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Análisis

Nest Thermostat E, escuela de calor

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La casa inteligente lleva muchos años en desarrollo con asignaturas pendientes de estandarización, conectividad, popularidad, precio… pero para abrirse a un público lo más amplio posible lo que falta de verdad a todas estas tecnologías hogareñas es que sean muy sencillas de utilizar, posiblemente desde el móvil, y que su adopción e instalación no suponga ninguna barrera.

En esta batalla por extender el concepto de hogar inteligente hay muchos jugadores apostando fuerte, y uno de ellos es sin duda Google. El gigante de Montain view hizo una maniobra muy decidida en este sentido con la compra en enero del 2014 de la compañía Nest Labs, uno de los fabricantes de dispositivos de control de acceso, cámaras, detectores de calidad de aire y termostatos inteligentes más a la vanguardia del momento.

Dentro del catálogo de soluciones para la casa inteligente los termostatos Nest son bastante populares, pero hasta ahora la limitación es que para poder instalar este dispositivo inteligente es recomendable (si no necesario) la intervención de un instalador que conectara el dispositivo a nuestra caldera. Se trata del Nest Learning Thermostat que ya tuvimos ocasión de probar.

Probando el Nest Thermostat E

En este caso Nest nos ha proporcionado para probar su último modelo de termostato, el Nest Thermostat E destinado a romper la barrera que mencionábamos de la instalación ya que es un dispositivo que sustituye al tradicional termostato de pared (digital o analógico «de rueda») con un proceso realmente sencillo como veremos más adelante.

Aunque es muy improbable que nuestro sistema de calefacción por caldera individual no funcione con este dispositivo, para asegurarnos podemos utilizar una herramienta que se encuentra en la página web de la propia Nest que nos ayudará a comprobar si realmente podemos utilizar el Thermostat E con nuestra instalación.

En la caja de nuestro Nest Thermostat E encontraremos dos elementos principales: el termostato propiamente dicho, con forma circular y con un soporte que permite apoyarlo sobre cualquier superficie y el Heat Link E, un elemento que tiene un aspecto similar al de un mini altavoz de Google y que se coloca en sustitución del termostato antiguo.

También encontraremos todos los elementos necesarios para la instalación, incluidos tornillos y tacos por si los tuviéramos que utilizar. Asimismo encontraremos el alimentador del termostato mientras que el Heat Link funciona con baterías y no necesita estar conectado a la corriente para realizar sus funciones.

Instalación

Para ponernos en marcha con el Nest lo primero que haremos será descargar la aplicación correspondiente en nuestro teléfono móvil, que nos servirá en este primer momento para guiarnos en la instalación y más adelante para configurar el funcionamiento del termostato inteligente desde cualquier lugar mientras estemos conectados. Crearemos un usuario y contraseña que nos permitirá entrar en la familia de usuarios Nest.

El primer paso de la instalación es el de desconectar la corriente, algo que siempre es aconsejable si vamos a enredar con cables. A partir de ahí todos los pasos que tendremos que dar serán descritos en la aplicación cuando activemos la opción de instalación de nuestro Nest. Son explicaciones muy claras y sencillas de realizar, solamente tendremos que prestar atención.

Es el momento del bricolaje destornillador en mano. Nos tocará primero desmontar el termostato que tengamos instalado en la pared. Puede ser una tarea sencilla o no según sea el dispositivo pero en el fondo se reduce a quitar una tapa, desconectar dos cables y aflojar los tornillos de la pared. Importante etiquetar los cables o apuntar dónde estaba conectado cada uno (suelen ser de dos colores distintos).

Luego comprobaremos con la plantilla incluida en el kit si los agujeros para los tornillos coinciden con los del Heat Link. Si no fuera así tendríamos que desempolvar la taladradora para realizar los agujeros correspondientes, cosa que en mi caso no fue necesario y por lo que hemos podido investigar no es algo habitual pues la separación de los agujeros para el soporte suele ser una medida prácticamente estándar.

Toca conectar los dos cables de la forma en la que indicarán las instrucciones de la aplicación. No es una tarea complicada pero sí requiere algo de maña porque el Heat Link no está aún sujeto. Retiraremos la lengueta para que funcionen las baterías y finalmente fijaremos el dispositivo en la pared y lo montaremos.

Diseño elegante

El Heat Link tiene un aspecto neutro y moderno, algo más grande que un termostato tradicional pero infinitamente más elegante y discreto que cualquier termostato no inteligente que podemos encontrar. Como único elemento de interacción tiene un botón central que permite refrescar la conexión con el otro elemento del sistema o, si lo mantenemos pulsado de forma prolongada, reiniciarse.

Queda conectar a la corriente el termostato y colocarlo en cualquier habitación que tenga cobertura de WiFi. El que esté separado del Heat Link permite ponerlo en otra habitación que será la que más utilicemos o en la que haga más frío ya que el sistema utilizará esa temperatura para encender la calefacción hasta que ese punto alcance el nivel térmico deseado.

Una vez conectado comienza la instalación que en definitiva consiste en configurar la red WiFi. El resto de la configuración del sistema la haremos directamente desde la aplicación una vez que el Thermostat E esté conectado a Internet. La red WiFi permitirá conectar ambos elementos entre sí y a éstos con Internet para poder controlarlos desde la App.

El termostato tiene una forma circular y un acabado elegante y sobre todo discreto, con una pantalla con un filtro en tono blanco diseñado para que el brillo no llame la atención a costa de restar algo de legibilidad, aunque la información siempre se presenta con caracteres grandes y vistosos y no supone un problema.

La interacción se realiza con un mando que rodea la pantalla que podemos rotar a izquierda y derecha para seleccionar opciones y la pantalla que podemos pulsar para seleccionar opciones. No es una pantalla táctil, la pantalla se pulsa como si fuera un botón. El aspecto de este elemento es agradable y decorativo por lo que no desentonará en cualquier rincón de la casa.

Jugando con el Thermostat E

Una vez todo conectado podemos empezar a «jugar» con nuestro Nest. Para empezar: era imposible resistirse a hacer un juego de palabras con el título de la canción de Radio Futura, sobre todo porque con este dispositivo de la marca Nest entramos en una verdadera «escuela de calor». En realidad el Thermostat E utiliza varios factores para controlar nuestra calefacción.

El primero es el de la configuración de un horario semanal para el encendido y apagado del sistema. Simplemente accedemos a la opción Horario que nos mostrará un calendario en el que podremos establecer la temperatura a la que queramos que esté nuestra casa a distintas horas y en distintos momentos del día de la semana. Una opción muy útil es la de copiar y pegar horarios, de esta manera si para el martes queremos la misma configuración que para el lunes simplemente podremos copiar y pegar.

Una apreciación, aunque la app de Nest para el móvil es muy intuitiva y fácil de usar, para algunas funcionalidades, como en particular la configuración del horario semanal, es más útil utilizar el interfaz web. Simplemente accedemos con nuestro usuario y contraseña y podremos realizar las mismas funciones que hacemos con la app pero con mucha más comodidad utilizando el ratón y con mayor espacio en pantalla para mostrar, en este caso, el calendario.

La app de Nest presentará un calendario / horario por defecto que es en teoría el resultado del análisis de los calendarios de otros usuarios de Nest de la zona, pero casi siempre será conveniente que lo personalicemos al máximo. Hasta aquí el Nest es un termostato inteligente, pero estas funciones (aunque de forma mucho menos cómoda) puede hacerla un simple termostato digital.

Las diferencias

Donde el Nest es realmente distinto es en tres funciones adicionales: el del control de presencia, el aprendizaje y la posibilidad de controlar el funcionamiento del sistema mediante Google Home y en un futuro que esperemos sea próximo también desde Alexa ya que la aplicación para este sistema no está aún en la tienda de aplicaciones de Amazon.

El control de presencia de Nest se establece dando de alta nuevos usuarios al sistema. Estos usuarios serán detectados por la presencia de su teléfono móvil en la casa y se registrará cuando la abandonen. De esta forma cuando no haya nadie en casa el sistema entrará en «modo eco» (con la imagen de una hoja verde)  y bajará la temperatura a un valor establecido aunque hayamos definido en el calendario que a esa hora la calefacción tiene que estar encendida.

El valor de la temperatura del modo eco podemos definirlo manualmente pero en cualquier caso nos permitirá ahorrar energía ya que la caldera no se encenderá o lo hará durante mucho menos tiempo. También podemos activar el modo eco de forma permanente por ejemplo cuando nos vayamos de vacaciones. De otro modo y aunque el sistema controla la presencia en ocasiones encenderá la caldera si tiene previsto que ese día a esa hora va a haber alguien en casa.

Una vez definido el calendadio, el Nest Thermostat E se pondrá en modo aprendizaje recogiendo la información de nuestra presencia y costumbres para poder saber cuándo encender la caldera. El termostato utiliza además un sistema llamado True Radiant que aprende cuánto tarda la casa en alcanzar ciertas temperaturas. Así si tiene previsto que haya alguien en casa a una hora utilizará la información de True Radiant para encender la caldera con la suficiente antelación para que la temperatura sea la correcta cuando esta persona entre en la casa.

Sensor de luz

Una de las ventajas de este dispositivo con respecto a un termostato tradicional es que el sistema dispone de un sensor de luz que informa al Thermostat E de la cantidad de radiación solar que está recibiendo el termostato. Esto permite medir con más precisión la temperatura ya que calcula la posible diferencia de mediciones provocada por el calentaiento del sensor cuando el aire de la estancia está a una temperatura inferior.

Hay que tener en cuenta al programar el calendario de encendido que el Thermostat E es más listo que un termostato normal y eso puede despistarnos. En mi caso no tuve en cuenta la mencionada función True Radiant y programaba el encendido antes de lo necesario y de esta forma la calefacción quedaba encendida más tiempo del deseado. Hay que confiar y definir las horas en las que de verdad queramos la casa caliente, el Nest se encarga de lo demás.

Pero la app de Nest no solamente nos permite controlar cómo funciona el termostato sino que podremos tener informes de cómo está funcionando a través de la opción «historial». En ella podemos ver cuánto tiempo ha estado realmente encendida la caldera, muy útil para ajustar su funcionamiento. Además mostrará iconos en los que podremos hacer click en los que veremos las razones de un consumo mayor o menor de la media.

Además si activamos la opción «Informe de casa Nest» se nos enviará todos los meses un informe en el que además del tiempo que ha estado funcionando la calefacción nos informará si estamos por debajo o por encima de la media de otros usuarios de Nest de la zona. Es un guiño a la competitividad que obviamente no dependerá solamente de Nest sino de lo eficiente que sea nuestra instalación y el aislamiento de nuestra casa.

Conclusiones

El Thermostat E nos ha parecido un excelente dispositivo de entrada al hogar inteligente ya que es relativamente fácil de instalar y muy fácil de configurar y se ocupa de forma realmente inteligente de una tarea muy importante en cualquier hogar que necesite ser calentado: la regulación de la calefacción. Nos ha gustado mucho el funcionamiento de la app y los informes, aunque hay puntos que aún no funcionan como la integración con Alexa que son cuestión de tiempo que se vayan solucionando.

¿Se ahorra energía y dinero con el Thermostat E? Es bastante complejo responder a esa pregunta sin recoger datos a largo plazo, pero el sentido común nos dice que tendría que ser así gracias a las funciones que hemos descrito y a la inteligencia del sistema. Además esto contribuye a un mayor confort en casa ya que siempre estará a la temperatura adecuada sin tener que esperar a que la casa se caliente ya que todo está previsto . Por otro lado se trata de dispositivos de cuidado diseño que podemos controlar con el móvil desde cualquier sitio. Es una pequeña inversión, pues el precio de 219 euros puede echar para atrás, pero creemos que merece la pena.

Más información y para adquirir el Nest Thermostat E.

Valoración final
8.8 NOTA
NOS GUSTA
Instalación bastante sencilla
Aplicación intuitiva
Diseño atractivo
A MEJORAR
Necesita buena cobertura WiFi
RESUMEN
Para nosotros el termostado inteligente que mejor conjuga facilidad de instalación y eficacia compatible además con Google Home
Diseño y calidad de construcción9.5
Rendimiento9
Facilidad de uso9
Calidad / Precio7.5

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