo que no podremos instalar ninguna aplicación adicional. Esto que a muchos puede parecerles baladí, realmente no lo es, ya que en la tienda de aplicaciones desarrollada por Google podemos encontrar muchas enfocadas hacia el mundo editorial, que a buen seguro hubiesen encontrado en este dispositivo si entorno ideal.

Por último no podemos sino recalcar que la inclusión de la pantalla LCD choca frontalmente con una de las principales ventajas de los libros electrónicos tradicionales: la duración de la batería. Si cuando utilizamos un Kindle descubrimos que podemos pasar semanas sin “enchufar” nuestro libro a la Red, el consumo se dispara cuando además de alimentar una pantalla de tinta electrónica, debemos prever la demanda energética del display inferior. La consecuencia directa es que los usuarios de Alex pronto descubrirán que la batería se agota a los pocos días de uso.

Un libro más…

Si obviamos su principal novedad, nos encontramos con la misma pantalla de tinta electrónica de seis pulgadas con la que se equipa la inmensa mayoría de los libros electrónicos del mercado. Frente a las nuevas pantallas de 16 niveles de gris que podemos encontrar en el nuevo Kindle y en el Sony eReader que analizamos hace sólo unos días, descubrimos decepcionados que se ha vuelto a apostar por una pantalla de 600 x 800 píxeles y 8 niveles de gris, unas características que ya estaban presentes en el primer Papyre.

El hecho de haber renunciado a los nuevos desarrollos de eInk supone además, que el giro de la página y la renderización de las fuentes cuando queremos aumentar o disminuir su tamaño sean algo lentas, un punto clave que esperábamos que hubiese mejorado en un lector que como hemos comentado cuesta 449 euros.

El dispositivo que tiene 22,5 cm de largo y pesa 310 gramos se completa con una memoria interna de 2 Gbytes que podemos ampliar hasta los 32 Gbytes mediante tarjetas MicroSD. Además tal y como viene siendo habitual en estos dispositivos, encontramos una salida de sonido estéreo para auriculares y un puerto min USB 2.0.

Conclusiones

Papyre 6.S Alex es un libro electrónico que si bien desde un punto de vista técnico es más que digno, viene lastrado por un precio desorbitado que lo coloca fuera del mercado.

Por otro lado, el no haber apostado por lo último en tinta electrónica o impedir que se puedan instalar aplicaciones desde Android Market le hacen un flaco favor a la hora de entrar en el único nicho en el que este dispositivo podría tener algún futuro: editores y escritores.

Esto no quiere decir que no sea un buen dispositivo. Si no estamos interesados en tener un tablet, pero estamos dispuestos a pagar lo que vale uno por algunas (pocas) características adicionales, este Papyre 6.S Alex puede ser un dispositivo a valorar.

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