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Adiós a los discos duros: caso de uso y guía de compra SSD

Publicado el
Adiós a los discos duros

Las ventajas de SSD frente a los discos duros como estándar de almacenamiento masivo en ordenadores personales son conocidas y abundantes, especialmente en cualquier aspecto de rendimiento, arranque del sistema operativo, apertura de aplicaciones o en transferencia de datos. También ofrece ventajas en ruido, emisión calorífica y consumo por su base en las memorias NAND flash y la ausencia de partes móviles.

La mejora en robustez y resistencia en las últimas generaciones de estas unidades de estado sólido han acercado su tiempo medio entre fallos (MTBF) a lo que ofrece un disco duro típico de consumo, si bien este aspecto dependerá del tipo de memoria usado que puedes analizar en la guía de compra que te recordaremos al final. Simplemente citar que los fabricantes han apostado últimamente para el gran consumo por las memorias flash NAND TLC (triple nivel por celda) para aumentar la densidad y bajar costes, aún penalizando -en teoría- su resistencia frente a formatos anteriores como MLC y SLC, que se reservan para modelos profesionales.

Y aquí llegamos a un punto importante, el precio de venta de SSD. La bajada del coste de las memorias (hasta finales de 2016 porque en 2017 han subido) ha permitido acortar el precio final de SSD frente al de los discos duros, imbatibles en todo caso en coste por GB. Por todo ello, en los últimos años una buena parte de fabricantes OEM las montan por defecto o las ofrecen en opción y también los usuarios han decidido actualizar equipos o crear nuevos con ellas.

Caso de uso: «adiós» a los discos duros

Yo he sido uno de ellos y te contaré la experiencia por si es de utilidad. Vaya por delante que es un caso de uso personal, porque cada usuario es un mundo y tiene diferentes necesidades en capacidad y rendimiento, así como distintas posibilidades de gasto.

En ordenadores portátiles

Hace tiempo que reemplacé el disco duro del ordenador portátil en una guía práctica que ya publicamos. El modelo no tenía conector M.2 y además en aquellos momentos las SSD PCIe estaban carísimas. Por ello opté por una SSD SATA primero de 120 y después de 250 GB, actualmente la más equilibrada en precio.

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Aunque perdí capacidad de almacenamiento frente a los 750 GB del disco duro, para mis necesidades la capacidad era y es suficiente, y la enorme mejora de rendimiento, consumo o ausencia de ruido y calor, lo compensaban sobradamente.

Por supuesto, lo del «adiós» a los discos duros es un eufemismo, porque podemos y debemos aprovechar todos los que vamos retirando. En mi caso lo destiné como disco duro portátil. Su formato de 2,5 pulgadas permite llevarlo en un bolsillo en cualquier parte y utilizarlo en un montón de aplicaciones, como simple unidad de almacenamiento de archivos externo; para copias de seguridad del PC; consolas o smartphones o en soluciones como media center, NAS o conectado al router para distribución de contenido en la red local.

Para ello compré una carcasa con salida a USB 3.0 (baratísima) y en un minuto estaba funcionando. Puedes revisar la Guía «Cómo aprovechar viejos discos duros para unidades externas» para darle nueva vida a tus unidades.

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El nuevo portátil que adquirí el año pasado ya montaba una SSD por lo que ahí se mantiene. Es una SATA con 250 GB y la verdad que aquí sí necesitaría algo más de capacidad, especialmente para soportar la barbaridad de espacio que ocupan los juegos actuales. Es un equipo de trabajo y no me da tiempo a jugar demasiado, pero lo necesito para los análisis que te vamos ofreciendo. Como ejemplo, XCOM 2: War of the Chosen junto al juego base y anteriores DLC, ocupan casi 70 GB.

Será la siguiente compra de SSD. Como el portátil soporta M.2 a PCIe aprovecharé el próximo cambio para aumentar el rendimiento además de la capacidad. Necesito mínimo una unidad de 500 GB y de momento no da el presupuesto. Espero a noviembre a las ofertas del Black Friday.

En el PC de sobremesa

Al igual que en los portátiles, llevaba tiempo pensando en ocupar el almacenamiento únicamente con SSDs, pero aquí la situación es más complicada porque sí es obligatorio tener más capacidad. Por ello y como han hecho muchos usuarios, comencé por instalar una SSD de pequeña capacidad junto a los discos duros, como puedes ver en la «Guía: Montaje de SSD en un PC manteniendo el disco duro».

Es una opción excelente hasta que el presupuesto nos permita actualizar todo a almacenamiento sólido. Como sabes, en este tipo de instalaciones la SSD es la unidad primaria desde donde arranca el equipo y es allí donde instalamos el sistema operativo y las aplicaciones principales, dejando los discos duros para almacenamiento masivo. En mi caso, con dos buenos discos WD Black de 2 TB en RAID 0 para limitar la diferencia de rendimiento frente a la SSD y un NAS en RAID 1 adicional para copias de seguridad.

En ello estaba cuando una semana antes del Amazon Prime Day de julio comencé a oír un ruido sospechoso en el NAS. Los discos duros siempre suenan (como puedes comprobar en esta guía de sonidos HDD), pero éste aunque funcionaba, era anormal y se trataba del típico cabeceo que adelantaba el final de su vida útil. Aunque el RAID 1 está destinado a cubrir estos casos, no quise correr riesgos y realicé una copia de seguridad en otras unidades externas.

Con las ofertas de Amazon a la vuelta de la esquina, ya tuve claro que había que comprar SSD. Dicho y hecho. Aunque no era necesario que fuera un modelo de la misma marca que el que tenía instalado (EVO 850 500 GB), Samsung puso a tiro esta misma unidad y por 129 euros voló a casa.

Ahí decidí que era hora de decir adiós a los discos duros en el PC. Monté las dos SSDs en el PC con un RAID 0 y aproveché para realizar una instalación «limpia» de Windows 10. Algo recomendable cada cierto tiempo o en su defecto una restauración. El RAID 0 en SSD no ofrece el aumento de rendimiento que usando discos duros porque la interfaz SATA lo limita y obliga a trabajar más a las unidades. Sin embargo, siempre se gana rendimiento, especialmente en escritura. Por otro lado, los archivos importantes van a la nube directamente y todas las copias de seguridad están en el NAS en el RAID 1.

La placa base soporta unidades M.2 a PCIe y esa será la próxima inversión. Similar a la estrategia anterior con los discos duros y como no hay pasta para montar directamente una unidad de 3 o 4 Tbytes, seguramente optaré por una unidad de pequeño tamaño (120 o 250 GB) que usaré para el sistema y apps principales junto a las SSDs. Ya te contaré la experiencia si alguna se pone a tiro en el Black Friday de noviembre 🙂

Adiós a los discos duros

En cuanto a los discos duros WD Black que estaban en el PC, los he pasado al NAS. No son los ideales para esta tarea porque se desaprovecha su gran rendimiento y otras series de discos como WD Red están especializados en ello, cuestan menos y ofrecen menor ruido y consumo. El tema es que había que aprovecharlos porque no quiero comprar más discos duros. El disco duro sobrante del anterior NAS lo dejo para backup e intercambio de archivos en caso de necesidad, junto al del portátil que también hemos aprovechado como unidad externa y otros de menos capacidad que he ido acumulando.

Concluyendo. Como dije al principio, es un caso de uso particular. En el portátil principal solo tengo 250 GB y me viene justo. En el PC sólo tengo 1 Tbyte de capacidad interna y entiendo que pueda ser insuficiente para una parte de usuarios a poco que tengas unos cuantos juegos instalados. A mí me basta aquí. Lo complemento con los 2 Tbytes del NAS y he ganado en buen grado en rendimiento, en consumo, en emisión calorífica o en ruido. Para el que no tenga bastante capacidad, la otra configuración de la que hemos hablado es óptima: SSD para el sistema y aplicaciones principales y discos duros (si montas RAID mejor que mejor) para almacenamiento masivo.

Guía de compra

Aprovechando el caso práctico, actualizamos la guía de compra con los modelos más interesantes en rendimiento/precio y todo lo que un usuario debería conocer de estas unidades. 

Formatos

El formato más popular y versátil es el que utiliza el estándar de 2,5 pulgadas (igual que los discos duros). Si lo vas a montar en un ordenador portátil solo tienes que asegurarte que su altura sea soportada, porque existen unidades de 9,5 mm y 7 mm. Para ordenadores de sobremesa, te sirven todos los existentes. Puedes utilizarlos tal y como se entregan aunque lo ideal es comprar un adaptador a 3,5 pulgadas para un mejor montaje en una torre de PC.

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El segundo formato más importante a valorar es el denominado M.2.Destinado a sustituir a los mSATA, sus ventajas en tamaño, peso y consumo sobre los que usan el estándar de 2,5 pulgadas, son enormes y se pueden utilizar en portátiles o sobremesa. También mejora en rendimiento dependiendo de la interfaz utilizada como luego veremos. Entre sus desventajas, podemos citar un mayor coste y menos versatilidad ya que no todas las placas base lo soportan.

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Un tercer formato que podemos encontrar para equipos de sobremesa es el de tipo tarjeta pinchada directamente en un slot PCI de la placa base. En este formato se incluyen las unidades que montan sus chips directamente en la tarjeta o si ésta se utiliza como accesorios para poder montar las M.2 anteriores en placas que no tengan un conector especializado.

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Rendimiento – Buses de conexión

Otro elemento distintivo a la hora de comprar una SSD es su bus de conexión. Las unidades de 2.5 pulgadas se conectan a la interfaz SATA(no compres nada que no soporte SATA-III – 6 Gbps), mientras que M.2 se pueden conectar a SATA o a PCIe. Son éstas últimas las más extendidas y las que marcan la diferencia en rendimiento.

La interfaz utilizada termina redundando en un mayor rendimiento y es una de las principales ventajas de las SSD. Cuando reemplaces un disco duro verás como tu portátil “vuelve a la vida” en tiempos de arranque, apertura de aplicaciones, transferencia de archivos y en rendimiento general de la máquina.

Sin embargo, no todas las SSD ofrecen el mismo rendimiento incluso bajo el mismo bus de conexión, derivado de las memorias utilizadas y especialmente de su controlador. El usuario que compre hoy un SSD, no debería conformarse con menos de una unidad que no alcance los 500 Mbytes por segundo sobre SATA en velocidades de transferencia de datos tanto en lectura como en escritura. Hay SSDs muy baratas que rebajan este dato especialmente en escritura. Evítalas, no merecen la pena.

Las M.2 que utilizan PCIe son las unidades más rápidas que vas a encontrar en almacenamiento sólido de consumo. Utilizan la interfaz nativa PCI-e para disparar su rendimiento hasta un máximo teórico que llega a multiplicar por cinco el de las unidades de estado sólido conectadas a SATA. Aunque en sus inicios su precio era prohibitivo para el gran consumo, las distancias frente a SATA se están reduciendo y por ellas pasan el futuro del almacenamiento en PC.

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A destacar que las nuevas generaciones de SSD M.2 PCIe soportan el estándar NVM Express, diseñada desde cero aprovechando la baja latencia y el paralelismo de los SSD PCI Express, ofrecen un rendimiento espectacular, convierten la unidad en arrancable, permitiendo prescindir completamente de otras unidades de almacenamiento, como los discos duros.

Si vas a comprar este tipo de SSDs para reemplazar por completo disco duros, asegúrate que tu placa soporta o puede ser actualizada para soportar el protocolo NVM y convertir la unidad en arrancable. De lo contrario, no podrás utilizarla como unidad principal para instalar en ella el sistema operativo.

Capacidad

Hay una diferencia importante entre la forma que manejan los datos una SSD y un HDD. Una SSD escribe datos en trozos llamadas “páginas”. Un grupo de páginas se denomina un bloque y con el fin de escribir nuevos datos en un bloque ocupado, todo el bloque tiene que ser borrado primero. Para evitar la pérdida de datos, toda la información que existe en el bloque primero debe ser trasladado a otro lugar antes de que el bloque se puede borrar. Una vez que los datos se mueven y el bloque se borra, sólo entonces se pueden escribir.

Este proceso es casi instantáneo pero requiere espacio libre vacío para que funcione correctamente. Si no hay suficiente espacio libre el proceso pierde eficiencia y se ralentiza. Comentamos este apartado técnico porque afecta a la capacidad cuando realizamos la compra de una SSD. Para lograr su máxima eficiencia deberíamos dejar libre aproximadamente un 20 por ciento de la unidad.

De ahí que -actualmente- recomendemos la compra de una unidad de al menos 250 Gbytes si la queremos instalar en un ordenador portátil para reemplazar el disco duro instalado. Evitaríamos las unidades de 128 y 64 Gbytes, exceptuando si el presupuesto es crítico.

En un PC de sobremesa las necesidades de capacidad de almacenamiento son mayores tanto si reemplazamos todos los discos duros (caro pero más efectivo) como si hacemos convivir la SSD (como primera unidad de arranque para el sistema y aplicaciones) con el/los discos duros instalados.

Guía: Montaje de SSD en un PC manteniendo el disco duro

Montar una SSD de baja capacidad y precio que funcione junto al disco duro es una buena opción para no gastar demasiado. Si tu presupuesto es más amplio y quieres lo mejor, puedes apostar totalmente por SSD. Unidades con 1, 2 y 4 Tbytes son ya comunes; Fixstars tiene a la venta modelos con 6 Tbytes; SanDisk o Samsung comercializarán unidades de 8 Tbytes este año, lo mismo que Intel de la mano de Micron ofertará modelos con 10 Tbytes.

Resistencia y Longevidad

A pesar de sus componentes mecánicos, los discos duros siguen siendo “norma y seña” en cuanto a resistencia de unidades de almacenamiento y de ahí su uso masivo en servidores y centros de datos 24/7 donde prima la fiabilidad por encima de todo. Además, requieren pruebas y certificaciones que pueden durar meses y por ello la entrada de SSDs ha sido hasta ahora tímida.

A diferencia de los discos duros, las SSD no tienen partes móviles lo que les otorgan una gran ventaja en cuanto a imposibilidad de fallo mecánico. Por contra, los SSD son más propensos a fallos de energía eléctrica mientras que la unidad esté en funcionamiento, provocando corrupción de datos o incluso el fallo total de los dispositivos. Además, los bloques de memoria en un SSD tienen un número limitado de operaciones de escritura.

Afortunadamente, las nuevas generaciones han mejorado muchísimo en fiabilidad. Todas las SSD incluyen células de memoria adicionales libres para cuando las otras fallen no perder capacidad, reasignando sectores dañados. Los fabricantes ofrecen 3, 5 o hasta 10 años de garantía y la vida media oficial de una SSD se estima entre 5 o 7 años.

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Últimas pruebas de resistencia han confirmado este aumento de fiabilidad con algunas series de unidades sobreviviendo después de soportar una prueba masiva de escritura por encima de los 2 petabytes. Una cantidad de datos enorme que un usuario en condiciones reales (normales de uso) tardaría decenas de años en completar.

En las últimas generaciones de SSD, los fabricantes están apostando por las memorias flash NAND TLC, triple nivel por celda. Esta tecnología aumenta la densidad de almacenamiento y rebaja costes, pero reduce la resistencia de formatos anteriores como MLC y especialmente SLC, Single-Layer Cell que solo almacena un bit por celda y que ya no verás en el mercado de consumo.

Compra SSD – Modelos y Precios

Una vez conocido todo lo anterior (que no es poco) nos vamos de compra. Aunque no es el motivo de esta guía, tendríamos mucho que tratar sobre el controlador utilizado, la caché, el fabricante de la memoria, su tipo o el sistema de fabricación que veíamos en el párrafo anterior. Baste conocer que cualquiera de los grandes fabricantes (Samsung, Kingston, OCZ (Toshiba), SanDisk (WD), Crucial…) nos van a ofrecer modelos interesantes y variados en rendimiento y capacidad.

En cuanto al precio, destacar que en el mes de septiembre han seguido subiendo respecto a 2016, aunque ya más ligeramente que en meses anteriores y referidos a los modelos SATA. Por contra, todos los modelos PCIe que mantenemos en la guía han bajado de precio. Lo habíamos adelantado: el aumento de la demanda de memorias flash ha sido constante y no solo para PC, sino por el aumento en móviles inteligentes y otros segmentos. Con ello, el precio de SSD rompió en 2016 una tendencia a la baja que parecía no tener fin, a medida que lo hacía el coste de las memorias flash NAND, el componente base y más caro para fabricar estas unidades de estado sólido.

precio de SSD

Si estás dispuesto para la compra, te ofrecemos una selección de la oferta actual de unidades de estado sólido, con diferentes capacidades. Los separamos por formatos entre las SATA y M.2-PCIe que hemos visto en el artículo. No te vas a equivocar; hay muchísima oferta de todos los fabricantes.

SSD SATA

  • Samsung EVO 850. Es el modelo más vendido del líder del sector de las SSD. La versión de 250 GB es la más rentable en precio por GB y cuesta 96 euros). La versión de 500 GB cuesta 154 euros, mientras que si necesitas mayor capacidad, la versión de 1 TB cuesta por 324 euros. Tienes también versiones superiores con 2 y 4 Tbytes, aunque en estas capacidades el precio sube bastante.
  • Kingston SSDNow UV400. Serie de otro fabricante de garantía en unidades de estado sólido. Tienes variantes de 240 GB por 90 euros, 480 GB por 154 euros y una versión con 960 GB por 357 euros.
  • SanDisk SSD Plus. Otra de las grandes del sector, adquirida por WD, con una serie de consumo que ofrece versiones de 240 GB por 87 euros, 480 GB por 158 euros y la versión de 960 GB por 291 euros.
  • OCZ TR150. Recuperada con la compra de Toshiba, monta memorias del fabricante japonés (de lo mejor del sector) y ofrece unidades de 480 GB por 204 euros y versión de 960 GB por 293 euros.
  • Crucial BX300. Novedad reciente de uno de los integradores que trabajan con memorias externas, en este caso de Micron, ofreciendo unidades en capacidades de 120 GB por 61 euros; 240 GB por 92 euros y 480 GB por 153 euros.
  • Western Digital Blue 3D. Otra de las novedades del verano son los nuevos modelos del gigante de los discos duros. Unidades en formato de 2,5 pulgadas y M.2, pero utilizando la interfaz SATA. Con capacidad de 1 Tbyte cuesta 343 euros.

SSD M.2 – PCIe

  • Samsung 960 EVO. Aterrizó hace un par de meses en el mercado, pero va a marcar un antes y un después, al ofrecer un rendimiento desconocido en almacenamiento de consumo: 3.200 Mbytes por segundo en modo lectura. Ha bajado de precio y la unidad de 250 GB se vende por 134 euros, el modelo de 500 GB cuesta 238 euros y la versión de 1 Tbyte, 499 euros.
  • WD Black PCIe SSD. Otra de las novedades este año es una unidad de estado sólido del líder de discos duros con 2050 MB/s en lectura. Con 256 Gbytes cuesta 115 euros y con 512 GB por 214 euros.
  • Toshiba OCZ RD400. Toshiba ofrece un modelo MLC NAND con memorias propias de 15 nanómetros y un rendimiento estratosférico: hasta 2.600 MB / s y 1.600 MB / s. La variante de 256 GB cuesta 171 euros, mientras que la de 512 GB cuesta 282 euros.
  • Kingston HyperX Predator. Otra de las series de M.2 recomendables con velocidades de hasta 1400 MB/s en lectura y 1000 MB/s de escritura. Ofrece un adaptador HHHL opcional para pincharlo en slot PCI si no tiene un conector M.2 dedicado. La versión de 240 Gbytes cuesta 182 euros y la versión de 480 GB tiene un precio de 337 euros.
  • Intel SSD 750 Series – Unidad en formato de tarjeta pinchada a slot PCIe con 400 Gbytes de capacidad (MLC, HHHL AIC, PCIe 3.0 X 4). Más enfocada a estaciones de trabajo cuesta 352 euros.
  • Samsung 960 PRO. Quizá la SSD más avanzada del mercado y la más rápida: 3500 MB/seg en lectura. La unidad de 512 GB ha bajado de precio hasta 288 euros,  mientras que el modelo de 1 TB cuesta 489 euros.
  • Corsair Neutron NX500. Entre las novedades de los últimos meses destaca el rápido (y caro) Neutron con 400 GB por 414 euros y la versión de 800 GB por 785 euros.

Coordino el contenido editorial de MC. Colaboro en medios profesionales de TPNET: MCPRO, MuySeguridad, MuyCanal y Movilidad Profesional.

31 comentarios
  • st.UART

    Impecable. Y ese enlace a la guía de ruidos es un detallazo.

    https://m.popkey.co/6e40d1/5OWd_f-maxage-0.gif

    Por proponer, un especial sobre unidades SSD «chinorris», que estoy oyendo campanas de que pueden no resultar ser tan mala compra como se cree.

  • JorgeXnavarro

    Buenísimo artículo. A marcadores va. Mi PC sigue con un modesto SSD para los sistemas y un disco duro para almacenamiento. No puedo actualizarlo ahora aunque me tienta esa opción del Nas como complemento.

  • Arcangel

    no canten victoria todavía, pueda ser que los SSD hayan baratado su costo, pero no son tan durables y resistentes como los Hard Disk, así que seguirán vendiendolos y usandolos por muchos años mas

  • tec-ray

    Muy completa la lista. Acotar que, como opinión particular, yo no haría un RAID 0 ni de HDD ni de SSD para la unidad principal o la de Backup, a menos que sea un Raid por software directamente desde el Administrador de Discos de Windows, ya que de dañarse la tarjeta RAID o la mobo si el arreglo se hace desde ella, es un dolor hacer volver a funcionar el Raid. Solo lo haría para una unidad que fuera para juegos (que es donde la ventaja se notaría más), pero en la principal siento que no ganaría nada, en realidad, solo que windows arrancara un segundo antes o algo así. Que debo acota que desde que instale la CU, Windows me arranca más rápido aún, ya que desde que aparece el logo de la mobo hasta la entrada a windows serán unos 15 segundos o menos.

  • st.UART

    Cito del artículo: «A pesar de sus componentes mecánicos, los discos duros siguen siendo “norma y seña” en cuanto a resistencia de unidades de almacenamiento y de ahí su uso masivo en servidores y centros de datos 24/7 donde prima la fiabilidad por encima de todo.»
    http://1.bp.blogspot.com/-aXka2op7mnI/ULZ7LBuSjLI/AAAAAAAADh0/uOKQkcDNFu0/s1600/baby-reading-book.jpg

  • Julio Rios

    Yo prefiero disco duro por su durabilidad.

  • Gracias por el brindis 🙂

  • tomy
  • Con un RAID 0 rendimiento se gana siempre, aunque como decíamos con discos duros se nota más porque son más lentos. En SSD se nota menos porque ya son muy rápidos, pero también ganamos. Mira esa prueba. Con una Samsung EVO 850 eso es imposible de conseguir sin RAID
    https://uploads.disquscdn.com/images/af4b1951e6bbf0e8881e75e20ac80caddf0e71513e374de6f834b917cbb1a6fc.jpg

    El riesgo del RAID 0 es que si falla una de las dos unidades falla todo, pero para eso los archivos importantes están en el NAS con RAID 1 y la nube. saludos

  • tomy

    No vas a notar ninguna ventaja por montar un RAID 0 para jugar, más allá de tiempos de carga. Tiene poco sentido.

  • tomy

    Eso pudo ser verdad en las primeras unidades (lo explica muy bien Juan en el artículo), pero hace años que no es así. Un SSD normal admite sin problemas unos 75 terabytes escritos durante toda su vida útil (lo normal en gama media es superar los 200 o 300 sin dificultad), lo que supone 14 gigabytes diarios durante 15 años. Es más que probable que cambies de equipo mucho antes.

  • Juan Miguel

    ¿ Que han bajado de precio ? Todo lo contrario, no hacen más que subir desde hace año y medio (dicen los «expertos» por la alta demanda de chips de memoria de los teléfonos móviles).
    Ej: Mi SamSung Evo 850 de 250GB me costó 68 euros hace 2 años. Ahora según el precio de referencia de este artículo son unos 96 euros. En aquel momento por 120-130 te pillabas 500GB.

  • lol

    Impresionante.

  • Pepito Grillo

    Todo eso esta muy bien, pero para almacenamiento masivo todavía no han superado a los HDD’s de toda la vida.

    Por el precio de un SSD de 250 GB, te llevas un HDD de 2 TB como mínimo.

  • metalking

    joder muy buen aporte joder tios y tias joder

  • De todas maneras les queda poca vida a los discos duros, porque es difícil que superen los 15 ó 20TB.

  • Adrián Ramón Plá

    No creo… hace años que está difícil comprar un simple ssd de 1tb…. y ahora se consiguen fácilmente de 6tb o mas en hdd… si no bajan los precios del ssd no se convertirán en el medio único de almacenamiento a corto plazo…

  • Josemi Pizarroso

    Hoy un SSD de 250 gb renta para ponerle el sistema operativo pero nada mas porque no les puedes dar un uso intensivo mientras que un HDD si aunque vaya mas lento. Luego se agradece en los tiempos de arranque

  • Benito Camelas

    En mi opinión personal lo mínimo indispensable serían 500 GiB para un portátil, así tienes espacio de sobra y cuando llegas a casi llenarlo, es un genial aviso de «hay que mover algunos archivos al disco DURO xD externo de alta capacidad para copias de seguridad».

    Hará cosa de 1 año o así que me pasé de un disco duro a un disco en estado sólido vamos HDD a SSD, y la verdad el rendimiento que se nota es espectacular literalmente 10 veces más rápido, pasar de unos 20 MiB/s de escritura a unos 200 MiB/s y hablo «redondeando», pero es cierto que se nota, es más uno de los «pequeños» sustos que te puedes llevar al instalar un SSD en tu portátil, es pensar que te has cargado el led de estado de escritura del disco, pero luego si te fijas bien, es que la escritura en disco es tan rápida que al led casi no le da tiempo de permanecer iluminado xD

    Tengo que daros las gracias a muycomputer, por que con artículos como este: «https://www.muycomputer.com/2014/12/05/test-de-resistencia-ssd/» comencé a investigar y dí con el disco Kigston Hyper-x savage , que si bien no es de los más rápidos (por un «pelín» ) si que es de los que más escrituras/lecturas parecen garantizar (unos 300 TiB ) y la verdad que a día de hoy después de más de 1 año usándolo no he notado ningún fallo, y supongo que con los otros en tan poco tiempo pues tampoco, cuando pasen 15 años quizás sería otro cantar, o igual es que inflaron la cifra, mas siendo kigston los mismos que hacen memorias ram garantizadas de por vida, le concedo ese punto de confianza xD

    Para mí definitivamente si compras un portátil o vas a renovar componentes del mismo, has de meter mínimo un disco SSD de 500 GiB, la mejora de rendimiento es espectacular y si añades un segundo módulo de ram y pasas de los 10GiB de ram, tendrás un equipazo bastante potente, en mi caso con la gráfica que tengo me ha quedado una buena convinación, si tienes una buena gráfica que todavía da resultado, es buena inversión el pack sdd+ram, si no, pues simplemente SSD.

    Invertir en pasarse a SSD es invertir en calidad de vida, pues harás las cosas 10 veces más rápido al ahorrar tiempo en esperas por las escrituras/lecturas en disco.

    Un gran ejemplo es cuando carga el sistema operativo, pasas de esperar 1 minuto o 2 y pico, a unos 20 segundos.

    Y bueno en cuanto a durabilidad de un SSD, es cierto que pueden durar menos que un disco duro, pero en un portátil el disco duro con el movimiento tanto en uso como en parado, acaban dañando su cabezal y al final en pocos años acabarás teniendo el acceso betado a las bibliotecas por ser el tipo con el equipo que «traquetea» xD

    No sabría decir las diferencias técnicas entre el «kigston ssdnow uv400» de 500 GB y el «kigston savage» de 500, pero el savage por lo que veo ahora está sobre los 200€, vamos algo más caro que el ssdnow y por lo que veo sólo tiene un poco más de lectura y escritura que el uv400:

    https://www.kingston.com/es/ssd/consumer/shss3

    Por último destacar el gran trabajo de este artículo, que está muy bien argumentado y elijas el ssd que elijas, si que creo que es casi indiscutible lo que cunde pasar de un HDD a un SSD como disco base de tu sistema operativo, sobre todo en portátil.

  • Benito Camelas

    Creo que todo el mundo opina igual, hasta en el artículo recomiendan una caja externa para el viejo disco duro y así usarlo como sistema de backup.

    Con respecto a los videojuegos, salvo que sea almacenar los archivos de instalación, cunde más tenerlos instalados en un disco SSD, ya que las pantallas de «cargando» y demás, pasarán muy rápido por que tarda muy poco en cargar los datos del SSD a la RAM.

    Con 100€ a día de hoy compras un disco duro externo de unos 2 o 4 TB , y con 200€ compras un disco SSD de unos 500GB.

    Con esa inversión te olvidas de comprar dispositivos de almacenamiento para una década mínimo, salvo que tengas «trastorno de ciberdiógenes» y no vayas borrando archivos multimedia que no volverás a reproducir xD pero eso es cada uno, mas 2 TB para disco externo llegan a sobrar si están bien administrados.

  • Benito Camelas

    Depende del SSD que tengas, pero por lo general puedes darle más uso intensivo al SSD por multiplicar por 20 la velocidad de escritura y lectura, y mínimo no te va a petar en los 10 primeros años, has de calcular aproximadamente cuanta información escribes al día en el disco, pero vamos no creo que en 10 años llegues a escribir unos 300 TB, en un equipo de uso doméstico.

    También era escéptico de meterme un SDD por ese motivo y lo investigué por mi cuenta, y si buscas bien los SDD que no son más rápidos tienen unas cifras de duración más ámplias, choca ver unos de 300 TB y otros de unos 50 TB, igual es que los de 300 son cifras teóricas/falsas , que puede ser xD

    Dentro de 10 años 250 GB nos parecerán una broma, y seguramente ya tengas los de 1024 GiB a unos 50€.

    Eso si, el disco duro de alta capacidad que no falte para almecenar los archivos que no tocarás en menos de 1 mes xD

    Que total por unos 100€ tienes 2 o 4 TB.

  • Benito Camelas

    Encontrarán alguna manera de ampliar su capacidad antes se veia difícil conseguir el disco duro de 2 TB y ahora están a 100€.

    Con respecto a tanto nivel de almacenamiento supongo que actualmente lo tendrán las cintas magnéticas, algún sysadmin nos lo podrá decir xD , pero ya cuando tienes tanta información te compensa tenerla repartida en varias unidades que «meter los huevos en la misma cesta» , ya que si le pasa algo a ese disco, perder 15 TB jaja no se lo deseo a nadie xD

  • Benito Camelas

    Lo mismo pensaba yo hace años ( y es normal, mejor ser precavidos con la memoria xD ) pero ya es una tecnología bastante estable para el usuario común, y ahora hasta los tienes que garantizan 300 TB de escritura, luego ya pueden presentar fallos, pero mínimo duran 10 años bien.

    Eso sí, mis datos a longo plazo los confio a varios discos duros externos de toda la vida, que en ellos seguro que aguantan mínimo 20 años o más, cuando ya ni me sea útil la información xD

  • Benito Camelas

    jaja una oda por esos grandes moderadores que saben donde meter la promo 😛

    jaja la verdad que el artículo está muy bien elaborado y viene muy bien para tener una base sobre la que investigar, en su día me ayudó con la decisión de pasar el disco de mi sistema operativo a SSD y bastante contento estoy.

  • Benito Camelas

    jaja me parto, que buen uso del recuso gráfico ha tenido usted xD

    Se nota que es una respuesta amistosa, espero que no degenere esto en un flame xD

    Pero vamos respondiendo ahora a Arcangel, en muycomputer no he visto todavía que hayan publicado algo al estilo «No compres un HDD, sólo SSD», no creo que haya una conspiración iluminati o corporativa detrás de tpnet que quiera privarnos de almacenar nuestros datos por más de medio siglo xD

    Lo que está claro ( y lo digo ahora que lo he probado ya más de 1 año ) es que un SDD para primera unidad, en la que tienes el sistema operativo y aplicaciones, es una buena inversión, hace unos años hasta me daba la impresión de que con el uso intensivo que suelo hacer del equipo me acabaría cascando de alguna manera o notaría que me falta algún archivo, pero a día de hoy puedo decir que va todo perfecto.

    Eso sí, tengo mi disco externo HDD para guardar los archivos que quiero conservar por mucho tiempo y esos que se usan 1 vez cada x meses.

    Vamos lo que vienen diciendo en artículo, que hasta dan el consejo de comprarse una caja externa para el viejo disco duro HDD.

  • tomy

    Más allá de la promo ;D, en ese artículo explicamos que la creencia de que los SSD se estropean pronto por usarlos es un mito que viene de las primeras unidades. Cualquier SSD de hoy día te durará sin problemas más de 10 o 12 años con uso intensivo.

  • Julio Rios

    Si metes eso una SSD por un largo tiempo, ten por seguro que se borran.

  • Julio Rios

    Pero cuando dejas de usarlos por un largo tiempo los archivos se borran, debido a que no le llega electricidad.

  • tomy

    Los SSD no están pensados para no ser usados, no son para almacenamiento a largo plazo. En cualquier caso un SSD normal, guardado en una caja y a temperatura normal mantiene los datos intactos durante al menos un año.

  • Julio Rios

    Bueno tienes razón, haré como lo hace todo el mundo SSD para SO y HDD para datos.

  • Ese aspecto de los SSD no lo sabía yo y me parece muy interesante. Yo me compré dos ordenadores uno mediano y otro bueno y con SSD. Estoy utilizando el mediano. ¿Hay riesgo de que se me borre los archivos en el SSD del equipo bueno?. Y se entiende que en un Disco Duro, -aunque no los utilices- permanece la Información. Tengo discos duros externos con muchísima información a la espera de que se me estropee un ordenador y restaurarlo.

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