Web Analytics
Conecta con nosotros

Análisis

Microsoft Surface Go, análisis

Publicado el

Surface Go ha sido la última en unirse a la familia de Microsoft. La hermana pequeña de las Surface llegó para contentar a aquellos que necesitan un dispositivo que les permitiera trabajar o estudiar en su día a día pero sin muchas exigencias y a un precio ajustado. La hemos probado a fondo durante unos días y estas son nuestras impresiones.

Especificaciones técnicas

  • Pantalla: Multitáctil 10 pulgadas
  • Resolución: 1800 × 1200 píxeles
  • CPU: Intel Pentium Gold 4415Y
  • RAM: Hasta 8 GB LPDDR3-1866
  • Almacenamiento: SSD de hasta 256 GB
  • Conectividad: Wi-Fi. Bluetooth. NFC. USB Type-C. Surface Pen. Micro SD.
  • Cámaras: Doble con 8 y 5 megapíxeles, más IR para Windows Hello
  • Dimensiones: 24 x 17 x 7 cm
  • Peso: 521 gramos (solo tablet)
  • Sistema Operativo: Modo S Windows 10 Home – Windows 10 Pro para modelos comerciales

Práctica, portátil, ligera

La Surface Go es la más pequeña de la familia, con sus 10 pulgadas y 521 gramos de peso, podemos llevárnosla a cualquier parte y trabajar en cualquier momento. Cabe perfectamente en un bolso, mochila o portafolios y gracias pestaña trasera podremos visualizar mejor la pantalla.

En la parte superior encontramos los botones de encendido y bloqueo y un botón de volumen. En el lado derecho se encuentran las conexiones, el USB-C, el Surface Connect y el jack para auriculares de 3,5 mm.

La tablet cuenta con dos complementos clave, el teclado y protector y el lápiz óptico. El teclado, se engancha de una forma muy sencilla en la parte inferior, al igual que el lápiz que se pega a la parte derecha, de forma que es fácil transportarlo todo junto.

Cuenta también con dos cámaras, una en la parte delantera y otra trasera. La delantera es de 5 MP y graba vídeo en HD de Skype a 1080, además incluye autenticación facial con Windows Hello, que no tarda más de un segundo en reconocernos. La cámara posterior con enfoque automático de 8 MP con vídeo HD de 1080p. Aunque la cámara trasera no es vital para este tipo de dispositivos, si que puede ser de gran ayuda en un momento dado y nunca viene de más.

Foto tomada con la Surface Go

Una pantalla a la altura de lo esperado

Con una resolución de 1.800 x 1.200 píxeles, se queda por detrás del último iPad que cuenta con 2.048 x 1.536 píxeles, pero lo cierto es que aguanta bien el tipo y que no echaremos en falta una mayor resolución cuando nos dediquemos, principalmente, a las tareas de ofimática o reproducción de contenido multimedia. Pese a todo, responde muy bien cuando la queramos dedicarla a tareas más ociosas. Además la proporción 3:2 es muy cómoda para trabajar y para navegar.

Al igual que la mayoría de las tabletas, los marcos son gruesos para poder manipular el dispositivo sin interferir con la pantalla. También permite que, una vez conectada la Type Cover y desplegada la pestaña de soporte, el angulo para teclear sea muy cómodo.

La Surface Go es bastante gruesa y a cada lado encontramos los altavoces que suenan bastante bien para su tamaño, lo que convierte a esta tableta en un dispositivo multimedia bastante aceptable.

Rendimiento notable, batería sobresaliente

Este dispositivo de Microsoft cuenta con un procesador Intel Pentium Gold, que puede soportar sin problemas tareas básicas de ofimática y navegar por Internet, que son las principales para las que utilizaremos la Surface Go. Hemos probado el modelo más potente que cuenta con 8 Gbytes de RAM, lo hemos tenido funcionando sin problemas a la vez programas, el navegador y el reproductor multimedia. Aunque, con esa pantalla, es muy difícil utilizarlo todo a la vez y tampoco contamos con conectores que nos permitan utilizar una segunda pantalla más grande.

Obviamente, no es un equipo adecuado para jugar ni para utilizar aplicaciones muy pesadas, como editores de video o imagen avanzados. La limitaciones del micro se dejan notar en operaciones como la conversión de vídeo o la aplicación de filtros a grandes lotes de fotos pero es justo reconocer que nos ha sorprendido lo bien que funciona en los escenarios de uso para los que está pensado. Con Geekbench 4 hemos obtenido 3955 y 2029 puntos en multinúcleo y mononúcleo respectivamente; un portátil de gama media supera los 11.000 y 4.000, así que es fácil saber dónde estamos y qué podemos exigir.

Durante una semana hemos utilizado la Surface Go para trabajar de manera intensa desde Edge. El modelo que esta a la venta para el gran público no cuenta con conexión LTE. Vital para utilizar este dispositivo que viene con Windows 10 S por defecto, del que hablaremos más adelante. Esto nos obliga a depender siempre de una conexión WiFi si queremos ser productivos cuando la utilicemos.

Microsoft que cuenta con una versión profesional en la que la Surface Go puede añadirse una conexión de este tipo.

Por otro lado, no hemos tenido ningún problema de rendimiento con ella. La tableta es rápida al encenderse, no se cuelga y funciona con fiabilidad.

El procesador de séptima generación Core de muy bajo voltaje, cuenta con un consumo TDP de 6 vatios que promete un diseño de refrigeración sin ventiladores. Aunque, como hemos dicho, no hemos tenido ningún fallo derivado de un sobrecalientamiento, si que lo hemos notado. Bajo un intenso uso la Surface Go se calienta demasiado e incluso molesta al sostenerla en la mano.

Pero si quisiéramos ir un poco más allá del uso básico del Edge y Office, hemos de tener en cuenta que esta tablet cuenta con una gráfica Intel HD Graphics 615 que se utiliza en algunos portátiles gaming y que permite un potente renderizado 3D, por lo que consiguen que aplicaciones como Minecraft (también de Microsoft) funcionen bastante bien, pero no solo Minecraft, también responde sin problemas a aplicaciones educativas de modelado 3D, lo podremos comprobar con herramientas como el Paint 3D. Aún así, no podemos olvidar que el gaming no es le uso final de esta tablet, aunque responde bien con algunos juegos casual, no llegará a los que pidan ciertos recursos gráficos.

En cuanto a la batería es de 8000 mAh Li-Ion, Microsoft promete 9 horas de uso continuado y, según nuestra experiencia, lo cumple con creces.

¿Qué ofrece Windows S?

Este modelo de Surface, pequeño y económico no necesita toda la potencia de Windows, por eso viene con defecto con Windows 10 en modo S. Esto quiere decir que solo podremos utilizar las aplicaciones de la Microsoft Store. Durante estos días nosotros la hemos utilizado en Modo S, utilizando principalmente las herramientas de Google y WhatsApp Web desde Edge y lo hemos hecho con el teclado oficial de Microsoft Type Cover, que nos ha parecido fundamental si queremos sacarle todo el partido a la Surface Go.

Windows 10 en modo S no es un sistema operativo totalmente optimizado para un uso táctil, tenemos un escritorio igual que el de un PC y navegaremos del mismo modo con él, con un menú en inicio y las mismas opciones de configuración. Nada que ver con Android o iOS. Por eso, en ocasiones puede parecer que la pantalla se te queda pequeña y es difícil encontrar lo que buscas.

Gracias a Cortana podremos acceder más rápido a algunas opciones, pero si una de las ventajas de este dispositivo es que se puede trabajar en cualquier lugar, hay que tener en cuenta que habrá momentos en los que nos sea imposible hablar con Cortana.

El Type Cover con touchpad ha sido necesario muchas veces, sobre todo para escribir textos largos o elaborar documentos de trabajo. Este tipo de tareas exigen teclear y será más cómodo si podemos hacerlo sobre una superficie lo más ergonómica posible y sobre la tableta no es muy cómodo. Obviamente, este problema se aplica a cualquier tableta profesional, pero en el caso de la Surface Go la solución incrementa el precio en 100 euros.

Si queremos dar el salto y contar con Windows 10 completo, Microsoft permite hacerlo desde la Microsoft Store, eso sí, no habrá vuelta atrás.

Además, la Surface incluye 30 días de prueba de Office 365 Home, una herramienta básica sobre todo si se quiere utilizar en el ámbito educativo.

 

Precio y disponibilidad

Microsoft ha diseñado una Surface tan contenida para poder competir en los escalones más ajustados de precio. De esta forma, los modelos quedan divididos de la siguiente manera:

  • 64 GB / Intel 4415Y / 4 GB: 449€
  • 128 GB / Intel 4415Y / 8 GB: 599€

Pero como hemos dicho antes, para poder sacarle todo el partido a la tableta el teclado es prácticamente imprescindible y el oficial de Microsoft cuesta 99,99 euros. El lápiz óptico, que también puede ser muy útil cuesta 109,99 euros y si ya queremos utilizar el ratón tendremos que pagar 109,99 euros. Al final la Surface barata no es tan barata.

Conclusiones

¿Qué hemos aprendido utilizando la Surface Go estos días? Que es fácil trabajar en cualquier lugar, durante bastante tiempo, si tienes el dispositivo adecuado (y tu trabajo te lo permite, claro). Pero descansar también es importante, por eso la Surface Go también nos permitirá desconectar del trabajo como dispositivo de ocio multimedia, podremos ver películas, series o jugar a algo que no sea muy exigente.

¿Qué necesitamos para todo esto? Internet. Sin conexión a Internet las utilidades de la Surface Go se reducen prácticamente a la mitad. Echamos de menos que la posibilidad de poder conectarte en cualquier lugar gracias a los datos 4G. A pesar de todo la solución es sencilla, poner tu móvil en modo WiFi, nosotros lo hemos hecho y no hemos acabado nuestra tarifa de datos, pero en total ha consumido más de un 1 GB en los tres días en los que no pudimos conectarnos a una WiFi.

Valoración final
8.7 NOTA
NOS GUSTA
Buen rendimiento y autonomía
Tamaño óptimo para trabajar con ella en cualquier lugar
A MEJORAR
El teclado es indispensable para trabajar con ella y no viene incluído
RESUMEN
Si necesitas movilidad ya sea para trabajar o para estudiar, posiblemente esta sea la tablet que mejor se adapte a tus necesidades.
Diseño y calidad de construcción8
Pantalla8.5
Rendimiento10
Autonomía9
Calidad/Precio8

Top 5 Cupones

Análisis

Subaru Forester 2018, ojos

Publicado el

“She’s got Bette Davis eyes” Kim Carnes, Bette Davis Eyes (1981)

Me encontraste en un vertedero, un antro oscuro y pegajoso en el que nadie me escuchaba cantar y las miradas nunca llegaban a la altura de los ojos, menos la tuya. Era un viernes por la noche y te quedaste hasta que el dueño te apartó para limpiar con la fregona por debajo de tu taburete cuando todos los demás se habían ido y entonces no me viste pero te escuché preguntar por mi. Él se rió con esa risa cómplice medio ahogada que yo odiaba mientras te guiñaba el ojo y extendía la mano para exigir su recompensa. Luego entre las mugrientas cortinas que tapaban el escenario vi cómo indicaba el escobero que usaba como camerino y volvía a guiñarte el ojo y a reírse como una morsa.

Tardé en reaccionar pero al ver que te dirigías a la puerta que te habían indicado me apresuré a volver al cuartucho que usaba para cambiarme y me tropecé en el pasillo. Maldije mi mala suerte con murmullos y mientras me masajeaba el tobillo dolorido noté cómo aparecías detrás de mi y me cogías en brazos levantándome como si nada. Nuevamente me miraste a los ojos y me dijiste “¿se ha hecho daño?” mientras rodeaba tu cuello para sujetarme. “No se” es lo único que acerté a decir y te reíste. Yo también me reí, pero entonces reconocí esa risa y te miré fijamente a los ojos. “¿Papá?”.

Ya tuvimos ocasión de probar el Subaru Forester, un todoterreno “de verdad” en un mundo de SUVs más o menos urbanitas y remilgados. En esta ocasión hemos querido echar otro vistazo al vehículo japonés ya que el fabricante ha introducido modificaciones importantes, sobre todo en el aspecto de la seguridad activa y pasiva que nos han parecido muy interesantes. Un paquete de actualizaciones que sin duda entregan más armas al Forester para competir con los crossover del momento a los que les caracteriza el amplio catálogo de opcionales y sistemas de ayuda a la conducción.

Ficha técnica

En aquel artículo mencionamos que aunque tenga menos fama que otros modelos de casas con más presencia, el Forester es un todoterreno que lleva nada menos que 21 años en el mercado y que es toda una referencia para los entendidos y aficionados empeñados en alejarse del asfalto para sus excursiones. Estas incorporaciones está claro que buscan modernizar el equipamiento para proporcionar una actualización que por el contrario no vamos a notar ni en el aspecto mecánico ni tampoco en el estético ya que se trata de un coche totalmente idéntico al que probamos hace dos años.

Más horas

Eso sí, nos ha permitido transcurrir más horas al volante del Forester y sacar algunas impresiones adicionales sobre su funcionamiento y practicidad. Como hemos adelantado exteriormente el nuevo Forester no supone ningún cambio, sigue teniendo un aspecto moderno y atractivo en el que destaca el diseño de sus grupos ópticos pero a la vez sólido y con un punto de sobriedad muy acorde con su espíritu de todoterreno. A ello contribuye naturalmente su generosa altura sobre el suelo de 22 centímetros que le permite desenvolverse bien fuera de las carreteras y las calles.

En el interior del coche tampoco hay cambios, es amplio y bien distribuido y aprovecha muy bien el aumento de espacio que ha recibido con respecto a la anterior generación del 2014. Como vimos en la prueba anterior Subaru ha optado por una doble pantalla, una que muestra imágenes del sistema de información y entretenimiento y una pantalla superior que complementa esta información con datos del vehículo como el rendimiento de la tracción total, autonomía, hora y temperatura ambiente o datos de consumo. A su izquierda los datos de la climatización en una pequeña pantalla y una más tras el volante que proporciona más datos de viaje e información del coche.

Esta distribución en distintas pantallas puede parecer engorrosa pero ya con esta segunda prueba podemos afirmar que es muy útil, sobre todo teniendo en cuenta las nuevas funcionalidades que veremos más adelante que precisan de una visualización correcta. Con estas cuatro pantallas, por ejemplo, tenemos a la vista mucha más información de forma simultánea sin necesidad de accionar ningún menú o seleccionar opciones. Esto va en contra de la unificación de información que vemos en muchos coches modernos en los que a veces el visualizar un dato sencillo como por ejemplo la autonomía o la temperatura ambiente requiere el acceso a un menú. Un punto que hace reflexionar y que Subaru resuelve muy bien.

Nuevos ojos

En lo que respecta a las novedades la principal es la adopción del nuevo sistema Eyesight, un conjunto se sistemas de seguridad para prevenir problemas durante la conducción. Los “ojos” del sistema son dos cámaras estroboscópicas con amplio rango visual colocadas en ambos retrovisores que permiten al sistema captar imágenes prácticamente en todo el perímetro que rodea el coche. El análisis de esas imágenes permiten al Forester equipado con este sistema activar ocho sistemas de asistencia para el conductor con los que se obtiene un control constante del tráfico y obstáculos que rodean al coche.

El Forester equipado con este sistema, de serie en los modelos de gasolina, dispone así de un control de crucero adaptativo avanzado que incluye el control del acelerador. Durante nuestras pruebas nos agradó mucho la sofisticación del sistema, que mantiene la distancia con los coches que nos preceden en carretera. Además si estamos en un atasco o dentro del tráfico de ciudad con el sistema activado el propio coche no avisará si el coche que nos precede ha arrancado. No pondrá el coche en marcha pero sí nos permitirá reaccionar si el tráfico se mueve y nos hemos distraído durante un momento.

Asistentes

El sistema también dispone de un asistente para la permanencia de carril y aviso de salida del carril con vibración. En lo que respecta a la seguridad en jornadas de tráfico ajetreado el coche ha incorporado también un asistente a la frenada con aviso de pre colisión. También dispone de un sistema de aviso si perdemos adherencia, cosa que es difícil que se produzca gracias al excelente rendimiento de la tracción total permanente que equipa el coche. Para el control de estos nuevos sistemas Subaru ha realizado un ligero rediseño en los mandos situados a la derecha del volante, donde encontraremos los controles para la activación y desactivación de los mismos.

Además de la incorporación de Eyesight, el Forester en sus acabados Executive y Executive Plus incorpora también un sistema de detección de vehículos que se aproximan por la parte trasera mediante radar que emite un sonido y luces en los retrovisores si vamos a maniobrar y el vehículo se aproxima por un ángulo muerto os si vamos a dar marcha atrás y se aproxima un vehículo que igualmente no podemos ver. También dispone de una cámara adicional en el retrovisor derecho para ofrecer una imagen adicional de ese lateral en el caso en el que estemos realizando una maniobra.

En cuanto al motor este Forester equipa el propulsor de gasolina de 150 caballos con la tradicional configuración de cilindros en boxer que es todo un clásico en la marca japonesa. Nos ha parecido algo más refinado que el diésel pero algo corto de potencia para el peso que tiene que mover. Además al tener un par bastante más bajo superar obstáculos hace que el coche se revolucione más, aunque no hemos percibido que encuentre grandes dificultades fuera del asfalto gracias al buen comportamiento de la tracción integral y del cambio automático.

Conclusiones

El resultado de la incorporación de los nuevos sistemas en este Forester es un coche más seguro, sobre todo si afrontamos largos viajes en carretera. Es decir, la actualización es para el lado rutero de este modelo ya que los cambios no afectan a las ya muy buenas capacidades de todoterreno de este modelo mientras que los sistemas de ayuda son muy valiosos tanto a nivel de seguridad como para maniobrar en entornos urbanos. Es por lo tanto un buen complemento para convertir al Forester en un coche más versátil sin tocar sus aspectos mecánicos ni su diseño.

El reencuentro con el Forester nos ha reafirmado en nuestra impresión de que se trata de un SUV muy sólido con soluciones novedosas que pueden marcar la diferencia en casos muy concretos, como es el punto de las múltiples pantallas que proporcionan información simulaneamente. El funcionamiento agradable de su oferta única de motorizaciones con motores boxer quizás algo corta en caballaje y su excelente sistema de tracción total redondean un buen coche que no busca ni mucho menos deslumbrar pero que sí hace los deberes con unas mejoras muy eficaces.

Valoración final
7.5 NOTA
NOS GUSTA
Grandes capacidades todoterreno
Excelente sistemas de ayuda a la conducción
A MEJORAR
Motor algo justo de potencia
Poco sofisticado en carretera
RESUMEN
Se ha convertido en uno de los clásicos para excursiones fuera de la asfalto y la actualización de sus sistemas de ayuda a la conducción lo hacen mejor en carretera
Prestaciones7
Diseño7.5
Consumo7.5
Confort7.5
Sistema de infoentretenimiento8

Continuar leyendo

Análisis

Kia Stinger, picadura

Publicado el

“¿Y qué podía hacer? ¿Acusarlo de hacer trampas mejor que yo?” Doyle Lonnegan (El golpe, 1973)

No somos rivales, no tenemos ninguna oportunidad. En la primera parte hemos sido vapuleados, superados en todas las líneas, nos han pasado por encima físicamente, en el aspecto técnico, en la estrategia… y han sido más inteligentes y más rápidos. Pero no solamente eso, han demostrado que se saben superiores, que nos han superado y hasta han sido elegantes. Se lo han podido permitir porque no hay nadie más caballeroso que aquél que se sabe superior, que puede utilizar sin miedo una sonrisa de condescendencia y tender una mano a su rival caido. Y así estamos nosotros: caídos, en la lona, totalmente fuera de combate.

Conozco esas miradas, conozco cada una de esas miradas y se lo que me queréis decir. Estáis esperando a que os anime, a que os lance un discurso inspirador que os encienda, que alumbre en vuestro interior una fuerza y un talento que lo siento, no existe. No disponéis de ese combustible, nunca estuvo ahí y probablemente, no nos engañemos, nunca estará. ¿Y qué hacemos ahora? Ahí estáis vosotros, mirándome mientras os abro los ojos a la realidad pero no es la vuestra ¿verdad? No pongáis esa cara de estúpidos. Se que estamos ganando seis a cero. Lo que quiero es que ahora salgáis a jugar sabiendo cómo se sienten ellos. Y por favor, la condescendencia dejadla en el vestuario ¿ok?

Hay marcas de automóviles con las que no va la frase “zapatero a tus zapatos”, y para marcas como Kia esto es especialmente cierto. Kia, acompañada por Hyundai en el viaje de la batalla del mercado de la automoción, tiene la virtud de meterse en todos los charcos, como el de los vehículos eléctricos e híbridos en el que se ha metido con fuerza junto con su compañera de aventuras con la que comparte nacionalidad.

Ficha técnica

El caso del Stinger es distinto, se trata de un proyecto que data del 2011 con la presentación en el salón del automóvil de Frankfurt del Kia GT concept, una declaración de intenciones con un diseño deportivo que parecia diseñado solamente para llamar la atención. Pero el Stinger se estaba cociendo a fuego lento y finalmente el modelo fué presentado en 2017 como la apuesta de la marca coreana para ofrecer un verdadero Gran Turismo.

Son palabras mayores, el diseño y producción de un GT es algo que llevan desarrollando durante muchos años italianos, ingleses, alemanes… motores diseñados para responder y divertir, chásis pensados para llevarlos al límite, carrocerías que enamoran… Una lista de tareas que parecen al alcance solamente de los veteranos por lo que la aventura de Kia es por un lado loable y por el otro muy arriesgada.

Competencia

Para conseguir competir con fabricantes con tanto pedigrí Kia contrató nada menos que a un ex vicepresidente de ingeniería de factoría BMW M y puso a los lápices del tablero de dibujo para diseñar la carrocería a su diseñador jefe  Gregory Guillaume y a Peter Schreyer, uno de los padres de las líneas del Audi TT. De las declaraciones de Gulliaume sobre el desarrollo de la carrocería del coche una sorprendente: las líneas curvas del diseño del Stinger se las había inspirado el diseño de la botella de Coca Cola.

Pues hemos tenido en nuestras manos el Stinger, una mirada desafiante al mundo de los gran turismo y os podemos decir que no parece una botella de refresco. El diseño es curioso, huye desde nuestro punto de vista de las líneas más europeas y se acerca algo más a las carrocerías de los deportivos americanos como el Camaro o el Mustang, incluso con un ligero toque retro. Algo sorpendente si se tiene en cuenta la paternidad franco-alemana de sus líneas.

Pero dejando atrás las bebidas y los muscle cars, el diseño del Stinger tiene un atractivo indiscutible. El trabajo en la parte delantera es especialmente notable con unas ópticas led afiladas y agresivas y una gran toma de aire bajo el radiador en la que incluso se han incorporado aletas para dirigir la ventilación rematada por un imponente spoiler. Le flanquean otras dos tomas de aire laterales que subrayan un aspecto deportivo muy conseguido.

Más aire

Pero no se han acabado las tomas de aire: Kia ha colocado otras dos en el capó y un par más entre las ruedas delanteras y las puertas. Aunque pueda parecer algo excesivo la verdad es que no recarga demasiado y contribuye a acentuar la línea deportiva estilo coupé del Stinger. El capó, alargado como mandan los cánones de la deportividad, tiene dos pliegues que lo recorren para subrayar el dinamismo de esta parte delantera que como apuntamos está muy conseguida.

La línea del diseño lateral del coche tiene la caída clásica hacia la parte trasera del que se espera de cualquier deportivo, coronada por un discreto pero visible spoiler trasero que envuelve los grupos ópticos traseros, algo más convencionales que los delanteros. Como sucede en estos casos en los que se quiere ofrecer cinco plazas y una línea deportiva se ve ya desde fuera que el descenso de la carrocería hacia la parte de atrás va a presentar problemas de habitabilidad.

El interior del Stinger tiene elementos del buen hacer que últimamente está demostrando Kia en los acabados de sus modelos más prestigiosos superando incluso las buenas impresiones que nos transmitió el Kia Optima con una buena mezcla de materiales en las que no se escatima el cuero y los plásticos blandos de buen tacto.

Conductor

El puesto de conducción está muy conseguido, la posición es baja y la postura frente al volante la ideal. La visibilidad de los indicadores de velocidad y revoluciones, redondos y con un indudable estilo “racing”, es excelente también y con el complemento de una pantalla digital en color entre ellos con la información habitual de consumos y autonomía complementada con otra mejos común como la temperatura del aceite, aceleración lateral o la posibilidad de poner en marcha un cronómetro.

Un detalle que desentona un poco es el aspecto del volante. Aunque el tacto es correcto y del manejo no se le puede poner ningún pero, la verdad es que el diseño es demasiado “normal”. Es cierto que la forma está achatada en la parte inferior pero el centro del volante por ejemplo es quizás demasiado anodino. El túnel central permite apoyar el brazo cómodamente y separa bastante al conductor del acompañante.

En la parte trasera este mismo túnel supone un problema para el ocupante de la plaza central pues tendrá que separar las piernas para poder viajar. Además dados los sacrificios aerodinámicos que hemos comentado el acceso a las plazas traseras es más complicado que a las delanteras (en las que tenemos espacio de sobra). Es decir, hay espacio para cinco ocupantes pero con alguna dificultad para subir a la parte trasera y sacrificios para el que viaja en medio.

Interiores y diseño

En cualquier caso es algo que suelen tener en común los turismos con aspiraciones a coupé: se preserva la comodidad de los ocupantes de la parte anterior y la calidad de conducción pero los pasajeros suelen tener que adaptarse a un espacio más reducido que el de un turismo convencional de un tamaño parecido. En el caso del Stinger el tamaño es como el del Optima pero la habitabilidad como decimos es bien diferente, pero también la filosofía del coche evidentemente.

El maletero es uno de los puntos en los que el Stinger no sobresale especialmente en lo que respecta al volumen de carga. Los 406 litros esta vez se quedan por detrás del cubicaje de otros modelos de inspiración deportiva como el Alfa Romeo Giulia. Eso sí, el acabado interior es impecable con una tapicería muy cuidada y luces led además de ganchos metálicos y un doble fondo donde se encuentra la rueda de repuesto. La apertura del mismo es motorizada.

En lo que respecta al sistema de entretenimiento e información KIA ha proporcionado al Stinger una pantalla colocada en la parte superior del salpicadero, la ideal para minimizar distracciones al volante. El manejo es correcto y la calidad de la pantalla muy buena. En estos apartados KIA también ha demostrado estar al día no solamente con este modelo sino con casi toda su gama.

Al volante

Y como no puede ser de otra forma, la asignatura final del Stinger es la de ponernos al volante. La versión que hemos elegido para la prueba es la diésel de 200 caballos y tracción total y hay que decir que hay disponibles dos versiones de gasolina sobre el papel mucho más divertidas como el dos litros de 255 caballos y sobre todo el 3,3 litros turbo de 370.

Las sensaciones con el motor más burgués de la gama no son malas, las reacciones son rápidas y no nos deja tirados en recuperaciones desde la parte baja del cuentarrevoluciones. Aquí la verdad es que el cambio automático de ocho relaciones hace muy bien su trabajo y en modo deportivo sacan todo el jugo a un motor al que se le nota más acostumbrado a viajar tranquilo por autopista.

Lo que no nos han gustado son las vibraciones y el ruido a altas revoluciones poco “racing” para un coche de estas características. Otras marcas con más experiencia ajustan incluso el sonido del tubo de escape para transmitir más deportividad. Seguramente tengamos que poner las manos sobre los modelos más deportivos del Stinger para dar una opinión definitiva sobre este punto.

Buen comportamiento

Lo que nos ha encantado del Stinger es su comportamiento en curva y la nobleza del chásis, los amortiguadores y la dirección. Un recorrido virado no asusta al KIA e invita a entrar en curva a un ritmo alto. Sin cabeceos y siempre el morro donde lo queremos tengamos o no manos preparadas para reconducir la situación, una buena mezcla entre nobleza y respuestas sinceras y sensaciones fuertes en terrenos curvados.

La tracción total nos ha parecido muy discreta, interviniendo lo justo para no perder el control de la trazada pero sin quitar diversión lo más mínimo (esto siempre en la modalidad Sport). En definitiva y si dejamos a un lado a un propulsor un pelín aburrido, las sensaciones del Stinger están prácticamente a la altura de los zapateros de turismos deportivos con más experiencia del mercado.

Conclusiones

Si KIA lo que pretendía era poner sobre el asfalto un coche que transmita sensaciones, con el Stinger ha acertado de lleno. Sensaciones si nos acercamos al coche desde fuera, con una línea agresiva y muchos detalles que subrayan su carácter deportivo sin retorcer su capacidad de que viajen cómodas cuatro personas (cinco con sacrificios). Sensaciones al sentarnos en un puesto de conducción ideal para comerse el asfalto.

Sensaciones en carretera con un coche que transmite sensaciones deportivas gracias al excelente trabajo en el chásis y los amortiguadores. Sensaciones algo menos divertidas de un motor algo burgués pero muy ayudado por un excelente cambio automático capaz de exprimir caballos donde no los hay. Para entendernos, si alguien dudaba de que KIA podría fabricar un turismo deportivo que no dude más: pueden. Lo hemos probado.

Valoración final
7.5 NOTA
NOS GUSTA
Diseño deportivo
Buen comportamiento en curva
A MEJORAR
Motor algo aburrido
Agún detalle de interior poco racing
RESUMEN
Un coche con espíritu y comportamiento deportivos con algún sacrificio en habitabilidad trasera y motor diésel algo soso.
Prestaciones7.5
Diseño8
Consumo7
Confort7
Sistema de infoentretenimiento8

 

 

Continuar leyendo

Análisis

Honor Play, análisis: maximiza los juegos, minimiza su precio

Publicado el
Honor Play Análisis MC Destacada

En un mercado que parecía ya dominado, Huawei, y su segunda marca Honor, han conseguido en muy poco tiempo (apenas un año desde su entrada en España) no sólo hacerse un hueco, sino ser relevantes para sus clientes.

Con una clara estrategia que relaciona gran calidad con un precio muy asequible, Honor despunta por ofrecer terminales y una filosofía de producto orientada a un público más joven. Uno de los mejores ejemplos es Honor Play, el smartphone para gaming recientemente presentado en un evento de la marca en Berlín, y el cual hemos tenido el placer de tener en nuestras manos para analizarlo.

Diseño y construcción

Rompiendo con la línea estética de gaming, basada en bordes angulosos y luces led, el Honor Play cuenta con un diseño más simple y menos llamativo. Destacan los materiales de su cuerpo, completamente metálico, frente a la actual tendencia por el cristal.

Con unas líneas y unos acabados muy suaves, sin relieves ni dibujos, su aspecto resulta bastante similar al de otros modelos de reciente aparición, tanto dentro como fuera de la compañía. Honor Play llega disponible en tres colores distintos: Midnight Black, Navy Blue y Ultra Violet.

Honor Play Análisis MC 13

Además, también podemos encontrar dos ediciones especiales, las llamadas Player Edition (bajo una diferencia de precio de tan sólo 20 euros), con las que se emula un poco más la ya mencionada estética gamer: colores negros y rojos, y un motivo impreso en la cubierta trasera que recuerda a las placas de circuitos.

Sin embargo, la gran densidad del cuerpo metálico ha obligado a Honor a incluir unas franjas en la parte trasera del teléfono para tratar de mejorar la funcionalidad de su antena, además de suponer un aumento en el peso final del mismo.

Pero no todo son desventajas. Gracias a esto, Honor Play cuenta con una mayor resistencia y una mejor disipación térmica. Además, este tipo de material facilita la limpieza de huellas.

Otra de las sorpresas es que Honor Play se ha sumado a la nueva tendencia que vuelve a los notch, las muescas o pestañas en la zona superior de la pantalla, algo bastante inusual en un teléfono que aboga por una experiencia de juego óptima.

Y es que, para aquellos a los que no les guste el aspecto de “pantalla partida” que supone el notch, Honor ha incluido una opción mediante la cual podremos oscurecer el resto de la franja horizontal. No obstante, hay que tener en cuenta que no se trata de una solución perfecta, en gran parte debido a la diferencia de los colores negros frente a una pantalla OLED.

Honor Play Análisis MC 06

El Honor Play cuenta con un procesador Kirin 970 de 10 nm, actualmente el procesador más potente comercializado de la compañía (habiéndose anunciado la próxima llegada del Kirin 980); 4GB de RAM de serie, algo menos que otros teléfonos de esta nueva gama, pero que sin duda dan más que de sobra para el uso normal del teléfono; y 64 GB de almacenamiento interno, ampliables mediante micro-SD.

En cuanto a la conectividad, el Honor Play cuenta con conexiones Wi-Fi, red móvil 4G/LTE, Bluetooth 4.2, y NFC. Como curiosidad, hay que destacar que este teléfono no cuenta con un sistema de radio FM, sin duda una clara tendencia hacia el uso de aplicaciones de música en streaming.

En la parte inferior del teléfono encontraremos, aparte del conector USB-C, un conector Jack para auriculares, destacando con respecto a otros modelos de la competencia, como el Xiaomi Mi A2, que utilizaba el conector USB como entrada única para carga y auriculares.

Honor Play Análisis MC 03

Por último, pero no por ello menos importante, Honor Play llega sin ningún certificado de resistencia al agua, exponiendo una gran vulnerabilidad que ya se había corregido en anteriores modelos de menor gama como el Honor 7X, lanzado a principios de este año.

Pantalla

Honor Play llega con una enorme pantalla de 6,3 pulgadas, con un ratio de relación de aspecto 19:9, y unos marcos realmente finos, logrando alcanzar cerca del 83% de superficie cubierta por pantalla. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas medidas incluyen la parte superior perdida por el notch.

Nos encontramos con una resolución Full HD+ (2340 x 1080 píxeles), bajo una matriz de sub-píxeles de tipo RGB, lo que se traduce en una pantalla y unas imágenes muy nítidas. Sin embargo, la pantalla del Honor Play es de tipo IPS LCD en vez de optar por el OLED, una decisión seguramente influenciada por el precio final del smartphone.

Contaremos con dos modos de uso para la pantalla: normal y vívido. Si bien por su nombre cabría esperar que fuese al revés, el teléfono vendrá con el modo vívido activado por defecto, mostrando colores más fuertes y vivos. La principal diferencia entre ellos, es el realismo de los colores, evitando este primero realizar una sobresaturación de los colores.

Honor Play Análisis MC 12

En cuanto a otras capacidades de la pantalla, Honor Play no cuenta con un brillo máximo excesivamente alto, lo que implica que, en condiciones de mucha luz o reflejos, podríamos encontrarnos con algunas dificultades para ver correctamente la pantalla.

En contrapartida, Honor ha incorporado un modo lectura (también presente en otros smartphones como Modo noche) que añade un filtro a la luz para reducir el cansancio de la vista.

Rendimiento

Sin duda el punto más reseñable de este teléfono es su rendimiento. Incorporando la última funcionalidad de software de la compañía, la GPU Turbo, Honor Play logra una mejora en el rendimiento gráfico de hasta un 60%, reduciendo a su vez el consumo de energía en un 30%.

Al menos así fue como se presentó el teléfono en Berlín. Pero desgraciadamente “no todo lo que reluce es oro”, y es que este modo de GPU Turbo sólo es compatible con una pequeña selección de títulos para los que ha sido optimización, que por el momento se centra básicamente en el PUBG.

Honor Play Análisis MC 09

Pero no sólo eso, y es que parece ser que los benchmarks bajo los que se presentó el teléfono podrían estar ligeramente condicionados. Según ha demostrado Anandtech, al usar ciertos benchmarks, el teléfono activa automáticamente un modo de alto rendimiento (no disponible para el uso normal del teléfono), y que hace que se produzcan resultados inusualmente altos, llegando incluso a doblar los resultados reales.

Desde Huawei ya han admitido la existencia de este modo, pero han querido compensarlo anunciando que próximamente ofrecerán una actualización para habilitar la activación de este modo de alto rendimiento manualmente.

Cámaras

Siguiendo lo que parece la actual norma, Honor Play llega con una doble cámara trasera y una cámara frontal.

Entrando en detalle, la cámara principal trasera cuenta con una lente de 16 megapíxeles y f/2.4, la principal encargada de tomar las fotos, mientras que la segunda cámara, de sólo 2 megapíxeles y una apertura f/2.2, basándose su función en aportar una mayor capacidad de detalle a la propia escena capturada.

Honor Play Análisis MC 05

La cámara principal se encarga de capturar la imagen, mientras que la cámara secundaria tiene como objetivo captar información de profundidad, discerniendo entre el sujeto y el fondo. Y es que gracias al sistema de mejora de imágenes mediante Inteligencia Artificial, Honor Play es capaz de reconocer, en tiempo real, más de 500 escenas, y sacar el resultado más óptimo para cada foto.

Un detalle muy curioso y de agradecer, es que podemos activar y desactivar fácilmente el modo IA tanto desde la cámara, como desde la Galería, después de haber tomado las fotos, y pudiendo guardar y cambiar entre ambas versiones en cualquier comento.

Contaremos también con un modo Apertura, que simula el uso de una lente con apertura variable, y un modo Retrato, que nos ofrece un mayor detalle del objetivo enfocado y difumina el resto de la foto. Además, al igual que en el modo IA, contaremos con la capacidad de editar las fotos después de capturadas.

Honor Play Análisis MC 08

También destaca la calidad de grabación de la cámara trasera, lográndose vídeos a 1080p a 60 fps, e incluso, resoluciones 4K a 30 fps, aunque la estabilización electrónica sólo es funcional con resoluciones inferiores 1080p a 30 fps.

En cuanto a la cámara frontal, nos encontramos con otra lente de 16MP con apertura f/2.0. Sin embargo, esta cámara no posee un enfoque automático. Al igual que con las cámaras trasera, contaremos con el modo Retrato, nos permitirá centrar la imagen en el selfie, difuminando el fondo, y, de nuevo siguiendo la tendencia, el típico modo belleza.

Software

Con un SO Android 8.1.0 Oreo, Honor Play incluye la máscara por defecto de los dispositivos de Huawei, EMUI 8.2, una capa de personalización que modifica en gran manera el aspecto y la funcionalidad del SO de Android, y que añade distintas funcionalidades.

Honor Play Análisis MC 07

También ligado a esta personalización, Honor Play ofrece su propia función de reconocimiento de voz, que, más allá de los usos comunes, nos permitirá utilizar el teléfono de forma remota. Si bien el comando de voz por defecto es “Dear Honor” (o “Querido Honor”, sin haber llegado traducido a España), contaremos con la posibilidad de grabar nuestra propia frase de activación, aunque Huawei advierte esto puede afectar al uso de la función.

Finalmente, Honor ha incorporado Face Unlock, el sistema de desbloqueo mediante reconocimiento facial que nos permite desbloquear el teléfono incluso sin la necesidad de activar la pantalla del teléfono. Además, gracias al Maching Learning y la IA, Honor Play es capaz de reconocer caras incluso tras algunos cambios en el vello facial, o al llevar gafas de sol.

Aunque quizás sean menos, también contaremos con algunas funcionalidades pensadas directamente para mejorar la experiencia gaming. Como el 4D smart shock, un sistema de vibración sincronizado con acciones concretas dentro del juego; o el 3D Game Sound, que emula sonido un sonido envolvente y 3D para el uso de auriculares. Sin embargo, ambas funcionalidades están limitadas a una reducida lista de títulos como PUBG.

Honor Play Análisis MC 04

Por último, el Honor Play incorpora una curiosa funcionalidad llamada modo Fiesta. Este modo nos permite sincronizar la reproducción de música a través de varios dispositivos para emular un efecto de sonido envolvente, y limitado a una misma red Wi-Fi.

Autonomía

Si bien a primera vista los 3.750mAh con los que cuenta el Honor Play ya parecen más que suficientes, hay que decir que el teléfono cuenta con un sistema de optimización bastante bueno, llegando a alcanzarse duraciones de hasta un 30% más que en otros teléfonos de mayor gama.

El Honor Play cuenta con el sistema de carga rápida Honor SuperCharge 9V/2A, lo que permite alcanzar una carga del 0% al 35% en apenas media hora.

Honor Play Análisis MC 14

Como única pega, y algo ya recurrente en la mayoría de dispositivos de Huawei y Honor, hay que mencionar que el Honor Play no cuenta con compatibilidad para carga inalámbrica, debido al grosor y material de su cuerpo metálico.

Además, el teléfono cuenta de forma predeterminada con una función para realizar análisis del estado del teléfono, con los que podremos obtener diversos consejos para incrementar el ahorro de energía al máximo.

Por último, además del típico modo de ahorro de energía que limita las acciones en segundo plano, Honor Play también incorpora un modo de Ultra Ahorro de energía, que limita las funciones del teléfono a Llamadas, Mensajes, y tres aplicaciones de nuestra elección, reduce los efectos visuales, y aumenta enormemente su autonomía.

Valoración Final
8.4 NOTA
NOS GUSTA
Poco sobrecalentamiento en juegos
Mejora de la cámara por IA
Gran autonomía
A MEJORAR
Limitación de uso de GPU Turbo, 4D shock y 3D sound
RESUMEN
Frente a la ausencia de más opciones en los teléfonos para gaming, o los altos precios de estos, Honor Play se estable como la alternativa perfecta, combinando buenas prestaciones, buen rendimiento, y un precio muy asequible.
Diseño y construcción8
Pantalla8.5
Rendimiento7
Cámaras9
Software9
Autonomía9

Continuar leyendo

Lo más leído