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Renovación de componentes: cinco consejos para acertar

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La renovación total o parcial de componentes es una práctica habitual en el mundo de la informática de consumo. Muchos usuarios optan por actualizar determinadas partes de su PC en lugar de adquirir o de montar un equipo totalmente nuevo, una medida que permite dar una segunda o incluso una tercera vida a un sistema sin tener que hacer un gran desembolso.

Por lo general los ciclos de renovación de componentes dependen en gran medida del uso que vayamos a dar a cada equipo. Un PC básico pensado para ofimática y tareas sencillas por lo general tendrá un ciclo de renovación mucho más largo que un equipo pensado para juegos, ya que las aplicaciones que mueve el primero son mucho más ligeras y sus requisitos no suelen aumentar de forma drástica con el paso del tiempo.

Esta idea se puede entender mejor con un ejemplo sencillo: un PC de 2007 equipado con un procesador Core 2 Duo puede trabajar todavía a la perfección con aplicaciones de ofimática, reproducir contenidos multimedia y ofrecer una buena experiencia de uso en navegación web. Sin embargo, ese mismo PC no ofrece un buen rendimiento en juegos actuales, ni siquiera combinado con una tarjeta gráfica de última generación.

Cuando tenemos un equipo que no es demasiado antiguo renovar un único componente sin generar desequilibrios puede ser perfectamente viable, sobre todo si vamos a darle un uso “básico”, pero en aquellos casos en los que los componentes tienen ya varios años encima lo más probable es que sea imposible hacer una renovación parcial equilibrada sin tener que cambiar más de un componente.

En este artículo vamos a hablar de esa cuestión partiendo de la relación de dependencia que une a cada componente dentro de un PC, y os daremos una serie de claves que os ayudarán a afrontar renovaciones totales o parciales de componentes con todas las garantías.

Consideraciones previas: necesidades, uso y presupuesto

Antes de afrontar una renovación debemos tener claras nuestras necesidades reales y unirlas al uso concreto que vamos a dar al PC. Con esto claro valoraremos el presupuesto del que disponemos, y también si estamos dispuestos a recurrir o no al mercado de segunda mano.

Es una decisión complicada, pero cuando tenemos un presupuesto muy ajustado y necesitamos renovar más de un componente optar por el mercado de segunda mano puede ser todo un acierto, ya que nos permitirá encontrar las partes que necesitamos a un precio mucho menor. Sí, soy consciente de que siempre tendremos la duda del estado de los componentes, de su correcto funcionamiento a corto y medio plazo y sufriremos la inseguridad de no tener garantía, pero si buscamos con cuidado y probamos antes de comprar podremos dar el paso con confianza.

Obvia decir que un presupuesto puede ser bajo, medio o alto en función de la renovación que debamos afrontar. Por ejemplo, si vamos a actualizar solo un componente pero se trata de la tarjeta gráfica y tenemos pensado jugar en 1080p con calidades máximas necesitaremos unos 290 euros si queremos comprar una unidad nueva, o entre 150 y 200 euros si vamos a recurrir al mercado de segunda mano.

Por contra, si necesitamos renovar la unidad de almacenamiento de un PC estándar dirigido a ofimática nos bastaría con 75 euros para acceder a un SSD de 500 GB. Con él disfrutaríamos de una mejora de rendimiento muy grande y podríamos dar una segunda vida al equipo sin esfuerzo, y sin hacer una gran inversión.

Tras esta sencilla pero necesaria introducción nos lanzamos de lleno a ver esos cinco consejos que os ayudarán a acertar al afrontar una renovación de componentes. Si tenéis cualquier duda podéis dejarla en los comentarios y os ayudaremos a resolverla.

1.-Ten claro qué puedes cambiar y qué no

Puede sonar simple, pero en realidad puede llegar a ser complicado. Por ejemplo, si vas a cambiar la tarjeta gráfica puedes pensar que es tan sencillo como quitar una y poner otra, pero hay muchas cosas que debes tener en cuenta:

  • Que el nuevo modelo cabrá en tu torre.
  • Que tu fuente de alimentación podrá moverla.
  • Que tu procesador no le hará un gran cuello de botella.

Esas tres claves son básicas y nos permiten entender por qué hemos dicho al inicio que los componentes están “unidos” bajo una cierta relación de dependencia. Al renovar componentes es importante que asegures de que no crearás un desequilibrio que pueda llegar a comprometer la integridad de tu equipo, y de que la nueva pieza que vas a montar es compatible con aquellas que vas a mantener.

En caso de que tengas dudas o de que alguno de los componentes que quieres mantener no vayan a dar la talla es recomendable que te plantees renovarlos. Si tu fuente de alimentación no es capaz de mantener la tarjeta gráfica o el procesador que quieres montar (por ejemplo) espera y actualiza ambos componentes de golpe, ya que de lo contrario podrías dañar de forma irreversible tu equipo.

2.-Reparte bien tu presupuesto

Cuando tenemos que afrontar la renovación de varios componentes es clave hacer un buen reparto del presupuesto, teniendo siempre en cuenta que esto no quiere decir que debamos invertirlo de forma igualitaria, sino todo lo contrario.

En caso de que quieras utilizar tu PC para jugar y vayas a renovar por ejemplo fuente de alimentación y tarjeta gráfica debes invertir más en el segundo componente, pero sin descuidar por completo el primero. Por ejemplo, para un presupuesto de 200 euros seria acertado recurrir a una fuente de alimentación de entre 30 y 40 euros e invertir el resto en una tarjeta gráfica. Lo mismo aplica en la renovación conjunta de otros componentes, como procesador y tarjeta gráfica, siempre será ésta última la que deba llevarse la mayor parte del presupuesto.

Para aquellas renovaciones de componentes aplicadas a equipos que no tengan por objetivo ser utilizados para jugar la situación cambia. Por ejemplo, en un PC para ofimática que necesite una renovación de CPU y de unidad de almacenamiento es recomendable destinar más presupuesto al segundo y optar por un SSD.

3.-Evita las prisas: compara precios

Las prisas nunca son buenas, y en las renovaciones de componentes mucho menos. Lanzarnos a comprar lo primero que encontremos puede acabar siendo un grave error, sobre todo si no nos hemos informado un poco antes de la cercanía de nuevos productos o de temporadas de rebajas.

En efecto, antes de comprar es importante tener en cuenta:

  • Que no se producirá una renovación a corto plazo (semanas) de los productos que buscamos, ya que bajarán los precios de forma notable.
  • Que no habrá una temporada de rebajas en las próximas semanas. Si la habrá es mejor esperar para aprovechar los descuentos.
  • Los precios de un mismo producto en diferentes minoristas de primer nivel, como Amazon y PCComponentes.

Si seguimos esas tres recomendaciones tendremos más probabilidades de encontrar los componentes que necesitamos al mejor precio posible.

4.-No busques lo último

Cuando vamos a renovar componentes es fácil pensar que ir a por las últimas generaciones es la mejor idea, aunque no nos lancemos a por los modelos tope de gama, pero lo cierto es que en la mayoría de los casos es mejor optar por la generación anterior, ya que los precios suelen ser mucho más contenidos y las diferencias de rendimiento mínimas.

Los procesadores Ryzen serie 1000 son un claro ejemplo, ya que modelos como el Ryzen 7 1700 suman 8 núcleos y 16 hilos, ofrecen un rendimiento excelente y cuestan 199 euros, mientras que los Ryzen 7 2700 rondan los 299 euros. Con esos 100 euros de ahorro podrías aprovechar para comprar unas nuevas memorias RAM, o una unidad de almacenamiento.

Con las tarjetas gráficas, la memoria RAM, las placas base y las unidades SSD ocurre algo similar. No necesitamos una placa base a la última para aprovechar bien un procesador, y tampoco unas memorias a más de 3 GHz para disfrutar de una buena experiencia de uso. En cuando al almacenamiento es cierto que los SSDs de última generación basados en PCIE 3.0 x4 (NVMe) ofrecen velocidades de infarto, pero un usuario normal tendrá más que suficiente con una unidad SATA III.

Sé que nos hemos saltado las tarjetas gráficas, pero tranquilos, lo hemos hecho a propósito para separarlas en este párrafo. Por lo general los modelos de generaciones anteriores suelen estar disponibles a precios muy buenos mientras se produce la transición a la nueva generación, así que suele ser un buen momento para comprar.

5.-Recurre al mercado de segunda mano

Ya lo hemos comentado anteriormente. A pesar de la desconfianza que genera el mercado de segunda mano es una excelente opción para afrontar renovaciones con presupuestos bajos. No tendremos garantía salvo en casos muy concretos (productos con menos de dos años si el vendedor guarda la factura), pero siempre podemos pedir una prueba a fondo antes de comprar.

Otra opción muy interesante la tenemos en los productos restaurados. La mayoría de los minoristas ofrecen una selección bastante amplia de componentes que se consideran como de segunda mano pero que han tenido un uso mínimo y que han sido “puestos a nuevo”, es decir, limpiados y empaquetados para que parezcan nuevos.

Por lo general tienen entre uno y dos años de garantía y vienen con descuentos que en algunos casos pueden llegar a ser muy marcados. Como ejemplo puedo ponerme a mí mismo, ya que compré una GIGABYTE GTX 980 TI G1 Gaming restaurada en Amazon por apenas 295 euros. Si la hubiese comprado nueva me habría costado más de 400 euros.

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