Canon PowerShot SX200 IS

Canon PowerShot SX200 IS
13 de julio, 2009

El sufijo PowerShot siempre ha sido sinónimo de cámaras compactas que ofrecen algo más que disparar en automático. En este caso Canon nos presenta una superzoom de tamaño contenido, sensor de 12 megapíxeles y estabilizador óptico. Los usuarios avanzados que opten por ella disfrutaran de una óptica sublime, libertad a la hora de expimentar con el control manual y un cuerpo muy similar al de la mayoría de compactas en cuanto a tamaño y peso. Probamos la nueva Canon PowerShot SX200 IS.

El ejercicio de miniaturización que ha conseguido Canon con esta cámara es impresionante.

En un cuidado embalaje que ilustra las bondades del dispositivo Canon incluye con la cámara una batería de iones de litio, el correspondiente cargador, una correa de muñeca, cables de sincronización y A/V, el CD con los drivers y el software y un manual de 168 páginas en papel. Está disponible en color azul, gris y rojo, siempre con los perfiles plateados.

En un primer contacto con la cámara llama la atención la mejora de acabados respecto a las PowerShot SX100 y SX110. Canon ha apostado por el metal para la mayor parte del chasis, todo un acierto a nuestro criterio aun a costa del aumento de peso que conlleva.

El diseño no se puede calificar de innovador pero sí es tremendamente práctico. La parte izquierda del cuerpo hace una ligera curva que ayuda a sujetar la cámara con comodidad y firmeza (algo fundamental si queremos obtener buenas fotografías), incluso si tenemos las manos grandes. La sensibilidad del botón de disparo es excepcional (norma habitual en todo lo que probamos de Canon desde hace tiempo) y su sistema de menús tan intuitivo como siempre, que hemos detallado varias veces en otros análisis.

Aunque el despliegue del zoom es algo lento, los resultados merecen la pena.

Nos han llamado la atención los compartimentos de batería y la tapa de conexiones porque no están a la altura del resto de acabados y, lamentablemente, tienen una apariencia de fragilidad decepcionante y un ensamblaje muy mejorable.

El impresionante objetivo que preside la parte frontal es el gran protagonista de esta Canon PowerShot SX200 IS. Ofrece un rango focal de 5 – 60 mm. (equivalente a un 28 – 336 mm.), zoom óptico de 12 aumentos, luminosidad f3.4-5.3 y estabilización óptica. En el apartado tecnológico la cámara se beneficia del nuevo procesador DIGIC 4 y de todas las innovaciones que hemos visto en otros dispositivos de la firma japonesa a lo largo del año.

En nuestas primeras pruebas nos gustó especialmente la velocidad del enfoque automático y la excelente respuesta del zoom a los mandos. La puesta en marcha es casi imediata y aunque notaremos cierta sensación de retardo entre disparo (especialmente si venimos de una compacta de última generación), con determinados ajustes no resultan molestos. Las cualidades ópticas de la cámara son notables, no presentando defectos importantes ni ruido apreciable, incluso utilizando sensibilidades altas.

La Canon PowerShot SX200 IS ofrece la última tecnología en detección de rostros. Permite trabajar hasta con nueve caras y podemos seleccionar cuál será objeto del enfoque. Además tiene en cuenta el parpadeo y lo advierte con un icono en pantalla garantizando instantáneas perfectas sin recurrir a las tediosas repeticiones.

La cámara incorpora un pequeño flash para ayudarnos cuando las condiciones lumínicas no son ideales. Aunque no es potente, sí que puede ser interesante en ciertos escenarios. Nos ha resultado molesto que siempre (incluso cuando no vamos a utilizarlo) se despliegue, sin que haya posibilidad de desactivarlo. Una opción más en el menú (estamos seguro que la veremos en la próxima generación) ahorraría más de un malentendido con las correspondientes explicaciones a usuarios que toman fotos en museos, iglesias y sitios donde el flash está prohibido.

La pantalla LCD de 3 pulgadas ofrece una resolución de 230.000 puntos (inferior a algún modelo similar de otras marcas), nitidez y un sobresaliente nivel de brillo, que la habilita para uso exterior y compensa , al menos en parte, la carencia de un visor óptico.

En la parte posterior encontramos la ya clásica rueda de Canon con accesos directos a las funciones más importantes en las cuatro direcciones de la cruceta. Podemos variar enfoque, exposición, flash y temporizador con una sola pulsación, facilitando el manejo de operaciones que realizamos varias veces a lo largo de una sesion fotográfica.

Los modos escena son el paso intermedio entre el automatismo total y el modo manual y permiten ir experimentando con las posibilidades del dispositivo al tiempo que obtenemos resultados decentes. Además la cámara incorpora opciones clásicas de las réflex como priorizar la obturación o la apertura muy útiles para determinados momentos.

Además de tomar fotos, la propuesta de Canon permite grabar vídeo en alta definición (720p) a 30 fotogramas por segundo. La gran decepción de este modo es que no podemos hacer uso del zoom óptico, limitándonos al zoom digital. La captura de sonido (solo mono) tampoco es una maravilla, así que está función se queda, lamentablemente, en mera curiosidad para la mayoría de usuarios.

Conclusiones

El primer intento de Canon en el terreno de las compactas con zoom potentes puede calificarse de excelente, tanto desde un punto de vista de calidad de imagen como si tenemos en cuenta aspectos relativos al diseño, construcción, etc.

El sistema de autoenfoque y la estabilización óptica aseguran buenos resultados en casi cualquier circustancia. Detalles menores como la resolución de su LCD o cierta lentitud en el disparo no empañan un producto casi perfecto con sólo aspectos menores por pulir.

La Canon PowerShot 200SX IS es una compra excelente para usuarios avanzados que busquen una compacta con posibilidades creativas o aficionados que echan en falta un zoom potente pero no están interesados en las réflex de entrada.

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