Web Analytics
Conecta con nosotros

Noticias

Prey (Xbox One S), análisis

Publicado el
Prey (Xbox One S), análisis 30

Sobre el papel, Prey puede parecer más de lo mismo: un FPS ambientado en el espacio donde la principal misión es sobrevivir a toda costa, matando mucho y bien. Y sin embargo a los pocos minutos de empezar a jugar, descubrimos que no podíamos estar más equivocados. No me entendáis mal: Prey es efectivamente un FPS ambientado en el espacio, pero a la vez, es mucho más que eso.

Una definición que le haría justicia sería afirmar que Prey es una mezcla equilibrada entre Half Life (con claros guiños a la saga) y Dishonored. Un juego en el que además de tener que eliminar a nuestros enemigos, nos ofrece una profundidad narrativa que premia nuestras dotes de deducción, el saber investigar y hacer el mejor uso de los pocos recursos disponibles.

Prey_2

Una historia del espacio

Prey arranca en el año 2034. La humanidad no sólo ha conquistado el espacio, sino que empieza a tener un completo dominio de su capacidad genómica. Gracias a los neuromods (pequeños kits médicos inyectables), cualquier persona pueda modificar su estructura genética, adquiriendo nuevas habilidades en cuestión de segundos.

Nuestro protagonista, Morgan Yu, es un brillante científico (o científica según escojamos), que trabaja para Transtar Industries, multinacional que precisamente ha desarrollado los neuromods. Junto a su hermano mayor, Alex, su misión principal es seguir desarrollando las capacidades de una nueva generación de neuromods, capaz de llevar al ser humano a nuevas fronteras.

Tras despertarnos en nuestro apartamento, ya bajo la piel de Morgan, recibiremos enseguida la llamada de nuestro hermano, que nos conmina a acudir a las oficinas de Transtar para seguir con nuestros experimentos. Al llegar ahí (nos desplazaremos en un helicóptero que nos espera en la terraza) y realizar algunos ejercicios básicos, la situación se complica y lo que parecía ser una jornada tranquila de trabajo, se convierte en una pesadilla.

prey 3

A través del cristal de la habitación que nos encontramos, asistimos atónitos como unos seres extraños, probablemente de origen extraterrestre, atacan y matan a los miembros del equipo científico que nos estaba vigilando. Fundido a negro. Nos despertamos de nuevo en nuestro apartamento. Pero la sensación es diferente. ¿Ha sido un sueño? Peor. Una segunda llamada nos avisa de que nuestra vida corre peligro y tenemos que escapar. Al abandonar el apartamento pronto descubrimos que absolutamente todo lo que dábamos por hecho, nuestra vida, la oficina, la ciudad, etc. es una ilusión holográfica. En realidad llevamos años viviendo a bordo de una gran estación espacial: Talos I.

prey4

El peligro que acecha

Talos I es inmensa. Y sería un estupendo sitio en el que vivir…si el 90% de sus habitantes no hubieran sido asesinados por los extraterrestres. ¿Qué hacemos ahí? ¿Qué es lo que ha pasado? ¿Quién es el responsable de ese desastre? Eso es lo que tenemos que descubrir y esa es la principal misión del juego.

Para orientarnos a lo largo de Talos I contaremos con la ayuda de «January» una voz desconocida vía radio nos va a orientar acerca de algunos de los secretos que esconde la estación. Pero sólo algunos. Muchos de los más interesantes tendremos que descubrirlos en documentos escondidos en el correo electrónico de algunos empleados, en carpetas, en notas manuscritas e incluso en lo que solo parecen ser folletos publicitarios.

prey5

Y no será fácil. Porque como podéis imaginar, en Talos I no estamos solos. La raza alienígena que ha invadido la nave nos va a poner las cosas difíciles. Y aquí tenemos un poco de todo. Los más básicos (y fáciles de matar) son los mimics, seres que recuerdan a pulpos del tamaño de un gato y que tienen como principal habilidad la posibilidad e transformarse en cualquier objeto. Así que a medida que recorremos la nave siempre tenemos que estar al acecho, porque esa taza que descansa en la mesa, puede convertirse en un enemigo.

Además de con los mimics, también tendremos que luchar contra fantasmas, poltergeist y «Tejedores», seres filoformes capaces de adueñarse de cualquier mente humana. ¿Lo peor de todo? Que para hacer frente a esta amenaza no tendremos demasiados recursos a nuestra disposición.

Estamos en una nave de propósito puramente científico, por lo que las armas no abundan. De hecho en un buen número de situaciones todo lo que tendremos a nuestra disposición será una llave inglesa y nuestra inteligencia.

prey6

Neuromods a mí

Que haya pocas armas, no quiere decir que no podamos contar de vez en cuando con una escopeta, una carga explosiva o el Cañón Gloo, un arma que lanza grandes bolas expansivas y adherentes con las que podemos paralizar durante unos momentos a nuestros enemigos (para rematarlos con otra arma o huir) o construir nuevos caminos y vías de acceso que nos permitirán llegar a sitios de difícil alcance.

Junto a estas armas «convencionales» podremos recoger e inyectarnos unos neuromods que nos ayudarán a adquirir nuevas habilidades, desde algunas más básicas como obtener más fuerza o adquirir habilidades informáticas para hackear equipos, a otras mucho más avanzadas como el poder transformarnos en otros objetos o habilidades telepáticas que nos permitirán intuir la localización de nuestros enemigos.

prey8

Junto a lo anterior, podremos hacer uso de máquinas especiales con las que construir mejorar para nuestro traje, kits médicos, y otro tipo de artilugios que nos podrán servir para superar algunas de las pruebas que nos plantea el juego.

Con esto y con todo, Prey no es un juego fácil. Más bien al contrario, estamos ante un título que resulta tremendamente sencillo morir si no prestamos atención en todo momento a lo que estamos haciendo. Frente a otros FPS en los que contamos con un blindaje interesante a la hora de defendernos de nuestros enemigos, en Prey el game over puede producirse con total tranquilidad a los pocos segundos de iniciarse el combate.

En este sentido y en la línea marcada por Arkane en Dishonored, en Prey no se premia el combate «de fuerza bruta» cuerpo a cuerpo. Para conseguir nuestros objetivos, resultará vital saber actuar con sigilo, esquivando a nuestros posibles enemigos, evitando en la medida de lo posible el combate en escenarios abiertos.

prey9

Gráficos, música, ambientación

No nos vamos a engañar. Los gráficos no son el punto más fuerte de Prey. Y es que la fórmula que tan bien le funcionó a Arkane en Dishonored 2, aquí se muestra un tanto anticuada, transmitiendo la sensación de que no tenemos un juego de 2017, sino más bien un título de hace unos cuantos años. Y que no se me entienda mal. Los gráficos no es que sean malos, sencillamente tienen cierto aire old school que no estamos seguros que sean los más apropiados para un título supuestamente futurista.

Sin embargo la ambientación, esa estación con reminiscencias de los años 60, elementos soviéticos y art decó, es todo un acierto, porque como en otros títulos del estudio, los pequeños detalles se han cuidado con mucho mimo.

prey10

De igual forma, la ambientación sonora y la música consiguen transmitir perfectamente esa sensación de aparente soledad que solo podría alcanzarse en el espacio. De forma muy sutil, pronto nos encontramos, también gracias a la profundidad de la historia, rodeados de una atmósfera completamente absorbente en la que fácilmente podemos pasar varias horas. Ya sea en alguna de las angustiosas galerías de la nave, ya sea en aquellas misiones «de exterior» en las que tendremos que acostumbrarnos a la ausencia de gravedad, la sensación es siempre la misma: estamos ante un título diferente.

La misión principal tiene una duración estimada de 15 horas. Sin embargo es fácil que sobrepasemos con mucho esa frontera. La cantidad de escenarios que podemos explorar y las misiones secundarias que se nos plantean, pueden alargar el juego considerablemente. En definitiva, a quien le guste el juego, tiene Prey para rato.

Conclusiones

Prey es un gran juego si eres de los que creen que un FPS tiene que ser algo más que disparar. Si en cambio lo que buscas en un título en el que dar rienda suelta a tu adrenalina, tal vez este no sea el título que estabas buscando.

Con una profundidad argumental digna de destacar y un escenario completamente abierto para explorar a nuestro antojo, el título hará las delicias de los más estrategas, jugadores a los que les gusta afrontar la aventura con cierta calma,  sin que por ello se pierdan escenas de acción en la que tendrán que poner a prueba sus habilidades.

Como puntos en su contra juegan tal vez una dificultad que se encuentra por encima de la media, una curva de aprendizaje que no es todo lo suave que debería de ser para los que se desaniman con facilidad y tal vez unos gráficos un tanto mejorables. Por lo demás, un gran título en el que merece la pena invertir unas cuantas horas.

Notas finales

8Nota

Argumento10

Jugabilidad8

Gráficos7

Ambientación y banda sonora9

Lo más leído