Assassin’s Creed Origins necesita una CPU de 8 hilos para ofrecer un buen rendimiento

Assassin’s Creed Origins necesita una CPU de 8 hilos para ofrecer un buen rendimiento
30 de octubre, 2017

Una prueba de rendimiento realizada por el conocido medio alemán ComputerBase ha confirmado que Assassin’s Creed Origins necesita una CPU de 8 hilos para ofrecer un buen nivel de rendimiento, algo que francamente nos ha sorprendido ya que es raro encontrar un juego actual que pueda aprovechar de forma eficiente una CPU de más de 4 hilos.

Como podemos ver en la gráfica que acompañamos al utilizar una tarjeta gráfica GTX 1080 TI con 11 GB de GDDR5X un Core i5 7600K es incapaz de alcanzar medias de 60 fotogramas por segundo, cosa que sin embargo consiguen sin problemas los Core i7 7700K y otros procesadores superiores como el Ryzen 7 1800X y el Core i7 8700K.

Salta a la vista que aunque Assassin’s Creed Origins aprovecha una CPU de 8 hilos no es capaz de sacar partido a procesadores con un mayor número de hilos, ya que el Ryzen 7 1800X cuenta con 8 núcleos y 16 hilos y queda por debajo del Core i7 8700K, que cuenta con 6 núcleos y 12 hilos.

En el caso de aquellos procesadores que cuentan con dos núcleos reales y cuatro hilos, como el Pentium G4560 y los Core i3 serie 7000 o anteriores, el rendimiento decrece considerablemente por su menor capacidad de paralelizado de la carga de trabajo.

Haciendo una valoración conjunta esto nos permite ver lo desaprovechados que están los procesadores de más de cuatro núcleos y la gran diferencia que puede marcar un poco de optimización.

Sin embargo todavía quedan unos años para que se produzca el cambio de generación en las consolas (PS5 y Xbox Two), momento que creo que marcará un verdadero salto a nivel de requisitos de juegos en PC por la mayor potencia de aquellas y que acabará dejando “obsoletos” a los procesadores de cuatro núcleos y cuatro hilos.

Más información: DigiWorthy.

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