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DisplayPort o HDMI, ¿Qué interfaz conviene usar en cada tarea informática?

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DisplayPort o HDMI son las interfaces más populares para conectar pantallas de visualización en ordenadores personales y transportar contenido de vídeo y audio. Aunque tiene otros, su uso principal en PCs es conectar componentes como la tarjeta gráfica a un monitor informático.

HDMI o DisplayPort son las interfaces de pantalla de referencia para cualquier equipo nuevo o de reciente lanzamiento. Pero no son las únicas. Todavía se usan otras como VGA (Video Graphics Array), una interfaz analógica y la más antigua y menos avanzada que se mantiene en chip gráficos de bajo nivel para alimentar monitores legado (especialmente en el mercado empresarial) o en el segmento de embebidos, o DVI (Digital Visual Interface), que surgió para mejorar la calidad de visualización en las pantallas digitales y que ofrece alta calidad en vídeo, pero que no puede transportar audio.

Recientemente, se ha añadido otra alternativa que puede utilizarse: USB Type-C. No es una interfaz de pantalla dedicada como las anteriores, pero es lo más versátil del mercado, ya que puede ofrecer alimentación energética, transferencia de datos, Internet y transferencia de audio y vídeo mediante un sólo cable delgado y reversible. Soporta protocolos como el Thunderbolt de Intel y también las interfaces principales que vamos a revisar, HDMI y DisplayPort. Todavía no está muy extendido, pero será un conector a considerar en el futuro cuando la base instalada de USB Type-C se amplíe.

HDMI

High-Definition Multimedia Interface es una norma de vídeo propuesta por la industria para reemplazar al antiguo euroconector. Permite uso de vídeo de alta definición, cifrado y sin comprimir, además de audio multicanal sin comprimir en un solo cable. Otras ventajas de HDMI son sus funciones como HDMI-CEC (control de electrónica de consumo de HDMI), que le permite controlar numerosos dispositivos con un control remoto. Su enfoque es claro y más allá de su uso en PCs, es la interfaz de elección en dispositivos multimedia conectados a grandes pantallas como televisores.

El conector estándar de HDMI es el tipo A y tiene 19 pines. El tipo B, con 29 pines, permite llevar un canal de vídeo expandido para pantallas de alta resolución. Están disponibles en tamaño completo (Tipo A), mini-HDMI (Tipo B) y micro-HDMI (Tipo C). Un punto claro a su favor es su extensión masiva, ya que puedes encontrarlo en cualquier tipo de dispositivo.

Entre sus desventajas, señalar que su conector es menos sólido que anteriores estándares de pantalla (como VGA) y tienen más facilidad para desconexiones accidentales y con ello fallos físicos o eléctricos. Otra crítica es la incorporación de una protección de contenido digital (HDCP) a modo de gestor de «restricciones digitales», que impide copia del contenido transmitido por el usuario.

HDMI ha recibido numerosas revisiones desde sus inicios en 2002. La versión más extendida actualmente es la 1.4 y la más avanzada la 2.0, una versión que ha corregido las limitaciones en ancho de banda de versiones anteriores hasta 18 Gbps / s, para alcanzar 60 FPS en 4K y 144 Hz en 1080p. HDMI 2 también incluye importantes ventajas en otros apartados, el soporte para alto rango dinámico (HDR) y el soporte para la profundidad de color, hasta 10 y 12 bits. Esta versión ha mantenido la compatibilidad a nivel de cableado y pueden utilizarse los anteriores para obtener sus ventajas.

Para el futuro asoma una nueva versión HDMI 2.1 que va a ser un punto y aparte en el estándar por el impresionante aumento del ancho de banda máximo hasta los 48 GB/s. Ello permitirá acceder a resoluciones 8K y 10K a 60 Hz y a los 120 Hz en 4K. Con HDMI 2.1 el HDR dinámico estará disponible para todas las resoluciones y contará con otras funciones como la tasa de refresco variable, retorno de audio mejorado (eARC) y soporte para Dolby Atmos y DTS:X. No lo busques porque todavía no está en el mercado. Se esperan los primeros productos compatibles a lo largo de este año.

DisplayPort

Dejando a un lado el mencionado USB Type-C y su enorme versatilidad, DisplayPort fue el último gran estándar en interfaces de pantalla en llegar al mercado. Propuesto por la organización VESA en 2008, fue diseñado especialmente para transmisión de contenido (vídeo, audio y datos) entre un PC y un monitor o múltiples. 

Su conector tiene 20 pines (32 en conectores internos para portátiles) y dispone de un pequeño mecanismo para asegurar su ajuste en dispositivos. Como en HDMI, puedes encontrar conectores de tamaño completo o reducido en tamaño (con las mismas prestaciones) Mini DisplayPort (MiniDP o mDP).

La versión más extendida es la 1.2 con un ancho de banda de 17,2 Gbps, para soportar resoluciones 4K con frecuencia de actualización de 60 Hz. Las versiones más avanzadas, 1.3 y 1.4, cada vez están disponibles en más productos y tienen un ancho de banda de hasta 32,4 Gbps. Ello abre las puertas a resoluciones 8K para 7.680 x 4.320 píxeles. La señal de audio soportada admite un máximo de 8 canales sin compresión, 192 kHz, 24-bit. También soporta opcionalmente restricciones digitales (DPCP) con cifrado AES de 128 bits y desde la revisión 1.1 admite protección de contenido mediante el más extendido estándar HDCP.

Su rango de frecuencias de vídeo máximas soportadas son diferentes. Todas las versiones de DisplayPort soportan 144 Hz a 1080p. La versión 1.2 soporta 144 Hz a resoluciones 2K. La v1.3 admite hasta 120 Hz en 4K o 8K a 30 Hz. La versión más avanzada, 1.4, escala hasta 144 Hz en 4K empleando la función Display Stream Compression (DSC) y soporta hasta 8K a 60Hz con HDR.

DisplayPort o HDMI – Casos de uso

Como el movimiento se demuestra andando, vamos a repasar unos cuentos casos de uso donde debemos tener en cuenta las ventajas de uno u otro. Siempre y cuando tengamos opción de usar ambas, claro, porque hay ocasiones que estaremos limitados a alguno en particular porque el propio monitor o chip gráfico no las admita.

En un PC de sobremesa típico de nueva generación no debemos tener problemas. Actualmente, las tarjetas gráficas de rango medio para arriba ofrecen tanto conexiones HDMI como DisplayPort. Para el resto de usos, la industria ofrece un gran número de adaptadores entre ellos, para hacer compatibles interfaces antiguas y nuevas. En la mayoría de usos perderemos una parte de sus ventajas en el camino.

Juegos. Hasta la llegada de la versión 2 de HDMI no había ninguna duda de que DisplayPort era la interfaz de elección para un jugador en PC. Actualmente, el terreno de juego se ha igualado y HDMI ofrece el mismo rendimiento hasta resoluciones FHD. A partir de ahí la situación varía. Y hay casos de uso especiales que veremos a continuación.

G-Sync y FreeSync. Si usas una tarjeta gráfica de NVIDIA y un monitor que soporte la tecnología de sincronización de imagen G-Sync, no tienes otra opción que DisplayPort, ya que el gigante verde no soporta HDMI en este tipo de configuraciones. En el caso de tarjetas gráficas AMD y monitores con FreeSync -casi- lo mismo. Se recomienda DisplayPort, aunque en este caso AMD también soporta FreeSync bajo HDMI a partir de la versión 2x.

Usos generales informáticos y profesionales. HDMI 2 ha mejorado el soporte en apartados como la profundidad del color, pero DisplayPort sigue ofreciendo cotas superiores en ancho de banda y en todos los apartados, especialmente para usos profesionales de edición o similares. Para usos generales informáticos HDMI 2 cumple.

Sistemas multipantalla. Aquí no hay ninguna duda y DisplayPort marca distancias sobre todos los demás ya que una de sus ventajas es su capacidad para sacar contenido de vídeo a múltiples pantallas a través de la tecnología Multi-Stream Transport (MST). El puerto es “divisible” a través de concentradores y las pantallas pueden conectarse en cadena. Es un apartado que no tiene (ni tendrá por concepto) HDMI.

Resolución superior a 4K. Todavía no hay demasiada oferta de monitores con resolución superior a 4K y sus propios precios, además del propio para mover tanto píxel es inalcanzable para el mercado de consumo. Si tienes la suerte de tener equipo y pantalla para estas resoluciones, DisplayPort es lo indicado para usar en este escenario. Con resoluciones 8K es obligatorio porque HDMI no la soporta y además de una monstruosidad de equipo, necesitas dos conexiones DisplayPort 1.4 para conseguir 60 Hz.

PC de salón – Cine en casa. HDMI está presente en el 100% de televisores actuales y por ello es la interfaz de elección a la hora de conectar un PC de salón para uso como streamer, juegos o servidor de medios/almacenamiento. HDMI 1.4 o superior soporta retorno de audio (imprescindible para conectar a amplificadores A/V) y la función CEC (Consumer Electronics Control), permitiendo el control de varios dispositivos con un solo mando a distancia. Frente al gran potencia de HDMI en la gran pantalla,  DisplayPort es prácticamente inexistente y el uso de USB Type-C tampoco está generalizado.

Del portátil al televisor. Lo mismo podemos decir de este tipo de uso. HDMI es la elección mayoritaria si queremos servir contenido por cable. Suponemos que USB Type-C llegará en el futuro a los televisores ante la gran cantidad de portátiles que ya lo utilizan.

Del portátil al monitor. Muchos de nosotros usamos nuestro portátil en movilidad y en el escritorio. Cuando llegas a la oficina (o en el hogar) conectamos un monitor como pantalla secundaria para aumentar la productividad y aquí tenemos más opciones de conexión. Si tienes DisplayPort en el portátil y en el monitor es la mejor elección, mientras que HDMI tiene la ventaja de estar mucho más extendido si hay que conectar otros dispositivos como proyectores. Los monitores USB Type-C para este tipo de uso se está extendiendo rápidamente especialmente en empresas.

Audio. En el apartado del sonido hay menores diferencias que en vídeo y ambas interfaces cumplen sobradamente soportando hasta ocho canales de audio a 24 bits y 192 KHz. La principal diferencia es el retorno de audio soportado por HDMI.

Cableado. Display Port soporta cables de fibra óptica como alternativa al cobre, permitiendo mayor alcance, si bien la norma sí especifica longitudes máximas. En concreto, hasta 3 metros para el ancho de banda completo a 8K/4K, mientras que en 1080p la distancia se puede alargar hasta 15 metros. Sobrado en ambos casos. En cuanto a HDMI, la norma no especifica una longitud máxima. Hay mucho escrito sobre el cableado HDMI y el precio carísimo de algunos. Que no te líen. En longitudes habituales hasta 2-3 metros no hay pérdida de calidad. En distancias superiores sí y existen amplificadores de señal para compensarlos.

Como resumen final. Hasta que no esté disponible HDMI 2.1, DisplayPort es la interfaz preferente (siempre que ello sea posible) cuando trabajemos en PCs con monitores. Si conectamos a otro tipo de pantallas como televisores, HDMI será la opción mayoritaria. Cuidado con las versiones de cada una de ellas porque no todas ofrecen las mismas prestaciones y casi es más importante diferenciar entre versiones que entre HDMI o DisplayPort.

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